Autoridades sanitarias nicaragüenses informaron este jueves que han detectado 271 casos de humanos que padecen la parasitosis del gusano barrenador en Nicaragua, país centroamericano que permanece en alerta sanitaria animal por la presencia de esta larva desde abril de 2024.
El director del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) de Nicaragua, Ricardo Somarriba, dijo al estatal Canal 6 de la televisión nicaragüense que 114 de los 271 casos se concentran en el departamento de Managua, seguido de Masaya, con 30, de Chinandega, con 26, de Carazo, con 19, y de León, con 17.
El funcionario explicó que la infestación en humanos ocurre cuando las larvas entran en heridas abiertas, provenientes principalmente de perros y gatos parasitados.
Somarriba aseguró que algunos de los 271 casos han sido graves, con larvas alojadas en el rostro, los genitales y el busto de los pacientes.
En total, Nicaragua registra 27.916 casos de gusano barrenador, incluido los 271 en humanos, precisó el director del IPSA.
De los 27.916 casos detectados de la plaga, 19.105 se registraron en ganado bovino, 4.048 en porcinos, 2.362 en caninos, 1.426 en equinos, 461 en ovinos, 271 en humanos, 181 en caprinos, 39 en fauna silvestre, y 23 en aves, según datos del IPSA.
Todos los casos confirmados se han detectado, principalmente, en fincas ubicadas en las provincias de Río San Juan y Rivas, así como en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, fronterizos con Costa Rica, por donde habría ingresado la plaga a Nicaragua, y ha avanzado al resto de departamentos, donde mantienen vigilancia epidemiológica, de acuerdo con el reporte oficial.
El gusano barrenador es una enfermedad causada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax (Coquerel), que deposita sus huevos en cualquier herida abierta de un animal de sangre caliente y horas después la larva generada se alimentan del tejido vivo.
