En una revelación exclusiva a La Mesa Redonda, el opositor nicaragüense Eliseo Núñez afirmó que el dictador Daniel Ortega ordenó dispersar a sus hijos fuera del -robado- complejo residencial de El Carmen como una medida motivada por el miedo a una traición interna.
La decisión de Daniel Ortega de dispersar a sus hijos fuera de El Carmen es una señal clara del temor del régimen a una traición desde sus propias filas tras los recientes acontecimientos en Venezuela, afirmó Núñez, al analizar el reciente discurso del dictador durante un acto policial.
El opositor explicó que el régimen teme que personas de su propio entorno faciliten un quiebre político, como ocurrió en Caracas.
“Él vio que la operación militar en Venezuela tuvo que contar con información que provino de adentro de las filas venezolanas. Él sabe que esa es su mayor vulnerabilidad, él está claro que la probabilidad de que su entorno le traicione es alta; y están pasando cosas, como por ejemplo que ya no todos los hijos viven en el Carmen, ya los dispersó, eso es algo que debería de llamar la atención. Esto es precisamente porque él tiene miedo de que les faciliten las cosas no a una extracción, sino a una traición y que todos estén en el mismo lugar”, afirmó.
A su juicio, no es miedo a una extracción inmediata, sino al riesgo de que alguien interno le entregue el poder a otro actor con el que Estados Unidos “esté dispuesto a trabajar”.

Terror político y silencio calculado
Núñez señaló que el discurso de Ortega estuvo marcado por un silencio deliberado: evitó mencionar directamente al presidente estadounidense Donald Trump y a Estados Unidos, limitándose a hablar de “imperialismo” o “imperio”.
“Él lo que mostró también es un terror enorme a Trump, no lo mencionó y eso no es cognitivo, es todo lo contrario, es con conocimiento pleno… ellos solo mencionan imperialismo y evitan mencionar quién es el imperialista y quién es el presidente del país imperial. Ahí muestra él un horror”, explicó.
Aunque consideró baja la probabilidad de una acción militar directa contra Nicaragua, Núñez aseguró que incluso ese escenario remoto inquieta profundamente a Ortega.
“Si le puedes poner un porcentaje son menores del 5% en eso. Pero ese 5% le preocupa… así está Ortega, le decís ‘hay 95% de probabilidades que jamás te ataquen y que jamás te lleven a Estados Unidos’. Entonces, a él le preocupa el 5%”, dijo.
Represión hacia adentro del régimen
El opositor advirtió que la represión no solo se intensificará contra la oposición, sino principalmente dentro del propio aparato del régimen.
“Va a entrar en una etapa donde verá traición en todas partes. El aumento más fuerte de la represión será interno”, alertó.
En ese contexto, destacó también el silencio de Rosario Murillo, ausente del protagonismo habitual.
A juicio de Núñez, no se trata de prudencia, sino de miedo.
“Rosario es muy sanguínea y no puede sostener un discurso frío, falaz y calculador como Ortega”, señaló.
El mensaje que inquieta al régimen
Para Núñez, el impacto del caso venezolano va más allá de la captura de Nicolás Maduro. El mensaje que realmente inquieta a Ortega es que Estados Unidos puede negociar con figuras distintas al jefe del régimen.
“Eso abre una pregunta peligrosa para ellos: ¿cuántas ‘Delcys’ hay en Nicaragua dispuestas a dar el paso?”, planteó.
Ese escenario, concluyó, explica las señales de desconfianza, el reacomodo familiar y el endurecimiento del control político.
“El miedo real de Ortega hoy no es perder el poder por la fuerza, sino perderlo por traición”, sentenció.
