Creer que el Ejército de Nicaragua va a cambiar es una ilusión, asegura analista político

El analista político y sociólogo Oscar René Vargas realizó este jueves un análisis de la correlación de fuerzas de poder entre el régimen de Daniel Ortega y la “fragmentada” oposición de Nicaragua, en la que destacó que uno de los factores que inclinan la balanza hacia la dictadura es la Policía y el Ejército, de este último dijo que es su “columna vertebral”.

“El Ejército es la columna vertebral de la resistencia de la dictadura. Creer que el Ejército va a cambiar es una ilusión. Los Ejércitos no cambian, salvo que la correlación de fuerzas se cambie y ellos cambian”, dijo Vargas en entrevista con La Mesa Redonda.

El analista refirió que la pericia y control militar, es un factor que le ha servido a Ortega en un 100%, y esto lo ha logrado mediante la parte ideológica y por las prebendas.

“Yo considero personalmente que los altos cargos de la Policía y del Ejército pertenecen a la nueva oligarquía en Nicaragua, es decir la nueva oligarquía no es solamente las personas que ha estado en el Estado, que se han beneficiado del Estado, sino también que Ortega ha facilitado el enriquecimiento de sectores importantes de la Policía y del Ejército”, afirmó.

En un análisis escrito por Vargas, sostiene que no hay que olvidar que el Ejército controla un sistema económico complejo lo que “lo hace dependiente de los favores del dictador”.

“Pienso que el ejército hará todo lo posible por mantener el ‘status quo’, no renunciará a los beneficios económicos, privilegios e inmunidad que obtiene con su alianza con la dictadura. El miedo de un cuestionamiento de este lucrativo sistema por parte de un gobierno democrático preocupa al ejército mucho más que las sanciones desde el exterior. El ejército no impulsa ninguna distribución del poder político y está a favor de las actuales estructuras del poder”, apuntó.

Manifestó que el juego del poder interno del alto mando del ejército “es una estructura tan opaca que es difícil identificar sus secretos y dinámicas internas”.

No obstante, Vargas dijo que Ortega es débil y que la oposición no le está sacando provecho “políticamente hablando”.

La debilidad de Ortega, –según Vargas– radica en la parte de su base social, la que se ha reducido considerablemente a partir de abril de 2018. “Corroboramos que hay una pérdida de la base social del régimen, pero no automáticamente se ha traducido en una mejora de la base social organizada de la oposición”.

A juicio del analista, Ortega podría revertir el hecho de que el 62% de la población lo rechaza, esto a través de la “utilización del dinero para crear un clientelismo político”.

Vargas agregó que hace falta una estrategia comunicacional en la oposición que desmienta el discurso del régimen, para poder cambiar la correlación de fuerzas, entre otras acciones.

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