Internacionales · 27/04/2020

Bukele autorizó el “uso de la fuerza letal” para enfrentar a las pandillas en El Salvador

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este domingo que “el uso de la fuerza letal está autorizado” para los cuerpos de seguridad en defensa de sus vidas y de los ciudadanos ante el alza de los homicidios registrada desde el viernes y atribuida a las pandillas, acusadas de la mayoría de asesinatos cometidos en el país.

“El uso de la fuerza letal está autorizado para defensa propia o para la defensa de la vida de los salvadoreños”, indicó el mandatario desde su cuenta de Twitter, al señalar que “las maras están aprovechando que casi la totalidad” de la “fuerza pública está controlando la pandemia” del coronavirus.

Añadió que “el Gobierno se encargará de la defensa legal de quienes sean injustamente acusados, por defender la vida de la gente honrada” e instó a la Fiscalía General de la República (FGR) a “procesar a los aliados de las pandillas” por “asociaciones terroristas” y “apología del terrorismo”.

El mandatario también instruyó que los miembros de la Policía y del Ejército den prioridad a atender la escalada de homicidios en medio de la pandemia de COVID-19, lo que supone un duro golpe a la estrategia de contención con la vigilancia de los uniformados en la calle.

Según reportes de la prensa local, que el Gobierno no ha desmentido, el viernes se registraron 23 homicidios en todo el territorio y entre sábado y domingo otros 10 en la zona oriental del país.

Bukele agregó que la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada “deberán priorizar el resguardo de sus vidas, de sus compañeros y de los ciudadanos honrados”. Sin entrar en detalles, llamó a la oposición política a “que se pongan del lado de la gente honrada, y a las instituciones que controlan a dejar de proteger a quienes asesinan al pueblo”.

Diferentes organizaciones han criticado el uso de la Fuerza Armada durante los últimos Gobiernos como una medida para pilar del combate a las pandillas, lo que, a juicio de estas entidades, “implica un retroceso en la construcción de una sociedad democrática” y contribuye a “la aparición de nuevos fenómenos de violencia”.