Destacados / Nacionales · 01/04/2024

A 6 años del levantamiento popular ¿Cuál es el balance de la lucha contra la dictadura Ortega-Murillo?

El opositor y abogado nicaragüense Juan Diego Barberena, miembro de la Concertación Democrática Nicaragüense (antes Monteverde), hizo este lunes 1° de abril, una autocrítica sobre papel que ha desempeñado la oposición contra la dictadura Ortega-Murillo; esto en el mes que se cumplen seis años del levantamiento popular.

Barberena comenzó diciendo que la juventud nicaragüense ha crecido en el “autoritarismo de Daniel Ortega en el poder” desde hace 17 años, y que se tiene “muy pocos recuerdos de la democracia incipiente” en el período electoral de 1990 al 2007.

Hemos crecido bajo un mismo gobierno, bajo una misma familia, desgraciadamente vuelven los ciclos de la historia política de Nicaragua bajo una familia en el poder y bajo que casi los mismos actores políticos tomando las decisiones por toda una sociedad”, lamentó.

Añadió que “además crecimos con un sistema de partido incapaz de optimizar, de capitalizar el descontento popular, incapaz de conectarse con las necesidades del pueblo nicaragüense”.

En ese sentido, el joven opositor hizo un balance de los últimos seis años, en los que el pueblo nicaragüense “ha resistido” los embates de la dictadura, y que sigue en la espera de una “alianza política” opositora que aún no concreta a pesar de los esfuerzos.

Nos toca seis años después hacer un balance general de este camino recorrido y de lo que hemos recorrido, y de los saldos pendientes que todavía tenemos para lograr el objetivo principal que nos movilizó en abril del año 2018 que era transitar de la dictadura a la democracia, propiciar todo un sistema democrático en libertad para encausar una de las demandas más principales que es lograr una justicia sin impunidad, que los perpetradores paguen por los crímenes cometidos”, declaró Barberena a La Mesa Redonda.

El joven afirmó que “lo que nos toca en la Concertación Democrática y el resto de organizaciones políticas de la oposición es hacer un balance autocrítico del camino recorrido”, pero también “lograr un consenso político y un acuerdo político base que permita crear una alternativa en contra de la dictadura y que permita optimizar y capitalizar ese descontento popular que hay en Nicaragua”.

La “incapacidad” de los partidos de oposición y empresarios

Barberena también responsabilizó a los partidos de oposición y empresarios por su “incapacidad” para ponerse de acuerdo en lograr un “consenso político principal” que era “evitar que Daniel Ortega volviera al poder”.

Señaló que los partidos políticos no incluyeron a grupos de jóvenes, y por ello, “parte de la insurrección popular agarró a gran parte de la juventud movilizada sin la suficiente formación como para hacerle frente a un proceso político a largo plazo como el que nos ha tocado”.

El gran error de los poderes fácticos fue creer que Daniel Ortega en algún momento estaba dispuesto a entregar el poder político y también fue no ver el ejercicio autoritario y despótico de Daniel Ortega. El hecho de que Daniel Ortega consensuara con ellos las principales decisiones del país, no era suficiente para que toda la sociedad estuviese conforme con esa gestión, porque además, ese acuerdo beneficiaba a unos pocos que tienen mucho y perjudicaba a muchos que han tenido poco toda la vida”, criticó.

Otro error –según Barberena– “fue creer que Daniel Ortega iba a respetar ese acuerdo constitucionalizándolo, es decir estableciendo en el texto Constitucional que en Nicaragua había un modelo de diálogo y consenso entre empresa privada, gobierno y trabajadores”.

El gran error fue canjear esos intereses para que Daniel Ortega se perpetuara en el poder, para que Daniel Ortega pusiese en el texto de la Constitución que se podía reelegir hasta que la muerte se lo impidiera”, recriminó el joven.

Lucha de resistencia”

Barberena indicó que la lucha actual es de “resistencia, de reconectar con el pueblo nicaragüense, de manifestar nuestras propuestas hacia el pueblo”.

 “A partir del 2021 es una lucha de resistencia en contra de la dictadura, necesitamos nosotros cambiar la correlación de fuerzas para que en Nicaragua pueda aperturarse la competencia política”, aseveró.

El joven opositor destacó que las organizaciones tienen “un reto claro de mantener la esperanza al pueblo de Nicaragua, de la necesidad de un cambio político y social”.