Claudia Vargas, esposa del asesinado mayor en retiro Roberto Samcam, lleva su caso a foros internacionales y exige que Costa Rica lleve la investigación hasta los autores intelectuales
La defensora de derechos humanos y refugiada nicaragüense Claudia Vargas, esposa del analista político y mayor en retiro del Ejército de Nicaragua, Roberto Samcam —asesinado en Costa Rica el 19 de junio de 2025—, afirmó a La Mesa Redonda que, su reciente gira de incidencia internacional tuvo como objetivo romper el silencio, posicionar el caso de Samcam como un crimen político transnacional y alertar a la comunidad internacional sobre el incremento de la represión extraterritorial del régimen Ortega-Murillo.
Vargas explicó que decidió emprender esta gira “por una urgencia ética y política”: “El asesinato de Roberto no es un hecho aislado; es una evidencia brutal de la represión transnacional del régimen Ortega-Murillo. Mi deber era llevar este caso ante la comunidad internacional para que sea reconocido como lo que es, un crimen político transnacional que tiene implicaciones regionales”, señaló.

Transformar el dolor en acción política
Para Claudia Vargas, la gira representó un acto de resistencia personal y política. Ella participó como representante de la ONG Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano; también participaron otros organismos como Raza e Igualdad, el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, la Unidad de Defensa Jurídica (UDJ) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).
“Esta gira nació de transformar el dolor en poder político. Poder decir que su muerte no iba a ser borrada ni usada para silenciar a nadie y menos al exilio. Llevar su voz fue un acto de responsabilidad histórica frente a su memoria y el primer paso en la búsqueda de la justicia”, afirmó.
“De manera personal, el asesinato de Roberto me lo arrebata de las manos y la búsqueda de justicia, llevar la verdad a todas las esferas posibles, me lo trae de regreso. Roberto fue un analista político valiente, un militar retirado con un compromiso democrático enorme y su asesinato marcó un punto de inflexión para el exilio y no podía quedar en el silencio”, continuó Vargas.
Durante su recorrido —que incluyó espacios multilaterales en Nueva York y Washington, D.C.— sostuvo encuentros con el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, representantes diplomáticos de varios Estados miembros, equipos de investigación de la ONU y organizaciones del exilio.
“Ahí expuse directamente ante delegaciones estatales y algunos cuerpos diplomáticos la naturaleza transnacional del asesinato de Roberto y la urgencia de reconocer este patrón como una amenaza a la seguridad internacional y solicitar a los Estados miembros que sensibilicen la represión transnacional como un crimen de Estado que afecta la seguridad y la paz de la región”.
Además, Claudia Vargas solicitó la incorporación de programas de seguridad, protección para defensores y activistas con un enfoque integral que amplifique y cuide sus voces.
Reconocimiento internacional y alerta por la vulneración del refugio
Vargas, también participó en un panel académico en American University en Washington sobre prisión política y represión transnacional. Ahí destacó que varios Estados expresaron preocupación por la expansión de la represión más allá de las fronteras nicaragüenses.
En este espacio participaron también la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), Fundación Seattle, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos para Nicaragua (GHREN) y Claudia Marín del American University.
En esa línea, mencionó la importancia del reconocimiento público del Estado costarricense ante la ONU, que citó el asesinato de Roberto Samcam como un ejemplo claro de represión transnacional sufrida en Costa Rica.

La defensora, además participó en un taller con exiliados, el cual facilitó junto al Grupo de Expertos en Derechos Humanos para Nicaragua (GHREN) y otra organización local para hablar sobre la importancia de la denuncia, y cómo con esta se forman los informes; además de mantener y sostener la denuncia desde espacios seguros.
“Lo que hicimos con esta gira fue mostrar que hablamos de un patrón estatal, no de casos aislados, no de tragedias personales, no de casos dispersos. Y hay interés, pero debemos convertir ese interés en acción política y jurídica”, recalcó.
El caso Samcam entra oficialmente en la agenda internacional
Según la defensora, existe un “creciente consenso” en que el caso Samcam evidencia que el refugio “se está convirtiendo en una trampa”.
“Varios actores confirmaron que el caso Samcan amplifica la represión transnacional y ese reconocimiento es fundamental para poder seguir dando pasos, primero en posicionar en la agenda la represión transnacional como un crimen de Estado y después para avanzar hacia otras cosas que estén vinculadas al tema de justicia”, apuntó.
Para Claudia Vargas, el mayor logro de la gira fue que “la represión transnacional entró de manera oficial en la discusión internacional” desde el asesinato de Roberto Samcam.
“Los Estados ya no pueden alegar desconocimiento. Escucharon los hechos, los nombres y las responsabilidades políticas. La represión transnacional está ahora en el centro de la discusión”, subrayó.
Asegura que el caso ya empieza a ser entendido como “un crimen político con implicaciones regionales” y “un punto de inflexión frente al autoritarismoy la persecución extraterritorial”.
Próximos pasos: justicia sin fronteras
La estrategia jurídica del caso está en manos del equipo Guernica 37, liderado por la abogada española Almudena Bernabeu, Michael Reed y el costarricense Federico Campos.
Claudia Vargas insistió en que la prioridad inmediata es que la investigación en Costa Rica avance sin quedar limitada a los autores materiales.
“Es importante evitar que este crimen quede atrapado en la jurisdicción local y garantizar que la investigación llegue hasta los autores intelectuales. Ese es un primer desafío al que nos estamos enfrentando y confío plenamente en el equipo de Guernica 37”, afirmó Vargas.
Vargas destacó que continuará con la exigencia de justicia en Costa Rica, donde visita regularmente la Fiscalía, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y actores del sistema jurídico y político.
“Costa Rica es el país con más exiliados políticos nicaragüenses y donde se investiga el caso Samcam. Necesitamos que se reconozca la represión transnacional y que esta investigación llegue a los autores intelectuales”.
Llamado a la cooperación internacional
Claudia Vargas concluyó que el caso de Roberto Samcam abre la puerta para impulsar mecanismos de cooperación transnacional que enfrenten la persecución extraterritorial e impulsen medidas de protección para personas refugiadas.
“La represión cruza fronteras, y la justicia también debe hacerlo”, afirmó.
¿Cómo fue el asesinato de Roberto Samcam?
El 19 de junio de 2025, el analista político nicaragüense y militar retirado Roberto Samcam fue asesinado en su vivienda en Moravia, San José, Costa Rica, en un ataque que sacudió a la comunidad exiliada.
Samcam, una de las voces más críticas del régimen Ortega-Murillo y un referente para la diáspora, fue atacado a balazos en su casa de manera directa por un sicario. Había denunciado repetidas veces la expansión del aparato represivo del régimen hacia el exilio.
Su muerte marcó un punto de inflexión: expuso la vulnerabilidad de miles de refugiados y reconfiguró la percepción de seguridad en Costa Rica.
El 12 de septiembre pasado, el OIJ realizó allanamientos en Tibás y Guanacaste y detuvo a cuatro personas presuntamente vinculadas al crimen: Una mujer de apellidos Chacón Guillén de 30 años, un hombre de apellido Chaves de 35 años, un hombre de apellido Robles de 23 años y otro de apellidos Castro Pérez, hombre de 33 años.
Se encuentra prófugo Luis Carvajal Fernández de 20 años, supuesto sicario.
