Auto-denuncia de Luis Almagro fue aprobada por los países miembros de la OEA

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), órgano de gobernanza de la institución, decidió dar lugar a la solicitud del propio Secretario General, Luis Almagro, de ser investigado. Dicha petición de Almagro, formulada en junio pasado al Inspector General ante denuncias anónimas de una supuesta violación a las normas éticas, fue aprobada en el día de la fecha.

La controversia en cuestión tiene que ver con una relación sentimental entre Almagro y una funcionaria de la Organización, y a efectos de dilucidar si hubo favoritismo. Concretamente, se trata de investigar si la mujer en cuestión fue beneficiada con ascensos, promociones y/o aumentos de remuneración a partir de dicho vínculo. Almagro nunca negó la existencia de dicha relación, reiterando hoy que jamás hubo favoritismo alguno.

En la Secretaría General aseguran que en todo caso ocurrió lo contrario, que Almagro no cumplía el rol de supervisor, ni tampoco intercedió para promoverla o aumentarle el sueldo. “Todas las acciones administrativas respecto a esta funcionaria fueron de acuerdo a regulación y administradas para ella a la par de todo el personal”.

Almagro fue por demás meticuloso en ese punto, tanto que la funcionaria perdió oportunidades de concursos porque el Secretario General se oponía a que ello ocurriera durante la relación de varios años, aún si los hubiera merecido dadas sus altas capacidades profesionales y calificaciones académicas. “Lo curioso es que quizás se pueda afirmar que ella no fue beneficiada sino hasta perjudicada por su relación con Almagro”, confió una fuente.

Algunas mujeres dentro del funcionariado compartieron con Infobae lo que consideran una paradoja: que Almagro ha sido un gran defensor de los derechos paritarios de género, apoyando el desarrollo y promoviendo a muchas mujeres por cuestiones de principios.

Más derechos para más gente es el lema de su gestión”, pero es más que eso, es acción, confió la fuente. La misma también mostrará una cierta indignación ante lo que consideran “el asesinato de la reputación de una mujer, su cosificación a partir de cuestionar implícitamente sus calificaciones profesionales y sugerir que su progreso pudiera deberse al favoritismo de un hombre”.

Una funcionaria, que se declaró “feminista radical”, añadió: “En última instancia, el caso muestra que el antiguo control social de la mujer se sigue reproduciendo como siempre, ahora por la vía de negarle el derecho a enamorarse, de intimidarla exponiendo su privacidad en público bajo el pretexto de supuestas normas éticas”. Agregó la fuente, bajo condiciones de no revelar su identidad: “En última instancia, solo se trata del voyeurismo de hoy, disfrazado de una hipócrita ética. Investigar a Almagro es inmiscuirse en la vida de dos adultos que mantuvieron una relación romántica de manera libre y voluntaria. Pero, además, es una forma de control social de la mujer; como antes, como siempre”.

Otras voces cercanas a la Secretaría General subrayaron la eminente naturaleza política de este supuesto escándalo. “Es muy simple”, dijo un funcionario, “ya en 2016 la Canciller de Maduro llegó a la Asamblea General en Santo Domingo con un proyecto de resolución, a la postre fracasado, para destituir al Secretario General. Y ahora pensemos quiénes son los gobiernos que llegaron a la Cumbre de las Américas de Los Ángeles en junio pasado con una agenda de solo dos temas: protestar por la ausencia de Cuba, Nicaragua y Venezuela, y proponer la remoción del Secretario General de la OEA”.

“No podemos ni por un instante creer que oponerse a las dictaduras del hemisferio no tenga un costo político. La interrupción del mandato de Almagro ha sido un planteo recurrente, casi al borde del ridículo desde el año 2015″, concluyó la fuente.

*iNFOBAE

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