Alianza Progresista para las Américas denuncia la represión política de la dictadura de Daniel Ortega

La Alianza Progresista para las Américas denunció este miércoles la “represión política de la dictadura de Daniel Ortega” en Nicaragua, señalando que esta ha “alcanzado niveles altamente alarmantes que deben ocupar a la comunidad internacional y a las fuerzas democráticas progresistas del mundo y en particular de América Latina”.

La represión política de la dictadura de Daniel Ortega sigue ejecutándose de manera indiscriminada. En las últimas semanas se ha concentrado en el acoso y el encarcelamiento de sacerdotes y un obispo de la Iglesia Católica, contra organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación independientes”, dijo en un comunicado.

La Alianza Progresista para las Américas se refirió a Monseñor Rolando Álvarez, quien se encuentra bajo secuestro domiciliar sin ninguna figura judicial que lo justifique, y a los diez sacerdotes presos en sistemas penitenciarios y ‘El Chipote’.

También mencionó la ilegalización de más de 1.800 organizaciones no gubernamentales, el cierre de 52 medios de comunicación de todo tipo y 16 espacios informativos cerrados.

La Alianza dijo que “el estado policial se mantiene y los nicaragüenses están sometidos a un ambiente de terror establecido por la dictadura mediante el control de las instituciones estatales, especialmente el aparato judicial y la policía, que actúan como ejecutores principales de la represión dictatorial”.

Asimismo, señaló que el número total de presos políticos, supera los 205. “Entre ellos 14 dirigentes y activistas del partido Unamos, incluyendo 6 directivos nacionales y su presidenta Suyen Barahona. Hugo Torres, vicepresidente, murió en la cárcel en el mes de febrero”, apuntó.

Todos los presos políticos están siendo sometidos a torturas físicas y sicológicas, lo que quedó constatado en días pasados cuando después de más 400 días, 27 de ellas y ellos fueron presentados. Su deterioro físico y el riesgo de sus vidas, es palpable. En particular las mujeres dirigentes de Unamos, Suyen Barahona, Ana Margarita Vijil, Tamara Dávila y Dora María Téllez, se encuentran en estado de aislamiento y sus vidas en riesgo real”, continuó.

La Alianza afirmó que “la dictadura de Daniel de Ortega que ha destruido todo estándar democrático, vulnerado todas las normas de convivencia y ha conculcado los Derechos Humanos de los nicaragüenses”.

Por ello, llamaron a los gobiernos de la región, a la Organización de Estados Americanos (OEA), a los gobiernos europeos, a la Unión Europea y a la Secretaría General de Naciones Unidas, a “poner en práctica a lo inmediato, las medidas diplomáticas y políticas que correspondan ante la magnitud del drama humanitario y político que vive Nicaragua, a fin de lograr que el régimen de Ortega para abra la posibilidad de una solución democrática”.

Llamamos a todas las organizaciones democráticas y progresistas a poner en práctica acciones inmediatas dirigidas a lograr el cese de la tortura a todas las presas y presos políticos y su libertad incondicional y con garantías. Reiteramos nuestra firme solidaridad con el pueblo de Nicaragua y en particular con todas las fuerzas democráticas”, concluyó.

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