google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

El Blindaje de la Dictadura y el Precio de la Supervivencia: La Sumisión a Rusia y China

Por Gustavo Aleman Madrigal

Grupo Milenium *

El panorama político nicaragüense, visto desde la resistencia interna y el exilio, demanda una pausa urgente en la dinámica reactiva que ha caracterizado la lucha de los últimos años. Es imperativo trascender esa lucha dispersa y el agotamiento de una acción centrípeta que, si bien digna, no logra vulnerar la estabilidad de un régimen que opera con una estrategia clara y despiadada.

Esta reflexión surge de una pregunta medular que nos hacemos dentro y fuera de Nicaragua: ¿Qué debemos hacer para que esta dictadura salga? La respuesta, con honestidad, no se encontrará en la mera continuidad de los esfuerzos actuales, sino en un riguroso análisis teórico y propositivo que pasa principalmente por escucharnos, disponernos y diseñar una hoja de ruta estratégica para la transición.

I. La Estrategia de la Dictadura: Blindaje y Sucesión

El régimen Ortega-Murillo adoptó después de los acontecimientos de Abril 2018 la decisión política que Oscar René Vargas denomina “el poder o la muerte”. Esta estrategia es una estructura de control total que se fundamenta en Ejes Estratégicos de Supervivencia, diseñados para neutralizar toda amenaza interna o externa y hacer que el régimen sea casi impermeable al status quo internacional.

Estos tres pilares innegociables e interconectados son: el Eje de Control Interno, el Eje de Blindaje Internacional y el Eje de Oxígeno Geopolítico. A continuación, un recuento del desmantelamiento de la República basado en estos pilares de control absoluto.

Eje I: Control Interno Absoluto: El Desmantelamiento de la República

El Eje de Control Interno es la base de defensa del régimen y se sustenta en la instrumentalización del miedo como política de Estado. La estrategia de Ortega-Murillo consistió en el desmantelamiento total de la República mediante la militarización de las instituciones y la aniquilación de contrapesos políticos y sociales.

  • Cooptación del Estado para la Represión: La Policía Nacional fue transformada en el brazo ejecutor y represivo del régimen (Operación Limpieza), asegurando el monopolio de la represión. El Poder Judicial fue instrumentalizado para garantizar la impunidad de los represores y dotar de un barniz legal a la persecución política, mediante leyes como la de Agentes Extranjeros. El Ejército de Nicaragua provee una garantía de estabilidad a través de su complicidad y respaldo explícito, evitando cualquier desafío militar al núcleo de poder.
  • Aniquilación del Espacio Cívico: Se neutralizó todo espacio de crítica. Miles de ONGs y organizaciones de la sociedad civil fueron paralizadas con la cancelación de su personalidad jurídica. El periodismo crítico y los medios fueron silenciados mediante confiscaciones y el exilio forzado. Los partidos políticos y líderes opositores fueron encarcelados o inhabilitados antes de 2021.
  • Persecución de Actores Límites: La Iglesia Católica fue objeto de persecución (incluyendo el encarcelamiento y exilio de obispos), y las organizaciones empresariales fueron anuladas, obligando a los actores del gran capital a la sumisión.

Este desmantelamiento interno asegura que la gente obedece por el riesgo real de la cárcel, la confiscación o el exilio. La estrategia es simple: garantizar que no quede nadie dentro del país con la capacidad legal o física de organizarse y resistir, asegurando así que el único desafío provenga del exterior.

Eje II: Blindaje Internacional: La Ruptura Calculada para la Impunidad

La estrategia de la dictadura ha sido desmantelar sistemáticamente la supervisión internacional. El patrón de ruptura comenzó con la expulsión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su MESENI tras las protestas de 2018.

La acción escaló con el abandono de la Organización de los Estados Americanos (OEA), culminando con la toma «por la fuerza» de su sede en Managua en 2022. La lista de entidades expulsadas se amplió, incluyendo a la Cruz Roja (CICR) y la embajadora de la Unión Europea, además de la retirada de convenios clave de la ONU (ACNUR, OIM, OIT, UNESCO). En conjunto, estas acciones son una renuncia calculada a los mecanismos de diálogo y cooperación internacional para garantizar la impunidad.

Eje III: Oxígeno Geopolítico: La Subordinación Estratégica a Rusia y China

Para asegurar su permanencia, la dictadura ha sellado un pacto de sumisión imperial con Beijing y Moscú, cediendo control económico y estratégico.

  • El Eje Comercial con China: Tras la ruptura con Taiwán (2021), el régimen negoció un Tratado de Libre Comercio (2023) y ha facilitado amplias exenciones para la inversión china, anclando la dependencia económica.
  • El Eje de Seguridad con Rusia: La alianza se centra en el control interno y la seguridad. Nicaragua es el único país del hemisferio que ha respaldado la anexión rusa de territorios ucranianos y ha renovado anualmente la autorización para el ingreso de tropas y medios militares rusos. La estación de navegación satelital GLONASS proporciona a Moscú una base estratégica de inteligencia. Este intercambio de soberanía por apoyo político y tecnología de control es el precio que la dictadura paga por el respaldo internacional.

II. Sin una Estrategia: La Oposición en el Espejo de la Dictadura

Para contrastar la estrategia del régimen, debemos analizar las acciones de la oposición con objetividad. La Protesta Masiva de 2018 fue una reacción popular heroica, pero desde entonces, la oposición se ha caracterizado por la acción reactiva y dispersa.

El Balance Estratégico: Dictadura vs. Oposición

  • Frente al Eje I (Control Interno): La oposición demostró masividad, pero su déficit en liderazgo y planificación estratégica impidió transformar la protesta en una transición, permitiendo que el régimen aprendiera que el miedo y la fuerza son suficientes.
  • Frente al Eje II (Blindaje Internacional): La presión diplomática de la diáspora ha sido su mayor y más sostenido éxito, logrando sanciones y el aislamiento total. Sin embargo, el Blindaje es efectivo: las sanciones son ignoradas y absorbidas por el Estado.
  • Frente al Eje III (Oxígeno Geopolítico): Este es el eje más crítico y el que ha recibido la menor atención estratégica. La oposición ha fallado en desarrollar una estrategia para elevar el costo geopolítico de esta subordinación a los propios aliados, permitiendo que el régimen siga obteniendo oxígeno económico y tecnológico.

El resultado es claro: la oposición ha logrado exponer y aislar el Eje de Blindaje, pero no ha logrado una respuesta asertiva para desmantelar el Eje de Control Interno ni el Oxígeno Geopolítico, dejando intacto el corazón de la estrategia de supervivencia de Ortega.

III. Una Propuesta Asertiva: El Doble Golpe Estratégico

La estrategia para desmantelar la dictadura exige en primer lugar unidad de propósito y una acción concomitante contra los dos pilares más sensibles del régimen.

1. Mandato Táctico: Un Comando para la Unidad de Acción

La unidad táctica es urgente. La diáspora y los líderes en el exilio deben concentrarse en la creación de un Comando Estratégico Único y Temporal. Su único mandato debe ser la ejecución de esta Doble Estrategia, dejando de lado las disputas políticas hasta lograr el objetivo de desestabilización.

2. El Doble Golpe Estratégico

Objetivo EstratégicoAcción ConcretaAtaque al Eje
Elevar el Costo GeopolíticoRedefinir la narrativa para los parlamentos occidentales. Enfocar la base GLONASS y la alianza rusa como una amenaza a la seguridad hemisférica y no solo como un tema de DDHH.Eje II (Oxígeno Geopolítico)
Descuadrar el Miedo InternoPresionar por la aplicación de sanciones secundarias dirigidas a entidades financieras, bancos o empresas que facilitan la triangulación de negocios y el flujo de dólares al círculo interno.Eje I (Control Interno)

Si el régimen pierde la capacidad de pagar la lealtad de su círculo interno (atacando su codicia) y si sus aliados perciben que el costo geopolítico supera el beneficio, el miedo cambia de bando.

Conclusión

La estrategia de supervivencia de Ortega es un triángulo estable. La oposición debe transformarse en una fuerza disruptiva unitaria que aplique el Doble Golpe Estratégico: atacando el Oxígeno Geopolítico por la vía de la seguridad, y el Miedo Interno por la vía financiera. Solo así se creará la presión simultánea necesaria para fracturar la base de poder del régimen y diseñar el camino hacia la transición.

«Grupo Milenium es una iniciativa de expertos investigadores en el exilio, enfocados en el análisis estratégico de regímenes autoritarios, la comunicación política y el diseño de estrategias no convencionales de transición democrática en América Latina».