google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Francisco Díaz le jura “lealtad y obediencia” a Ortega y Murillo en nuevo período como jefe de policial

El primer comisionado Francisco Díaz, consuegro del dictador Daniel Ortega, y Rosario Murillo, tomó posesión la noche del miércoles de un nuevo mandato de seis años como director general de la Policía en Nicaragua, jurando lealtad y obediencia a los dictadores.

El jefe policial, que dirige las fuerzas de seguridad desde el 5 de septiembre de 2018, juró el cargo en un acto encabezado por Ortega y Murillo en la Plaza de la Revolución, en el antiguo centro de Managua, donde además fueron juramentados 30.000 “policías voluntarios”, mejor conocidos como paramilitares.

Ortega tomó juramento y entregó el bastón de mando policial a Díaz, quien expresó gratitud a sus consuegros por mantenerlo en el cargo.

Expreso a ustedes mi gratitud por la confianza depositada para nombrarme director de la Policía Nacional para el período 2025-2031 y continuar garantizando la paz y la seguridad de las familias y comunidades”, declaró en su discurso.

Díaz juró “lealtad y obediencia” a los dictadores en nombre de la Policía Orteguista, la “Policía Voluntaria” y el Ministerio del Interior.

Jamás permitiremos que el golpismo provoque terror, caos y zozobra” en Nicaragua, enfatizó el jefe policial, en referencia a la revuelta popular que estalló en abril de 2018 por unas controvertidas reformas a la seguridad social que fueron neutralizadas a la fuerza y que dejaron cientos de muertos.

¡No pudieron, ni podrán! ¡Con la paz no se juega!”, exclamó jurando lealtad al “trabajo ideológico” del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Francisco Díaz fue sancionado en 2018 por Estados Unidos con la Ley Global Magnitsky por abusos contra los derechos humanos y corrupción.

El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, creado por la ONU, denunció ayer mismo que la Policía, el Ejército y grupos armados, actuando de forma coordinada, hicieron uso de fuerza letal para reprimir las manifestaciones de 2018 y cometer ejecuciones extrajudiciales.