google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Internacional Socialista condena la represión política y violaciones de DDHH en Nicaragua

La Internacional Socialista aprobó una resolución en la que condena la continuidad del régimen represivo encabezado por el dictador Daniel Ortega y Rosario Murillo, a los que responsabiliza de un cierre total del espacio democrático y de graves violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.

En el documento, el Comité de la organización internacional denunció que el país centroamericano atraviesa una situación marcada por la persecución sistemática de la oposición política, el exilio forzado de ciudadanos, la confiscación de bienes, así como la supresión de libertades fundamentales, en un contexto que impide el ejercicio pleno de la democracia.

La resolución subraya que estas prácticas forman parte de una política de Estado sostenida en el tiempo y que han generado un deterioro profundo de las instituciones democráticas y del Estado de derecho en Nicaragua.

El documento fue aproado durante el congreso de la Internacional socialista en Malta, de la cual la organización opositora Unamos es miembro observador.

Luis Blandón, presidente de UNAMOS en el congreso de la Internacional socialista en Malta

Llamado a la denuncia y la acción internacional

Como parte de los acuerdos adoptados, la Internacional Socialista resolvió denunciar ante foros multilaterales el carácter autoritario del régimen nicaragüense y respaldar todas las iniciativas orientadas a la documentación, sanción y denuncia internacional de las violaciones de derechos humanos cometidas en el país.

Asimismo, expresó su apoyo al trabajo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, destacando su papel en la búsqueda de verdad, justicia y reparación para las víctimas de la represión.

La organización política internacional reafirmó su compromiso con la restitución de la democracia en Nicaragua y con la construcción de un frente internacional amplio que respalde a la resistencia democrática nicaragüense, tanto dentro como fuera del país.

En ese sentido, la resolución respalda de manera expresa el informe y las recomendaciones del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), presentado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 30 de octubre de 2025.

La Internacional Socialista instó a los gobiernos democráticos a pasar de la condena diplomática a la acción concreta, promoviendo las medidas necesarias para que los responsables de crímenes de lesa humanidad sean llevados ante los tribunales internacionales competentes.

La resolución se suma a una creciente presión internacional sobre el régimen de Ortega y Murillo, en un contexto en el que organizaciones de derechos humanos y actores políticos continúan denunciando la falta de libertades y el aumento de la represión en Nicaragua.