La controversia que rodea al empresario mexicano Raúl Rocha Cantú, copropietario del certamen Miss Universo, continúa creciendo y ahora incorpora un ángulo inesperado: los lazos de su entorno empresarial con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
Una investigación presentada por el periodista mexicano Carlos Loret de Mola reveló que parte de la presunta red de negocios, contratos millonarios y operaciones irregulares de Rocha involucra a empresas y figuras con roles directos dentro de la diplomacia nicaragüense en México.
SEICSA, el cónsul nicaragüense y el origen de la trama
La pieza clave que conecta a Rocha con Nicaragua es la empresa Servicios Especializados de Investigación y Custodia S.A. de C.V. (SEICSA), cuyo socio mayoritario es Elías Gerardo Valdés Cabrera, un empresario que en 2019 fue nombrado cónsul honorario de Nicaragua en Coahuila y, en 2023, también en Nuevo León. Dos cargos diplomáticos otorgados directamente por el dictador Daniel Ortega.
SEICSA recibió más de 3 mil millones de pesos en contratos gubernamentales durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Sus servicios de vigilancia y seguridad fueron contratados por más de 20 dependencias federales, entre ellas:
- Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
- Comisión Federal de Electricidad (CFE)
- Fiscalía General de la República (FGR)
- Banco del Bienestar
- Instituto Nacional de Migración (INM)
La empresa también estuvo a cargo de la seguridad de la estación migratoria de Ciudad Juárez que se incendió en 2023, dejando 40 migrantes muertos.
El vínculo con Rocha Cantú
En la orden de aprehensión de la Fiscalía mexicana contra Raúl Rocha Cantú, SEICSA aparece mencionada en las páginas 190, 191 y 236 del documento como una de las empresas que presuntamente facilitaban armas largas al empresario.
La acusación describe una estructura donde empresas de seguridad servían para obtener, rematricular y revender armas al crimen organizado.
Para Loret de Mola, la conclusión es evidente:
El cónsul honorario de Nicaragua, Elías Valdés, forma parte de la red empresarial que aparece vinculada al caso de huachicol, armas y corrupción alrededor del dueño de Miss Universo.
Valdés Cabrera pasó de ser un empresario poco conocido a manejar uno de los esquemas de seguridad más lucrativos del gobierno mexicano. Su salto coincide con su nombramiento como representante diplomático de la dictadura Ortega-Murillo, lo cual añade una dimensión política al caso.
El otro vínculo con Nicaragua: el caso de Karen Celebertti

La relación entre la red de Rocha y Nicaragua no termina con Valdés.
El segundo lazo directo es Karen Celebertti, exdirectora de Miss Nicaragua, quien fue desterrada por el régimen Ortega-Murillo en 2023 junto a su familia.
Tras haber perdido nacionalidad, bienes y derechos civiles en Nicaragua, Celebertti fue contratada por JKN Global Group —la empresa tailandesa dueña de Miss Universo liderada por Anne Jakrajutatip— para integrarse al área de Talento Global del certamen.
Desde México, trabajó en la gestión de reinas y finalistas junto a su hija Luciana Argüello.
Sin embargo, el medio mexicano El Universal reportó que en febrero de 2025, Celebertti presentó una demanda laboral contra:
- Legacy Equity Group
- JKN Global Group
- Raúl Rocha Cantú

El caso, registrado como expediente 87/2025, denuncia incumplimiento de contrato, falta de pagos y simulación patronal. La demanda fue admitida por el Tribunal 8 Laboral de la CDMX y derivó en un amparo en junio.
Rocha, por su parte, ya enfrentaba al menos tres juicios laborales previos en el Estado de México por impagos y triangulación de empresas.
Una tormenta que combina espectáculo, diplomacia y crimen organizado
Las revelaciones colocan a Raúl Rocha Cantú en el centro de tres frentes simultáneos:
- Acusaciones penales por huachicol, armas y triangulación de empresas.
- Contratos millonarios de seguridad pública asociados a un cónsul nicaragüense.
- Demandas laborales dentro del propio Miss Universo, incluyendo a su exdirectiva en Nicaragua.
La presencia de Elías Valdés —empresario convertido en diplomático de Ortega— y de Karen Celebertti, excolaboradora del certamen global, convierte este caso en un cruce inusual entre México, Nicaragua y el poderoso negocio del entretenimiento internacional.
