Conducir la política cotidiana es difícil

*Por Oscar-René Vargas | 06 de abril de 2021.

El arte de la política es la combinación de la razón, el conocimiento, el valor y la inteligencia. La dictadura cree que la razón está en la fuerza, pero ignoran que la razón tiene su propia fuerza.

1.        Antes de abril de 2018, se presentaba un deterioro en los niveles de pobreza, dada la velocidad a la que se había encarecido la canasta básica frente al poder adquisitivo de los salarios.

2.        Entre 2007 y 2017, la brecha entre el ingreso que tenían de las personas y los recursos que necesitaban para comprar una canasta básica aumentó. Es decir, la vulnerabilidad de la mayoría de la población se profundizó.

3.        En abril, mayo, junio, julio de 2018, la gente salió a las calles movida por el deseo de sacar a Ortega-Murillo del poder. La función y validez del pacto público-privado se rompió, se hizo añico. El equilibrio de poder entre los ciudadanos “de a pie” y la clase hegemónica estalló.

4.        Desde el 2018 no sólo aumentó la pobreza, sino que se profundizó y se intensificó. La realidad general es que los pobres ahora son más pobres que en el 2017. Entre el 2018 y 2021, el número de personas pobres aumentó, a los que hay que sumar a quienes no pueden adquirir una canasta básica con sus ingresos producto de la pobreza laboral.

5.        Entre 2018 y 2021, la desigualdad aumentó. El ritmo del incremento de la deuda externa crece a un ritmo mayor al crecimiento de las exportaciones. En 14 años se duplicó el endeudamiento. Se dedica más recursos al servicio de la deuda externa que a los gastos en salud o educación. La vigencia de las cinco crisis (económica, social, política, sanitaria e internacional) vuelve más difícil la normal prosecución del pago de la deuda externa.

6.        En el 2021 no sé logrará recuperar los niveles de actividad económica previo al año 2018. El incremento de los precios de los combustibles dispara los costos de los alimentos básicos, los salarios pierden mes a mes poder adquisitivo. La recesión continúa, las casas y los edificios vacíos pierden valor.

7.        La crisis sanitaria por el COVID-19 ha representado un exceso en la mortalidad general y reducción de la esperanza de vida. Los factores de riesgo son la edad, pobreza y hacinamiento, así como una estructura frágil en los servicios de salud y la falta de una política de vacunación a todos los médicos y personal sanitario del sector público que atienden diariamente a pacientes sintomáticos y asintomáticos.

8.        Durante el camino transitado desde abril 2018 a la fecha, el sistema político ha permanecido igual sin que la confianza hacia las instituciones y sus representantes hayan recuperado la expectación, ya que los líderes políticos sólo buscan cuotas de poder sin buscar la creación de un contrapoder que permita la caída del dictador.

9.        Hoy en día, abril 2021, tres años después, la sensación es que las elecciones no son una amenaza al sistema autoritario. Esto se percibe en que la mayoría de los ciudadanos sienten que con los distintos candidatos conocidos en las elecciones no se juega nada diferente al “status quo”.

10.      El régimen Ortega-Murillo está “shockeado” y naufragando. Es el momento de presionar en las calles con un doble propósito: obligar al régimen para que haga las reformas electorales y forzar por la unidad de todos los “candidatos” para crear un frente común “somos mayoría” que permita derrotar a la dictadura.

11.      El ritmo de los acontecimientos políticos indica que la transformación del sistema político está congelada. La represión permanente tiene como objetivo bloquear el proceso político democrático, además de impedir que el movimiento social se reactive. La actual situación se ajusta plenamente a la definición de crisis: el “status quo” pre-2018 ya no existe, pero todavía no está claro cuándo ni cómo se alcanzará un nuevo equilibrio sociopolítico.

12.      El arte de la política es la combinación de la razón, el conocimiento y la inteligencia. Elementos que están ausentes en la mayoría del actual liderazgo político. Todo poder está referido a una correlación de fuerzas real que ignoran los políticos tradicionales. El objetivo de la represión es neutralizar el contrapoder que nazca desde la calle y evitar una nueva correlación de fuerzas sociales adversa a la dictadura.

13.      En la política cotidiana hay que saber conducir las acciones tácticas, lo que es difícil, porque no es solamente conducir tácticamente la lucha política. Primero, se trata de organizar; segundo, de educar; tercero, de enseñar; cuarto, de capacitar; y quinto, de conducir estratégicamente las acciones tácticas para derrotar a la dictadura.

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