Amnistía Internacional: Régimen de Ortega “aumenta riesgo de contagio del COVID-19 en un país ya devastado por dos años de crisis”

La organización Amnistía Internacional (AI) dijo este jueves que mientras el mundo se enfrenta a un desafío histórico, el régimen de Daniel Ortega “ignora flagrantemente las recomendaciones de organismos internacionales de derechos humanos” en relación con la pandemia del COVID-19, poniendo en riesgo la salud y la vida de miles de personas en Nicaragua.

Esto se aúna a la grave crisis de derechos humanos que azota al país desde hace dos años, con un saldo de al menos 328 personas muertas, unas 2,000 heridas y más de 100 mil personas forzadas a huir del país, agregó el organismo defensor de derechos humanos.

Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de AI, expresó que la respuesta de las autoridades nicaragüenses a la grave amenaza que supone el COVID-19 “pone en evidencia una vez más que el gobierno del presidente Ortega no asume ninguna responsabilidad sobre los derechos humanos de las y los nicaragüenses, dejándolos en total desprotección”.

“Desde el 18 de abril de 2018, el gobierno del presidente Ortega ha hecho del amedrentamiento, la impunidad y el exilio forzado prácticas habituales. Es sorprendente que, después de impedir y reprimir cualquier tipo de protesta social durante los últimos dos años, ahora promueva marchas masivas y aglomeraciones, exponiendo a la población ante la pandemia”, añadió Guevara Rosas.

Amnistía Internacional mencionó que el régimen de Ortega ha promovido actividades masivas, no ha suspendido las clases y que existe falta de información sobre la pandemia y políticas públicas de prevención, diagnóstico y contención.

El organismo indicó que las autoridades nicaragüenses deben garantizar que la población tenga acceso inmediato a información veraz, exacta y científica sobre la pandemia, a medida que ésta se desarrolla, y sobre las medidas de prevención de contagios. Además, expresó que la situación de las personas detenidas en comisarías o en el sistema penitenciario nicaragüense es especialmente preocupante, pues están entre las más vulnerables ante el COVID-19.

Amnistía Internacional ha corroborado las precarias condiciones en las cárceles nicaragüenses con personas que estuvieron detenidas por razones políticas. “Amaya Coppens, quien fue detenida en dos ocasiones y estuvo privada de libertad en tres centros de detención diferentes, describió como el hacinamiento, la falta de acceso a agua potable, las condiciones insalubres y la falta de atención médica son parte de la cotidianeidad en los centros de detención. Relató que, pese a que desarrolló hipertensión en la cárcel, las autoridades penitenciarias nunca le suministraron medicinas”, detalló AI.

“El gobierno de Ortega no sólo ha privado arbitrariamente de la libertad a decenas de personas, sino que además pone en riesgo su salud al mantenerlos encarcelados y en condiciones precarias. Reiteramos una vez más nuestro llamado a las autoridades de liberar inmediatamente a todas las personas detenidas únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica”, sostuvo la directora para las Américas de AI.

Asimismo, Amnistía Internacional exhorta a las autoridades de Nicaragua a garantizar agua, saneamiento, productos de higiene y acceso a atención de salud para toda la población carcelaria, así como una política integral de salud pública que contribuya a paliar la propagación del COVID-19 y que responda a los requerimientos establecidos por los organismos internacionales expertos en la materia.

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