El abogado Harry Antonio Valle Palacios, conocido por su abierta militancia sandinista y por defender públicamente la actuación del sistema judicial en casos de alto perfil, enfrenta ahora una acusación penal por ciberdelito.
La causa fue presentada el 12 de noviembre en el Juzgado Distrito Penal de Audiencia de Matagalpa, bajo el expediente 002158-ORN1-2025PN, y marca un giro inesperado para un defensor que en el pasado elogió con vehemencia al aparato judicial del régimen Ortega-Murillo.
La acusación, interpuesta por la Fiscalía, señala como víctimas a Aydalina del Socorro García Jirón, Rosa Iveth Treminio Aguirre, Carlos Orestes Peralta Morales, Maysell Yasuara Trujillo Trujillo y María Luisa Suárez Laguna.
Según el documento de recepción de causas, Valle habría publicado en Facebook mensajes contra una de las víctimas en un caso particular, así como contra testigos, la acusadora y el juez involucrado.
En redes sociales, el propio Valle manifestó no confiar en el sistema judicial ante el cual ahora debe responder.
“Mi situación no se trata de ‘andar huyendo’, sino de proteger mi integridad y mi libertad, porque en Nicaragua se está utilizando el sistema penal de manera arbitraria para criminalizar mi ejercicio profesional como abogado defensor”, escribió en redes sociales.
El defensor que celebraba al sistema
Harry Valle no es un desconocido en asuntos judiciales de alto impacto. En 2022 se convirtió en una figura polémica cuando asumió la defensa del sacerdote José Leonardo Urbina Rodríguez, acusado entonces por presunta violación.
Su actuación llamó la atención no solo por sus intervenciones en audiencia, sino por su abierta simpatía por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En aquella ocasión, el abogado y exfuncionario judicial Yader Morazán cuestionó públicamente que el sacerdote hubiera sido representado por alguien con un historial tan alineado al sandinismo.
Criticó que Valle publicara en sus redes fotografías y videos rindiendo culto al sistema judicial, a la Policía Nacional y al propio Daniel Ortega, incluso mientras actuaba como defensor del religioso.
Valle negó ser “abogado de oficio”, acusó a medios independientes —La Prensa, Artículo 66 y 100% Noticias— de “difamarlo”, y los amenazó con recurrir a la Ley de Ciberdelitos por haber informado sobre su rol en el proceso.
También confirmó públicamente su militancia en el FSLN y sostuvo que los medios buscaban desprestigiarlo por razones políticas.

De defensor fervoroso a acusado
La nueva acusación por ciberdelito ocurre en un contexto donde múltiples profesionales, incluso afines al FSLN, han terminado enfrentando cargos o medidas represivas cuando se distancian del discurso oficial o entran en conflicto con operadores del sistema.
El giro en la situación de Valle ha sido interpretado por sectores críticos como una advertencia sobre la naturaleza del sistema judicial bajo el control del régimen Ortega-Murillo. Lo que para muchos fue un defensor fervoroso del aparato estatal, hoy es un acusado que dice huir de ese mismo aparato.
“El consejo del día es: no anden adulando y alimentando sistemas dictatoriales, autoritarios o arbitrarios, que mañana ese mismo monstruo podría volverse contra ti y morderte fuerte. Tal como le pasó al abogado defensor Harry Antonio Valle Palacios, quien en su momento se derritió adulando a los operadores del extinto Poder Judicial que acusaban en Boaco a monseñor José Leonardo Urbina, pero ahora el abogado ha sido acusado por la fiscalía de ciberdelito y él mismo manifiesta desconfiar por completo del sistema que alimentó, tal como lo dijo en este post (al parecer anda huyendo). ¡Despierten y elijan con cabeza!”, escribió en su cuenta de X, el abogado y exfuncionario judicial Yader Morazán.
La acusación sigue su curso en Matagalpa. No se conoce aún si existe orden de captura, si ha sido notificado formalmente o si contará con defensa legal dentro del país.
