Gabriel Samcam Vargas, hijo del mayor en retiro del Ejército de Nicaragua y opositor al régimen Ortega-Murillo, Roberto Samcam, pidió al Gobierno de Costa Rica aceptar la colaboración ofrecida por Estados Unidos para esclarecer el crimen ocurrido el pasado jueves 19 de junio en un condominio de Moravia, San José.
“Nos sentimos muy honrados de que el Departamento de Estado de los Estados Unidos se haya pronunciado rápidamente y ofrecido ayudar a la autoridad de Costa Rica en esta investigación. Rogamos que las autoridades acepten esa ayuda, porque creemos que una investigación multinacional es necesaria”, expresó Gabriel Samcam durante las honras fúnebres de su padre.
Roberto Samcam, fue asesinado de varios disparos por un sujeto que ingresó al condominio donde habitaba. Su asesinato ha generado conmoción en sectores del exilio nicaragüense, organismos internacionales y defensores de derechos humanos.
Gabriel Samcam recalcó que su padre había advertido públicamente sobre la presencia de células de inteligencia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en suelo costarricense.
“Eso es algo que esperamos que las autoridades de Costa Rica pongan atención y busquen cómo identificar a estas células, cómo desinstalarlas, porque no es posible que un crimen así ocurra en tierra de paz”, dijo.

Una voz que no se apaga
Durante su intervención, Gabriel recordó a su padre como un hombre valiente y un patriota comprometido con el futuro democrático de Nicaragua.
“Lo recordamos como el papá que amamos y seguimos amando. Todos nosotros sabemos muy bien cuál es el mensaje de mi papá”, afirmó.
En un testimonio íntimo, relató que tres semanas antes del asesinato, su padre le recordó que el exilio también podía ser una trinchera desde la cual construir una Nicaragua libre.
“Nos dijo claramente que nosotros, los que estamos en el exilio, tenemos la posibilidad de hacer de Nicaragua un país grande cuando lo queramos. Y estamos dispuestos a continuar haciendo lo que podamos para formarnos y desarrollar habilidades que algún día le puedan servir a Nicaragua”, concluyó.

La familia Samcam y la comunidad nicaragüense en el exilio insisten en que este crimen no debe quedar impune, y llaman a la comunidad internacional a mantenerse vigilante ante el hostigamiento sistemático que enfrentan los disidentes nicaragüenses en el exterior.
