El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo envió una delegación a Roma para participar en las exequias del papa Francisco, quien falleció el lunes 21 de abril y será sepultado el sábado en la basílica de Santa María.
La comitiva orteguista está encabezada por el embajador Maurizio Gelli, figura polémica por su pasado familiar, ya que es hijo del fallecido Lucio Gelli, conocido agente de la logia masónica Propaganda Due y vinculado a escándalos de corrupción y conspiraciones internacionales.
Lo acompañan su esposa, Farah Gutiérrez, y la embajadora de Nicaragua ante Italia, Mónica Robelo.
La codictadora Rosario Murillo confirmó la participación oficial de la delegación en los actos funerarios.
“Aquí estamos recibiendo los informes y las hermosas fotografías que nos ha remitido nuestro compañero Maurizio Gelli quien ha sido acreditado como jefe de delegación ante las exequias, los funerales del Papa Francisco en el Vaticano”, declaró Murillo en su acostumbrada alocución.
Murillo subrayó la presencia del cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes y del vicario de Managua, padre Julio César Arana, quienes representan a la Iglesia Católica nicaragüense.

Asimismo, aseguró que, aunque la relación con el Vaticano ha sido “accidentada”, esta “no está rota” sino “suspendida”.
“Las relaciones con el Vaticano aunque accidentadas no están rotas, están suspendidas y consideramos importante la representación de nuestro Pueblo y Gobierno en esas ceremonias de despedida del Papa Francisco que se realizan en estos días en ciudad vaticana”, declaró Murillo.
Cabe recordar que en marzo de 2023, el régimen orteguista anunció la suspensión de relaciones diplomáticas con el Vaticano luego de que el papa Francisco calificara al régimen de Ortega como una “dictadura grosera”.
