Colectivo de DDHH presenta informe “Nicaragua: entre represión y resistencia ciudadana”

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, presentó este miércoles en San José, Costa Rica, el informe titulado “Nicaragua: entre represión y resistencia ciudadana”, que recoge datos de la situación de violación a los derechos humanos en Nicaragua en el periodo 2021-2022.

Los abogados y activistas de derechos humanos de este organismo señalaron que el informe es el resultado de un proceso de construcción que parte de la documentación, en la labor del Colectivo, incluyendo el monitoreo sobre las graves violaciones a los derechos humanos que sistemáticamente se sostienen en el tiempo “por un gobierno ilegítimo impuesto mediante el poder de las armas y un estado de terror”, que “con todo, no logra quebrar la voluntad de todo un pueblo en su decisión de vivir en libertad y ejercer todos sus derechos humanos sin miedo y con justicia”.

El Informe, estructurado en 8 capítulos, abarca el periodo 2021 a mayo de 2022. No obstante, aclara que “se trata de la continuación de la represión que de forma continuada se ha impuesto desde abril de 2018 y cuyas raíces datan desde la llegada formal al poder de la familia Ortega Murillo en 2007”.

El informe resume “las violaciones al derecho de asociación y el cierre del espacio Cívico; la Implantación de Estado de terror, con la configuración de un régimen totalitario que criminaliza el ejercicio de ciudadanía, organizado para la represión”.

También, “el cierre de salida electoral con la imposición de un proceso sin garantías. La existencia de un Poder Judicial a la medida del régimen. Un Poder Legislativo que fábrica de leyes para para la represión. La Criminalización y judicialización selectiva. Graves violaciones a las garantías judiciales en perjuicio de voces disidentes. La implementación de un sistema basado en la tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes. Asimismo, se exponen los nuevos patrones de torturas”.

El informe apunta el tema de la impunidad como política de Estado que, incluye “la conocida narrativa oficial que niega los crímenes de estado desde 2018”. Un Estado que promueve y premia la impunidad y trabaja para imponer su “borrón y cuenta nueva”. Así como la Criminalización a quienes demandan justicia.

El cuarto capítulo hace un análisis de los ataques a diferentes blancos de la represión y la violencia de Estado, tales como: Defensoras, mujeres, periodistas, artistas líderes religiosos, campesinos/as, indígenas y afrodescendientes víctimas de una violencia imparable y sin límites por parte del régimen.

El quinto capítulo hace referencia al manejo de la pandemia y a las consecuencias derivadas de la falta de adopción de medidas con resultados trágicos en la población nicaragüense víctimas de la represión y de la ausencia total de protección por parte del Estado frente a una pandemia mortal.

El sexto capítulo aborda el desplazamiento forzado “sin precedentes” en la historia de Nicaragua, las condiciones de la población desplazada forzada y el acceso a derechos en el país de acogida.

El séptimo capítulo se centra en la presión Internacional al régimen nicaragüense y respuesta estatal, la negativa del Estado nicaragüense de implementar las recomendaciones de los diferentes mecanismos de protección, la posición de la comunidad internacional frente al proceso de votaciones y el surgimiento de un mecanismo de rendición de cuentas para Nicaragua que abre la posibilidad de una nueva hoja de ruta en la búsqueda de la anhelada justicia demanda por las víctimas.

Finalmente, el octavo capítulo aborda la labor del Colectivo Nicaragua Nunca Más frente en la promoción y defensa de derechos humanos “en un contexto altamente hostil en el que desde el territorio nicaragüense se niega el ejercicio de ciudadanía y el derecho a defender derechos”.

Finalmente, en medio de este contexto profundamente marcado por el dolor, como resultado de un régimen cruel y violador derechos humanos, tenemos la convicción que la sistemática represión con graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, hasta ahora en total impunidad, solamente se explican por la firme decisión del pueblo nicaragüense en resistencia extraordinaria, recientemente reafirmada con su decisión de dejar vacías las urnas en el consumado fraude de noviembre de 2021”, expresa el informe.

Agrega que “la familia Ortega Murillo cuenta con la casi absoluta concentración de poderes, principalmente el de las armas. Sin embargo, no cuenta con la voluntad política del pueblo que es la esencia, razón y fuente de legitimidad del poder, pues desde hace años le dijo no a toda forma de dictadura y continuismo familiar. Y aunque para nada ha sido fácil, nos llena de orgullo estar y seguir al lado correcto de la historia. Tenemos la firme convicción que Nicaragua irremediablemente será libre”.

Este es el informe completo del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más

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