La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó la “desaparición forzada” del obispo Isidoro Mora y una “nueva ola de detenciones de religiosos” en Nicaragua por parte del régimen de Daniel Ortega.
“#OACNUDH condena la desaparición forzada del Obispo Isidoro Mora en #Nicaragua desde hace 8 días y la nueva ola de detenciones de religiosos. Además de atentar contra su libertad personal, violarían el derecho a la libertad religiosa, pilar de cualquier Estado democrático”, señaló la ONU en sus redes sociales.
Martha Patricia Molina, investigadora de temas de la Iglesia de Nicaragua, lleva un recuento actual de siete sacerdotes y dos seminaristas secuestrados por la dictadura de Ortega y Murillo.
Estos son los religiosos secuestrados:
Monseñor Isidoro del Carmen Mora Ortega, Obispo de la Diócesis de Siuna, secuestrado el 20 de diciembre de este año.
Junto a él fueron detenidos los seminaristas Alester Saenz y Tony Palacio, ambos estudiante del Seminario Interdiocesano Nuestra Señora de Fátima.
Sacerdote Pablo Villafranca, Párroco de la parroquia Nuestro Señor de Veracruz en Nindirí, Masaya, perteneciente a la Arquidiócesis de Managua, secuestrado el 26 diciembre pasado.
Sacerdote Héctor Treminio, Párroco de la Parroquia Santo Cristo de Esquipulas, perteneciente a la Arquidiócesis de Managua, secuestrado el 28 diciembre 2023.
Monseñor Carlos Avilés, Vicario General de la Arquidiócesis de Managua, secuestrado el 28 diciembre 2023.
Sacerdote Fernando Calero, Párroco de Nuestra Señora de Fátima Rancho Grande, secuestrado el pasado 28 diciembre.
Monseñor Marcos Díaz Prado, Vicario de la iglesia Santo Tomás Apóstol del Puerto de Corinto, secuestrado ayer 28 diciembre.
Monseñor Rolando José Álvarez Lagos, Obispo de la Diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí. Acusado de los falsos delitos de Menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas. Condenado a 26 años y 4 meses de prisión. Fue secuestrado el 3 agosto 2022.
