En una entrevista a fondo transmitida por La Mesa Redonda, el analista y periodista Sergio Marín conversó con Félix Maradiaga, líder de la nueva organización político-partidaria Ruta del Cambio, sobre el lanzamiento oficial de esta plataforma y su propuesta para enfrentar los desafíos actuales de la oposición nicaragüense.
Durante la conversación, Maradiaga afirmó que Ruta del Cambio no es un proyecto improvisado ni reciente, sino la evolución de un esfuerzo organizativo iniciado en 2018 con la Unión Autoconvocada y posteriormente integrado a la Unidad Nacional Azul y Blanco.
Explicó que su estructura ha sido reconocida por la Internacional Liberal luego de un “riguroso proceso de auditoría”, lo que calificó como un paso histórico para el liberalismo democrático nicaragüense.
Unidad en la acción y ruptura con los modelos fallidos
Maradiaga defendió que Ruta del Cambio busca diferenciarse de iniciativas anteriores evitando “las plataformas horizontales y asamblearias que nunca lograron respuestas concretas” y apostando por una estructura política con programa, estrategia y membresía verificable.
Reiteró que su propuesta no pretende reemplazar a otros grupos opositores, sino “caminar con más agilidad” y trabajar por la unidad en la acción, evitando repetir los errores del pasado.
“No se puede acusar de divisionista a quien decide trabajar más rápido”, afirmó, añadiendo que informaron previamente a otros liderazgos opositores sobre su lanzamiento, incluyendo a Ciudadanos por la Libertad.
Organización dentro de Nicaragua sin exponer a nadie
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la posibilidad de organizarse dentro del país bajo la represión actual. Maradiaga sostuvo que su equipo trabaja bajo un modelo de “resistencia descentralizada”, utilizando tecnología encriptada para proteger a las personas que participan desde el interior.
“No hemos tenido un solo detenido en tres años, precisamente porque nuestro enfoque prioriza no exponer a nadie”, afirmó. “La voz principal debe ser la de quienes resisten dentro de Nicaragua”.
Sin aspiraciones mesiánicas y con estatutos anticadillismo
Ante críticas que señalan a Ruta del Cambio como una plataforma personalista, Maradiaga aseguró que sus estatutos incorporan “candados estrictos contra el caudillismo”, los cuales —según dijo— él mismo decidió no redactar para evitar influencia alguna.
“Si se trata de ego y comodidad, lo más cómodo sería no hacer nada. Pero no puedo dormir tranquilo mientras en Nicaragua hay gente que vive dentro de una cárcel”, señaló.
Justicia sin impunidad y un plan de transición
Maradiaga reafirmó su compromiso con un modelo de justicia sin impunidad, señalando que cualquier transición democrática debe incluir una Comisión de la Verdad robusta y mecanismos internacionales independientes.
Añadió que su equipo trabaja en un plan de transición que contempla la desmovilización de estructuras represivas, la necesidad de una fuerza internacional de verificación y la reconfiguración total del Ejército de Nicaragua.
La diáspora como pilar político y no solo económico
El líder opositor anunció que Ruta del Cambio presentará próximamente una herramienta tecnológica que permitirá a la diáspora participar en consultas y decisiones internas de forma segura y encriptada.
“No habrá nicaragüenses de primera y segunda clase”, afirmó, insistiendo en que quienes están fuera deben tener los mismos derechos políticos que quienes permanecen dentro del país.
Un mensaje final de resistencia
Maradiaga concluyó enviando un mensaje a quienes permanecen dentro de Nicaragua: “No están solos. No les pedimos un cheque en blanco, solo que no se dejen vencer por la desinformación. El silencio y la pasividad no son opción”.
Sergio Marín, por su parte, cerró el programa subrayando que La Mesa Redonda continuará “escrutando cada paso de todas las iniciativas políticas” con el compromiso de ofrecer al público análisis crítico y espacios de diálogo plural.
