Unas cinco horas después de que la Procuraduría General de la República (PGR) emitiera un comunicado citando al excomandante sandinista y “asesor presidencial” Bayardo Arce Castaño a comparecer ante una investigación patrimonial por supuestas “transacciones al margen del Estado”, la Policía ejecutó un allanamiento nocturno en su vivienda, ubicada al sur de Villa Fontana, Managua, según reporta el medio Confidencial.
El operativo fue realizado alrededor de la medianoche del miércoles 30 de julio por efectivos de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP), que llegaron en una caravana de varias camionetas, según relataron vecinos a ese medio.
Los agentes ingresaron por la fuerza a la residencia del excomandante guerrillero, cuya situación actual es incierta: se desconoce si fue trasladado al Sistema Penitenciario Nacional, como su asistente Ricardo Bonilla, o si permanece retenido en la sede de la PGR, bajo control del régimen Ortega-Murillo.
PGR justifica la detención de su asistente
Horas antes del allanamiento, la PGR, dirigida por Wendy Morales Urbina, publicó una nota de prensa en la que informa que investiga a Arce por presuntas irregularidades en “transacciones y/o negociaciones” relacionadas con bienes, propiedades y sociedades, las cuales —afirma— violarían el marco legal vigente.
El comunicado detalla que Ricardo Bonilla, asistente de Arce, fue citado para rendir cuentas sobre esas operaciones, pero supuestamente se negó a colaborar, por lo que fue remitido a la cárcel conocida como “La Modelo”, donde continúa siendo interrogado.
A Bayardo Arce también se le habría convocado a comparecer. Sin embargo, la nota oficial asegura que se limitó a decir que los bienes le pertenecían y que no estaba obligado a responder ante la Procuraduría.
¿Una nueva víctima de la purga?
Arce Castaño, uno de los nueve comandantes de la Dirección Nacional del Frente Sandinista en los años ochenta, fue hasta hace pocas semanas uno de los asesores más cercanos de Daniel Ortega en temas económicos. No obstante, desde la noche del 26 de julio, cuando su casa y oficina fueron intervenidas por la Policía, se encontraría bajo un arresto domiciliario de facto.
La arremetida contra Arce ha sido interpretada por analistas como una nueva etapa de la purga que Rosario Murillo lidera contra los cuadros históricos del Frente Sandinista.
