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Marco Rubio: “USAID dejará oficialmente de implementar asistencia exterior”

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este martes 1° de julio, el cierre definitivo de la Agencia de EE. UU. para el Desarrollo Internacional (USAID), uno de los pilares históricos de la asistencia exterior estadounidense, con más de seis décadas de operaciones globales.

A partir de este 1° de julio de 2025, la USAID dejará de implementar ayuda internacional, poniendo fin a una era que, según Rubio, “fomentó dependencia, ineficiencia y resultados decepcionantes”.

En una columna publicada en el sitio oficial del Departamento de Estado, Rubio justificó la medida argumentando que USAID, fundada en 1961, había dejado de ser un instrumento eficaz de política exterior y se había convertido en “un complejo industrial de ONG” que beneficiaba más a sus ejecutivos que a las poblaciones destinatarias.

USAID promocionó sus programas como una organización benéfica, en lugar de como instrumentos de la política exterior estadounidense destinados a promover nuestros intereses nacionales”, escribió el secretario.

Rubio, que asumió como secretario de Estado el 21 de enero bajo el segundo mandato del presidente Donald Trump, sostuvo que Estados Unidos “no debería pagar impuestos para financiar gobiernos fallidos en países lejanos”, y prometió un nuevo modelo de cooperación basado en “el comercio, la inversión privada y los intereses estratégicos estadounidenses”.

Crítica a resultados y costos

Según el jefe de la diplomacia estadounidense, USAID gestionó más de 715 mil millones de dólares (ajustados por inflación) desde la Guerra Fría sin lograr impactos proporcionales.

Citó como ejemplo el caso de África subsahariana, donde —a pesar de recibir 165 mil millones de dólares desde 1991— el apoyo en la ONU hacia posiciones estadounidenses fue apenas del 29%. También mencionó los más de 9.300 millones de dólares destinados a Gaza y Cisjordania, que, según Rubio, habrían beneficiado a “aliados de Hamás”.

La era de la ayuda exterior como caridad mal dirigida ha llegado a su fin”, afirmó.

En adelante, todos los programas de asistencia exterior serán administrados directamente por el Departamento de Estado, bajo criterios de eficiencia, reciprocidad y alineación con los intereses de Washington.

Críticas al enfoque anterior

Rubio acusó a la USAID de promover “ideales y grupos antiestadounidenses” y de estar alineada con actores como la ONU, ONGs globales e incluso con “la China comunista”.

Donde antes había un arcoíris de logotipos inidentificables, ahora habrá un símbolo reconocible: la bandera estadounidense”, dijo.

El secretario destacó que los países en desarrollo “no quieren caridad, sino comercio” y aseguró que la nueva política responderá a ese llamado. “El modelo basado en la caridad fracasó porque los líderes de estos países desarrollaron una adicción. Queremos enseñar a pescar, no seguir regalando pescado”, ejemplificó.

Una transformación estructural

El Departamento de Estado asumirá directamente la gestión de los fondos destinados a ayuda exterior, consolidando cuentas, reduciendo burocracia y midiendo impactos con nuevos criterios. Además, dijo que el nuevo modelo permitirá contrarrestar la influencia geopolítica de China en regiones clave.

Rubio concluyó que la transformación será una “nueva era de colaboración global, paz, inversión y prosperidad”, en la que EE. UU. mantendrá su papel como potencia influyente, pero bajo un esquema más riguroso, enfocado en beneficios mutuos.