El ingeniero Francisco “Chico” López fue apartado de sus funciones como principal operador de los negocios privados de la familia Ortega-Murillo, y sus responsabilidades pasaron al presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, según reporta el portal Confidencial citando fuentes vinculadas a la Secretaría del Frente Sandinista en El Carmen.
De acuerdo con las fuentes, la transición se realizó de forma “ordenada” a finales de febrero, en un movimiento interno que consolida aún más el poder de Reyes dentro de la estructura económica del régimen.
“La salida de López se produjo sin sobresaltos y todas sus funciones fueron trasladadas al doctor Ovidio Reyes”, aseguraron las fuentes, descartando además que López esté detenido o bajo investigación.
Relevo en el manejo de millonarios recursos
“Chico” López fue durante dos décadas el principal operador financiero del sandinismo, encargado de administrar los recursos provenientes de la cooperación venezolana, estimados en más de 4700 millones de dólares entre 2007 y 2018.
Ese flujo de dinero permitió la creación de un entramado empresarial bajo el control del oficialismo, incluyendo Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), así como inversiones en energía, banca, bienes raíces y medios de comunicación.
Con su salida, todo ese conglomerado pasa ahora a la órbita de Ovidio Reyes, quien ya concentraba amplias funciones dentro del aparato económico estatal.
Reyes, el nuevo “zar” económico
El presidente del Banco Central no solo asume el control de estos negocios, sino que refuerza su posición como el funcionario más poderoso en materia económica dentro del régimen.
Fuentes indican que Reyes coordina una estructura que incluye a la Superintendencia de Bancos, el Ministerio de Hacienda y otros entes clave, operando a través de una comisión integrada por altos funcionarios del sistema financiero y empresas vinculadas al oficialismo.
Su influencia se ha expandido en los últimos años tras reformas institucionales que le han otorgado mayor control sobre el sistema financiero, consolidándolo como un “superministro” de facto.
