El analista político nicaragüense Enrique Sáenz afirmó que las investigaciones sobre el asesinato del mayor en retiro Roberto Samcam confirman la participación de estructuras de inteligencia y altos mandos militares del régimen Ortega-Murillo.
“Ahora que se confirma (no se necesitaba ser adivino para saberlo) quiénes fueron los verdaderos responsables del asesinato de Roberto Samcam, ¿qué sigue?”, cuestionó Sáenz en un mensaje difundido en sus redes sociales.
El señalamiento coincide con los hallazgos del expediente judicial costarricense 25-001025-0053-PE, al que han tenido acceso varios medios de comunicación, donde se identifica a Pablo Antonio Robles Murillo, exagente de inteligencia nicaragüense y ciudadano naturalizado costarricense, como el presunto “cerebro” del crimen.
Robles Murillo, entrenado en Rusia y Cuba, habría mantenido reuniones con la plana mayor del Ejército de Nicaragua semanas antes del asesinato de Samcam.
De acuerdo con la investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Robles Murillo coordinó la operación desde Costa Rica y tenía contacto directo con el intermediario que contrató a los sicarios.
Un testigo protegido lo ubica en Managua en encuentros con la cúpula castrense apenas un mes antes del crimen.
Sáenz subrayó que si las pesquisas señalan a los altos mandos militares, necesariamente implican al jefe del Ejército, general Julio César Avilés, y por extensión al propio Daniel Ortega y Rosario Murillo, por ser “co-jefes supremos” de la institución castrense.
“Si están los altos mandos, está el jefe del ejército; y si está el jefe del ejército, están los dos jefes de este jefe”, afirmó.
Proceso en Costa Rica
En Costa Rica, el caso aún se encuentra en fase de diligencias previas al juicio. Tres sospechosos —de apellidos Chaves Medina, Orozco González y Robles Salas— cumplen prisión preventiva, mientras que una cuarta detenida, Chacón Guillén, enfrenta el proceso en libertad.
El supuesto gatillero, Luis Fernando Carvajal Fernández, permanece prófugo.

El analista planteó que la interrogante central es si las autoridades costarricenses llegarán a abrir una acusación formal contra los verdaderos responsables de la planificación del crimen.
“Para saberlo, tendremos que esperar un poco a que progresen los trámites, pero, más allá de los requerimientos procesales, la ruta parece estar clara”, advirtió.
El asesinato de Samcam, ocurrido el 19 de junio en Moravia, San José, ha sido catalogado por opositores como un parteaguas político y un mensaje de terror del régimen Ortega-Murillo contra las voces críticas en el exilio.
