El exmilitante sandinista y excarcelado político nicaragüense Marlon Sáenz, conocido como “el Chino Enoc”, calificó como una “cortina de humo” la reciente detención del general en retiro Álvaro Baltodano.
En declaraciones a La Mesa Redonda, Sáenz cuestionó la veracidad del arresto, asegurando que responde más a una maniobra política del régimen de Daniel Ortega para distraer la atención pública y contener el descontento interno en el Ejército.
“Me causa extrañeza por muchas razones”, dijo Sáenz. “Era un hombre súper fiel (al FSLN) a punto que a inicios de los 80 lo metieron en una conspiración que tuvo como resultado el asesinato de Jorge Salazar”, añadió.
Jorge Salazar Argüello fue un empresario nicaragüense que fue presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (UPANIC) y vicepresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) que estuvo a punto de convertirse en el líder de la oposición al gobierno sandinista, hasta su muerte el 17 de noviembre de 1980 a manos de las fuerzas de la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE).

Sáenz relata que años después ya como general en retiro “Daniel lo nombra jefe de todo el sistema de las zonas francas del país”.
“Entonces, tiene mucho dinero, tiene negocios, tiene fincas, tenía creo que negocios en la misma zona franca aún, cuando había implicancia porque era el director del sistema de zonas francas del país. Entonces yo lo miro con demasiados compromisos para la dictadura para que pueda estar conspirando contra la dictadura”, valoró.
El ‘Chino Enoc’ considera que el arresto podría tener como objetivo enviar un mensaje de intimidación dentro de las filas castrenses y del histórico sandinismo disidente. Según él, existe un creciente descontento entre coroneles activos del Ejército debido a un “tapón” que les ha impedido ascender por más de 20 años, situación que llevó al régimen a “inventarse” un nuevo grado militar: coronel general.
“Este invento del grado de coronel general es para parar el descontento que hay de coroneles para abajo, que tienen más de 20 años de no haber sido ascendidos por el tapón, por tener ya parados décadas casi a los muertos del Ejército. Esto no ha permitido que los coroneles asciendan, entonces se inventa lo del coronel general para que haya un grado superior al de mayor general que ya existía antes, que era teniente general”, explicó.
Asimismo, Sáenz planteó que el régimen podría estar actuando por temor a una eventual pérdida de respaldo de Moscú.
“Creo que ya Daniel siente el ácido, que le están quitando el paraguas de Putin. Salen con que el domingo habían hecho un acuerdo militar con China para que le suministrara logística militar. Algo raro porque China en la región no se mete en asuntos militares. La expansión de China es de asuntos económicos”, opinó.
Sobre el contexto geopolítico, Sáenz sugirió que podría haber negociaciones internacionales que amenacen la permanencia de Ortega en el poder.
“Los elefantes están negociando y lo más seguro por muchas cosas que se miran es que estén negociando la cabeza de Daniel y la incidencia del espionaje ruso en Centroamérica y América Latina a cambio de todas las condiciones que le está brindando el presidente Trump para que resuelva el problema de Ucrania”, dijo.
Por último, Sáenz fue enfático al señalar que el caso Baltodano no representa ningún golpe real contra la dictadura ni un avance para la oposición. “¿En qué beneficia la lucha esto? ¿O en qué golpea la dictadura si es un hombre que está dedicado a sus negocios?”, cuestionó.
Detención de Baltodano
El general de brigada en retiro Álvaro Baltodano Cantarero fue capturado por agentes de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) la mañana del miércoles 14 de mayo en su finca “Los Milagros en el Guapotal”, ubicada en el Tuma-La Dalia, Matagalpa.
Posteriormente, fue trasladado al complejo penitenciario “Jorge Navarro”, conocido como “La Modelo”, en Tipitapa, Managua, según reportó el medio Confidencial.
Productores locales que presenciaron el operativo confirmaron a Confidencial que la detención fue parte de un allanamiento ejecutado por un contingente policial, quienes confiscaron dispositivos electrónicos, como su computadora personal, teléfono móvil y otros aparatos de comunicación.
Fuentes vinculadas al sector productivo de Matagalpa descartaron que Baltodano enfrentara cargos legales o económicos, y aseguraron que su detención responde a “órdenes de arriba” por motivos políticos.
