La inestabilidad y el déficit en la generación de electricidad mantienen a millones de cubanos en la incertidumbre y la oscuridad, tras un nuevo apagón general ocurrido el pasado 10 de septiembre, el quinto de esa magnitud en menos de un año.
Según la estatal Unión Eléctrica (Une), la crisis se profundizó el martes 16, cuando el déficit eléctrico superó la mitad de la demanda nacional, que suele oscilar entre 3000 y 3500 megavatios (MW).
Aunque el sistema fue reconectado tras el colapso del día 10, la situación sigue siendo crítica.
Familias atrapadas en la rutina de los apagones
“Esto es el cuento de nunca acabar. Yo pensaba que ya me habría acostumbrado, pero siempre es una molestia cuando de repente te quitan la luz fuera de horario. Y siempre me entra la duda de si el apagón fue en mi zona o en todo el país. No es fácil”, relató al medio IPS Roxana Blanco, una tendera de 47 años residente en La Habana.
La falta de electricidad afecta no solo la iluminación, sino también la cocción de alimentos y el bombeo de agua en los hogares. El impacto es más severo fuera de la capital, donde en muchas provincias apenas se dispone de unas horas de suministro eléctrico al día.
En Gibara, un municipio de Holguín con unos 70 000 habitantes, vecinos salieron a protestar el sábado 13 por los apagones, en una manifestación que se viralizó en redes sociales y fue confirmada por las autoridades locales.

Un sistema eléctrico debilitado
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levi, reconoció que el sistema eléctrico nacional sigue siendo frágil, incluso después de la reconexión tras el apagón que afectó a los 9,7 millones de habitantes del país.
Actualmente, siete de las veinte termoeléctricas de Cuba están fuera de servicio por averías o mantenimientos.
La planta Antonio Guiteras, considerada clave para el suministro, será sometida a una reparación capital a finales de este año que la dejará inoperante durante seis meses.
“No entiendo cómo se sustituirá durante seis meses la generación eléctrica que aporta la Guiteras. Me imagino que habrá que aguantarse el cinturón”, expresó Vanesa Pérez, maestra de primaria de 58 años en La Habana.

Expectativas y promesas oficiales
Las autoridades aseguran que otras plantas estarán listas para suplir la ausencia de la Guiteras y que se busca aumentar la producción nacional de petróleo, reducida en los últimos años.
La estrategia incluye, además, la instalación de parques solares. Actualmente existen 30 en operación, con una capacidad promedio de 600 MW. El plan prevé 55 más en 2025, que aportarían 1115 MW adicionales, y un total de 92 para 2028, con más de 2000 MW proyectados.
El régimen cubano ha prometido que, para 2030, el 24 % de la generación eléctrica procederá de fuentes renovables. Sin embargo, mientras las inversiones avanzan lentamente, la vida cotidiana de los cubanos sigue marcada por la incertidumbre de los apagones.
*Con IPS
