El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves podría renunciar a su cargo el próximo 31 de julio para postularse como candidato a diputado para las elecciones de 2026 y así mantener influencia política, impulsar una reforma constitucional a su medida y evitar enfrentar procesos judiciales, advirtió el analista político e historiador costarricense Vladimir de la Cruz.
“Mi impresión es que sí va a renunciar. Yo creo que sería es lo esperado, es lo que más le conviene en todo sentido, porque además si queda electo diputado queda inmune por 4 años más. Entonces todos los juicios que hay contra él se van alargando y algunos van prescribiendo”, aseguró De la Cruz, en una amplia entrevista con La Mesa Redonda, en la que afirmó que Chaves enfrenta “más de 60 acusaciones judiciales”.
Según el analista, Chaves llegó al poder sin partido propio, “montado en un taxi”, como dicen en la jerga política costarricense, al postularse en 2022 por el recién inscrito Partido Progreso Social Democrático. Aun así, logró derrotar al expresidente José María Figueres en segunda vuelta con un discurso confrontativo que caló en sectores desatendidos.
Ahora, Chaves buscaría asegurar una mayoría legislativa de al menos 38 diputados afines para impulsar una Asamblea Nacional Constituyente y rediseñar el Estado costarricense a su antojo, según el analista político.
“La experiencia presidencial que él ha tenido le ha mostrado que él necesita seguir en el gobierno para desarrollar, digamos, un plan estratégico de transformación institucional del país, que es lo que él quiere hacer; hacer una nueva Constitución, hacer cambios en la Constitución para modificar el carácter de algunas instituciones, etcétera. Eso solo lo puede hacer si él sigue activo en política, porque si él termina la presidencia y no participa en política, solo tiene el escenario de un ministerio próximo año”, explicó.
“Sin inmunidad, quedaría vulnerable”
De la Cruz subrayó que, si Chaves renuncia a la presidencia, perdería su inmunidad inmediata y quedaría sujeto a comparecer ante los tribunales. Sin embargo, estimó que ningún proceso avanzaría lo suficiente como para inhabilitarlo antes de las elecciones, y que al ser electo nuevamente quedaría blindado.
“Él podría hacer de su propia condición de acusado judicial, una condición de víctima para mover gente alrededor de eso. Pero además, desde el punto de vista judicial, difícilmente ninguno de sus casos se termina en menos de seis meses. Entonces, al estar en trámite, más allá de las elecciones, si llega a ser diputado, automáticamente entra en unidad parlamentaria y se congelan todos esos casos, que es también una carta que él está valorando en este momento para retirarse el próximo 31 de julio, aspirar a una diputación y congelar los casos judiciales en aquellos que duren más de seis meses”, apuntó.
Ocho ministros se irían con él
La eventual renuncia de Chaves estaría acompañada de la salida simultánea de al menos ocho miembros de su gabinete, incluido el primer vicepresidente Stephan Brunner y el canciller Arnoldo André, quienes también aspirarían a curules en la Asamblea Legislativa, según el analista que asegura tener la lista de los funcionarios próximos a renunciar en la semana venidera.
“Yo estoy seguro que si él se lanza a diputado, él es fracción bastante importante, estoy seguro también que él jala diputados, es decir, la candidatura de él le mete una base de diputados. Si él ha tenido ocho ahora, puede ser que llegue a tener 20. Él quiere tener 38 mínimo o 40 máximo” para hacer reformas profundas sin necesidad de alianzas, explicó De la Cruz.
En ese escenario, asumiría la presidencia la segunda vicepresidenta, Mary Munive, quien también es ministra de Salud.
“Si Chaves renuncia para irse a la diputación, el escenario más importante es el de los diputados y alrededor de eso va a girar el peso el peso de la de la campaña electoral”, afirmó.
Un discurso de ruptura institucional
De la Cruz advierte que el estilo de Chaves reproduce lógicas autoritarias similares a las de Nayib Bukele en El Salvador o Daniel Ortega en Nicaragua.
“Es un personaje que ha venido destruyendo la imagen pública de los poderes, los poderes legislativos, del poder judicial y de las instituciones que son controladoras públicas. Él ha venido limando, destruyendo la imagen, haciendo perder confianza en esas instituciones, porque él necesita crear una situación de caos, de inseguridad… Él quiere llegar a crear una situación de inseguridad nacional que le permita al estilo Bukele crear un estado de excepción de dos o tres meses y entonces gobernar con muchos poderes con suspensión eventual de garantías individuales”, denunció.
“Si por él fuera, él establecería una tiranía, una dictadura, incluso llámela ‘constitucional’, con base al manejo constitucional y legal del país que él pudiera usar en su beneficio como instrumentos de poder y opresión y de represión, donde él podría entonces hacer al igual que en Nicaragua, quitar la nacionalidad, expulsar gente, etcétera. Eso no lo puede hacer tan fácilmente, pero si él pudiera hacerlo, lo hace. Y creo que él se orienta en esa dirección”, añadió.
Además, dijo que el presidente está alineando medios de comunicación regionales mediante contratos de publicidad oficial y giras estratégicas a zonas periféricas del país, donde combina asistencia económica con propaganda.
“Él ya ha saboreado lo que es el poder, pero sabe que necesita más poder para poder hacer las cosas que él quiere. Nadie sabe cuáles son, pero las que él dice que quiere hacer. Y ese poder lo quiere a mano suelta, sin controles. Y eso solo da la imagen de un dictador, de un tirano, de un déspota, de un gobernante autoritario que no se sometería prácticamente a controles algunos”, aseguró.
De la Cruz también mencionó que el mandatario está ganando respaldo entre grupos religiosos no católicos, al incorporar pastores en sus giras y discursos constantes con referencias a Dios, lo que le permite atraer a una base disciplinada que podría movilizar votos.
Oposición dividida y sin respuesta
De la Cruz criticó con dureza a los partidos tradicionales por su falta de reacción estratégica.
“Los partidos políticos están enfrascados en sus luchas internas en el país. Yo creo que el presidente Chaves ha logrado introducirles ese gusanillo de la división interna y los tiene peleando internamente y han perdido la perspectiva de la importancia del proceso electoral y de la importancia de los escenarios electorales”, lamentó.
Advirtió que si el mandatario concreta su jugada, podría dejar fuera de combate a sus adversarios.
“Hay una incertidumbre muy grande y en esa incertidumbre, para mí indudablemente Chaves lleva las de ganar. Esa es la tristeza que estamos viendo en el escenario político”, concluyó.
