Desconocido manantial bajo el Mombacho oculto por falta de inversión pública

*Por Voces en Libertad

Comunitarios urgen a las alcaldías de Granada, Nandaime y Dirimo reparación de camino para que turismo en ¨Aguas Agrias¨ mejore.

La reserva natural río Manares de Aguas Agrias es uno de los mayores recursos naturales que se ubica al sur del volcán Mombacho. Sus aguas frescas y cristalinas cautivan a los visitantes que llegan en busca de conectar con la armonía de la naturaleza.

Este manantial es de origen volcánico, y brota en las entrañas del cerro Mombacho. En su recorrido forma la vertiente del río Manares, que luego atraviesa la reserva de Aguas Agrias, donde habitan 22 familias de la cooperativa Miguel Castro Siles que posee 301 manzanas de tierra. 

La fuente de agua también es alimentada por pequeños ojos de agua que llegan a desembocar al río Manares, que se mantiene rodeado por centenarios árboles que sirven de refugio a los monos congos, ardillas y una variedad de aves que llegan a anidar a este santuario de la naturaleza que mantiene un clima agradable. 

Turismo comunitario

La reserva inició a proyectarse en el año 2005, cuando los miembros de la cooperativa decidieron tener una fuente de ingreso a través del desarrollo del turismo comunitario, en la búsqueda por mejorar la situación económica de las familias que solo dependían del cultivo de plátanos y granos básicos en unas tierras fértiles que aún no necesitan del uso de agroquímicos.  

Decidimos ampliar el caudal del río a través de construcción de estanques naturales, para poder recibir un mayor número de turistas. También construimos baños y levantamos algunas cocinas, para que las familias elaboren sus alimentos en este sitio y disfruten de un momento agradable”, detalla José Edmundo Tinoco Villagra, uno de los líderes de la cooperativa. 

Otro de los proyectos que desarrollaron con fondos propios y ayuda de jóvenes de Québec Canadá, fue la construcción de escalinatas y barandales, para permitir que los visitantes tengan una mayor seguridad al momento de bajar por las pendientes que presenta la geografía del terreno en el trayecto a las pozas.  

Los lugareños aducen que estás aguas son medicinales por contener azufre y un sabor agrio, lo que dio origen a su nombre. La comunidad que pertenece al municipio de Nandaime del departamento de Granada. 

Luisa Sánchez originaria de Niquinohomo asegura que visita este lugar al menos tres veces al año, por ser un sitio apacible, donde el único sonido que se escucha es el de la naturaleza y escoge los días de semana, por estar más desalojado.

Las aguas de este lugar son cristalinas, podés ver tus pies en la arena, es un baño reconfortante, para el stress y salir de la rutina del día a día, me alegra que ahora podás nadar un poco más por las ampliaciones que vienen realizando”, comentó Sánchez al disfrutar de un paseo en familia. 

Sin inversión pública

En la entrada de Aguas Agrias se ubica una caseta rústica, donde mujeres de la cooperativa se dedican a dar la bienvenida a los visitantes y a cobrar el boleto de entrada a un costo de veinte córdobas a los nacionales y dos dólares a los turistas extranjeros. Además se encargan de resguardar los vehículos que acceden al parqueo. 

Mi esposo se dedica a las labores del campo y con el cuido de vehículos y motocicletas me ganó doscientos córdobas al día, con este ingreso ayudó a los gastos del hogar”, reveló Melania Flores, una de las mujeres que integran esta cooperativa. 

Los directivos de esta reserva natural tienen planes de ampliar la infraestructura para ofrecer mejores condiciones a los turistas con el servicio de restaurante y hasta alojamiento, con la construcción de un modesto hotel. Pero, aseguran que no cuentan con los recursos económicos para emprender estas obras. 

El año pasado fuimos afectados por la pandemia del Covid-19,  se nos redujo el número de visitantes y por consiguiente la  cantidad de ingresos que nos dividimos por  familias. No alcanzamos ni los doscientos mil córdobas al año y con esa cantidad es imposible tener una mejor infraestructura” explica José Edmundo Tinoco.

Semana Santa representa la mejor época del año en cuanto al número de visitantes. Algunas mujeres buscan cómo aprovechar esa temporada alta, ofreciendo desayunos y almuerzos, pero reconocen que no cuentan con la capacitación para elaborar un variado menú ni financiamiento para tener una infraestructura adecuada y recibir a los huéspedes.

Nosotros improvisamos la construcción de pequeñas enramadas y ranchitos, para atender a los clientes, pero estamos claros que si tuviéramos mejores condiciones tendríamos mejores ingresos”, dice Flores

Datos de la delegación del Instituto de Turismo de Granada destacan que en promedio, cada año más de 8 mil turistas visitan este destino, que los comunitarios promueven a través de las redes sociales y volantes que entregan a los visitantes que llegan del pacífico y norte de Nicaragua, así como turistas internacionales pero en menor cantidad. 

Dentro del potencial del turismo rural que pueden ofrecer estas familias campesinas, está un recorrido por las plantaciones de plátanos y los cultivos de granos básicos como el arroz, los frijoles, así como  caminatas  por el bosque.

Estas familias proceden del norte de Nicaragua, en su mayoría de Waslala y Jinotega. Se vieron obligadas a abandonar sus tierras al inicio de 1990 al huir de la violencia de la guerra de los años ochenta y se asentaron en esta propiedad que le fue confiscada al granadino, Roberto Mejía. 

Paisaje del volcán Mombacho un atractivo turístico 

El atractivo para llegar a la comunidad de Aguas Agrias inicia desde el trayecto de más de 9 kilómetros de camino, donde se observan los hermosos paisajes verdes que ofrecen las laderas del costado sur del volcán Mombacho, donde el ganado se alimenta en las praderas de los pastos verdes que aún se mantienen con la retirada del invierno.

Desde el cono del coloso se observan  las nubes que descargan sus aguas, para formar en el trayecto del camino el río “El  Brujo” nombre que dieron los habitantes ancestrales, porque en la época de verano desaparece sus aguas y vuelve a renacer con las primeras lluvias de mayo. 

Doña María Díaz, de 80 años, es una mujer que procreó 13 hijos. Recuerda que el agua potable les llegó hace más de siete años, pero antes los lugareños llegaban a lavar sus ropas y recoger el agua para tomar del río Menares.

Tenemos tres meses sin tener el servicio de agua potable, porque se dañó la bomba del pozo, pero hemos retomado la tradición, por el momento, de recoger agua al río El Brujo”, relató doña María.

Urge reparar camino rural

Para llegar a la reserva natural de Aguas Agrias se empieza en el kilómetro 61 en el tramo de carretera del empalme el Guanacaste del municipio de Nandaime, luego tiene que girar a la izquierda. Esta travesía es mejor realizarla en camioneta, porque existen muchos tramos en mal estado recomendó el productor de sandía René Vega de la comunidad La Granadilla.

Desde hace más de año y medio que no se repara este camino, ésto ocasiona  daños en  la dirección de los vehículos y las llantas, esperamos que lo manden a reparar”, demandó el productor.

César Molina,  concejal  del municipio de Nandaime por el extinto partido Ciudadanos por la Libertad, aclaró que la reparación y mantenimiento de este camino también le corresponde a la alcaldía de Diriomo y Granada. Sin embargo, dice no estar claro si el próximo año es una prioridad dentro del plan de inversión. 

Las autoridades de estos tres municipios deben ponerse de acuerdo, para reparar esta importante vía que sirve de fronteras entre las familias que aportan a la economía con la producción de frutas y granos, pero además conduce al mayor destino turístico del municipio de Nandaime”, expresó Molina. 

Este camino también conduce a las comunidades Los Ranchones, Mombacho, El Cuacucal y Casa de Tejas. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *