Empleados púbicos nicaragüenses, incluidos maestros, denunciaron este martes que la dictadura Ortega-Murillo los está obligando a juramentarse como policías voluntarios, una figura creada en una reciente reforma de la Constitución Política y que, según los opositores, se trataría de fuerzas parapoliciales y paramilitares.
“Por trabajar para el Estado nos obligan a ser policías voluntarios”, dijo un empleado público al diario nicaragüense La Prensa.
Según ese medio, los empleados públicos, incluidos los maestros de las escuelas estatales, fueron convocados este miércoles a la Plaza de la Fe Juan Pablo II, en Managua, para ser juramentados como “policías voluntarios” en un acto de la Policía Orteguista.
A los docentes de Managua los convocaron a ir vestidos con pantalón de color azul o negro, camiseta blanca y botas o zapatos negros, y les informaron de que durante el traslado al lugar donde serán juramentados les darán un pasamontañas para ocultar sus rostros.
Rosario Murillo, anunció ayer lunes que este miércoles, durante la toma de posesión para un nuevo período del director de la Policía, Francisco Díaz, juramentarán a 30.000 “policías voluntarios”.
La reforma constitucional crea “las fuerzas militares de reserva patriótica, como parte del Ejército de Nicaragua, las cuales estarán integradas voluntariamente por oficiales, funcionarios, suboficiales, clase, soldados y marineros que han pasado a la honrosa condición de retiro o licenciamiento”.
Además creó la “policía voluntaria” integrada por nicaragüenses “que prestan sus servicios de forma voluntaria”.
“Policías voluntarios son presos comunes liberados y trabajadores del Estado”
En una entrevista con La Mesa Redonda, el Mayor en retiro del Ejército de Nicaragua, Roberto Samcam, afirmó que los miles de paramilitares de la dictadura nicaragüense, mal llamados “policías voluntarios”, no son más que presos comunes liberados en los últimos años y trabajadores del Estado.
Según Samcam, la dictadura a través de la figura de Rosario Murillo, ha presentado la creación de estos grupos como un movimiento de “disuasión” para el Ejército.
Sin embargo, el exmilitar subraya que el objetivo de este proceso no es fortalecer la seguridad del país, sino más bien crear una estructura de poder paralela que pueda controlar la situación interna.
“El tema de los paramilitares, vamos a asumir que llegan a los 40,000. Este es para mí en lo personal, un tema que Rosario Murillo lo ha enfocado desde el punto de vista de la disuasión para el Ejército”, declaró Samcam.
Samcam aseguró que los presos comunes liberados habrían sido obligados a firmar un documento comprometiéndose a apoyar al régimen, lo que, en su opinión, genera un ambiente de impunidad, favoreciendo la continuidad de prácticas que violan los derechos humanos.
“La mayor cantidad de todos estos paramilitares son presos reos comunes recién liberados. Al 6 de diciembre del año pasado habían 42,000 reos comunes liberados, que salieron bajo el régimen de convivencia familiar después de haber firmado un papelito donde se comprometían acudir a cualquier llamado de régimen”, afirmó.
Asimismo, indicó que entre los encapuchados hay trabajadores del Estado.
