La tensión diplomática entre Costa Rica y el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua aumentó este miércoles luego de una dura respuesta de la dictadura ante una comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto costarricense.
Costa Rica que ocupa la Presidencia Pro-Témpore dentro del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), instó al régimen nicaragüense a presentar una nueva terna de candidatos para la Secretaría General del SICA, debido a la falta de consenso entre los países miembros para elegir al excanciller Denis Moncada para el cargo.
La Cancillería de Costa Rica recordó en su nota que, en la Reunión Extraordinaria del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores del SICA celebrada el 18 de marzo, se reafirmó la “ausencia de consenso” sobre las personas propuestas por el régimen Ortega-Murillo para ocupar la Secretaría General.
Por ello, Costa Rica reiteró la solicitud de que Nicaragua presente una terna con candidatos que cumplan con los requisitos de imparcialidad, independencia de criterio y que no reciban instrucciones de los gobiernos, como estipulan los artículos 26 y 27 del Protocolo de Tegucigalpa.
“Se reitera la solicitud de presentar una terna con nuevos candidatos que cumplan con los requisitos establecidos por los artículos 26 y 27 del Protocolo de Tegucigalpa, en particular imparcialidad, independencia de criterio y que no reciba instrucciones de los gobiernos, con el objetivo de que quien sea electo por los Estados Miembros adhiera a los principios fundacionales, tal cual lo estipulan los artículos 3 y 4 de dicho Acuerdo”, reza el comunicado.
Añade que de no presentarse una nueva terna en un plazo de diez días, Costa Rica advirtió que “tomará las medidas correspondientes para resolver el impase” generado por el régimen nicaragüense, lo que podría afectar el funcionamiento del SICA.

Reacción iracunda del régimen
La respuesta del régimen de Ortega y Murillo no se hizo esperar y calificó la comunicación de Costa Rica de “insólita” y de una “agresión inaceptable” contra Nicaragua.
En una carta dirigida a los presidentes y cancilleres de los países miembros del SICA, la dictadura acusó al gobierno costarricense de “asumir funciones que nadie les ha concedido” y de amenazar con imponer “medidas lesivas del orden democrático e institucional”.
“Hemos recibido la insólita comunicación de la presidencia pro-témpore de Costa Rica, donde asumiendo funciones que nadie les ha concedido, se atreven a dar órdenes a un Gobierno y a un país soberano, amenazando con imponer medidas lesivas del orden democrático e institucional y por supuesto inaceptablemente agresivas contra nuestro propio ordenamiento jurídico y lesivas de todas las normativas y protocolos del SICA”, reza la carta firmada por canciller Valdrack Jaentschke.
“Les recordamos que ayer fueron vencidos y lo serían nuevamente si se atreven a usurpar nuestra soberanía y dignidad nacional”, desafió.
El régimen condenó y rechazó “la incalificable, injustificable y egocéntrica actitud de Costa Rica, que como tantas veces, pretende el dominio de nuestras instituciones y comete el sacrilegio de hablarnos en un impúdico lenguaje proimperialista”.
“Señores del Gobierno de Costa Rica, no aceptamos sus términos y como bien dijo nuestro general (Augusto C.) Sandino, no les tenemos ni miedo, ni siquiera respeto”, lanzó.
La dictadura le agregó a Costa Rica que “ante sus inaceptables términos, nuestra única respuesta es: ¡en Nicaragua no nos vendemos, ni nos rendimos, ni se confunde nadie!”.



