Organizaciones y miembros de la comunidad universitaria expresaron su respaldo a los profesores Edgardo Lander, Francisco Javier Velazco, Santiago Arconada, Emiliano Terán Mantovani y Alexandra Martínez, luego de que el régimen de Nicolás Maduro los acusara de actuar contra el Estado bajo una supuesta “fachada académica y ambientalista”.
En un comunicado de solidaridad, los firmantes manifestaron “profunda preocupación” por los graves señalamientos y advirtieron que las acusaciones buscan criminalizar la actividad académica y forzar un clima de miedo, censura y autocensura en las universidades de ese país.
Los docentes señalados —con amplio reconocimiento nacional e internacional— han investigado y reflexionado de manera crítica sobre la crisis ambiental, la pérdida de derechos constitucionales y el impacto del Arco Minero del Orinoco, temas que, según el comunicado, constituyen “una referencia para todas y todos” en la defensa del territorio y los derechos de la población venezolana.
Las acusaciones surgieron a través de Radio Nacional de Venezuela (RNV), que los vinculó con informes y denuncias del Observatorio de Ecología Política (OEP) y la Plataforma contra el Arco Minero del Orinoco (AMO).
RNV también apuntó al Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela (CENDES) como un espacio de articulación académica, e incluyó a la Fundación Rosa Luxemburg, presente en Venezuela mediante la labor de Alexandra Martínez, como parte de una supuesta red de influencia internacional contra las políticas del Estado.
Este ataque ocurre en un contexto de creciente hostigamiento a voces críticas, que incluye las recientes declaraciones del dictador Nicolás Maduro contra “ONG que se disfrazan de izquierda” y la detención de la activista Martha Lía Grajales, acusada de incitación al odio, conspiración con gobierno extranjero y asociación para delinquir.
En un acto policial en La Guaira, Maduro advirtió: “ONG que se visten de izquierda y de chavista, pero que está plenamente comprobado, financiado por la CIA, el Departamento de Estado… Los ojos bien abiertos, los oídos bien abiertos para saber identificar a los farsantes, a los camaleones”.
El comunicado llama a universidades y centros de investigación de Venezuela y América Latina a solidarizarse con los docentes señalados y a rechazar “la criminalización de la actividad académica y de investigación en Venezuela”, defendiendo la libertad de pensamiento crítico como condición indispensable para la vida universitaria.
