En una entrevista de alto impacto realizada en La Mesa Redonda, el periodista Sergio Marín Cornavaca y el analista costarricense Vladimir de la Cruz analizaron el giro más agresivo de la política exterior de Estados Unidos hacia Venezuela, tras la decisión de la administración Trump de considerar al Cartel de los Soles como una Organización Terrorista Extranjera (FTO).
La designación abre la puerta a escenarios políticos, militares y jurídicos sin precedentes en la región.
El programa profundiza en la escalada de tensiones en el Caribe, el despliegue del portaviones USS Gerald Ford, los recientes ataques contra supuestas narcolanchas —que ya han dejado más de 80 muertos— y la posibilidad real de una intervención quirúrgica limitada en territorio venezolano.
Una crisis que llega a “punto de no retorno”
Durante la transmisión, Marín planteó la pregunta central que hoy domina el debate hemisférico:
¿Está Nicolás Maduro entrando en su etapa final?
Según De la Cruz, la declaración FTO no otorga a Estados Unidos un aval jurídico internacional, pero sí permite a Washington justificar acciones militares limitadas contra objetivos vinculados al narcoterrorismo, generando un escenario de máxima tensión con repercusiones continentales.
El impacto del “Manifiesto de la Libertad” de María Corina Machado
El programa incorporó un fragmento del reciente discurso de María Corina Machado, quien alertó sobre la inminencia de “días difíciles, pero también días de gloria” para Venezuela.
Su denuncia sobre crímenes de lesa humanidad, torturas y desapariciones evidencia una oposición cohesionada y en modo de resistencia frente a un régimen cada vez más presionado.
Trump no descarta nada: amenazas regionales a México y Colombia
La entrevista recordó que Trump declaró abiertamente que estaría dispuesto a autorizar ataques en México y Colombia contra organizaciones narcotraficantes, lo que añade un componente geopolítico regional que reconfigura por completo la relación entre Washington y América Latina.
Tres escenarios para Venezuela
De la Cruz identifica tres escenarios principales:
1. Quiebre interno en la cúpula militar
La designación FTO busca fracturar las lealtades internas y provocar entregas negociadas de altos mandos militares, incluidos actores cercanos a Maduro como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López.
2. Salida forzada o negociada de Maduro
Una transición pactada podría incluir garantías para miembros del régimen, amnistías parciales y exilio en un tercer país. Turquía figura como una opción plausible.
3. Intervención militar quirúrgica
Sería el escenario de mayor riesgo: ataques puntuales contra objetivos específicos del Cartel de los Soles, sin declaración formal de guerra, lo que comprometería la estabilidad regional y podría desencadenar un conflicto prolongado.
Un continente dividido y sin consenso
El análisis subraya que:
- La OEA está fracturada entre apoyos, rechazos y neutralidades.
- La CELAC carece de fuerza vinculante y quedó dividida en sus últimas discusiones.
- Brasil, Colombia y México no respaldan ninguna acción militar.
- Solo aliados de Trump, como Argentina bajo Milei o El Salvador bajo Bukele, podrían ofrecer respaldo político.
China y Rusia: el verdadero contrapeso
China y Rusia ya están proporcionando apoyo militar y logístico a Venezuela. Esto, según De la Cruz, convierte la situación en una posible “negociación cruzada” entre superpotencias, donde Venezuela podría convertirse en moneda de cambio frente a otros escenarios como Taiwán, el mar del sur de China o Ucrania.
¿Dónde se define la crisis venezolana: en Caracas o en Washington?
La entrevista termina con una conclusión contundente:
La crisis podría definirse en Caracas, Washington, Moscú o Pekín, dependiendo de cómo evolucionen los intereses y presiones de cada actor involucrado. Ninguna salida está descartada.
