Una familia hondureña denunció el jueves 26 de junio que agentes de la Policía Orteguista de Nicaragua habrían asesinado a balazos a su pariente, Edwin Antonio Borjas, de 42 años, en plena vía pública en la comunidad de Trojes, El Paraíso, una localidad cercana a la frontera con Nicaragua.
Según los relatos de familiares y testigos, Borjas fue interceptado por policías nicaragüenses poco después de visitar a su madre en horas de la mañana.
La mujer relató conmovida que su hijo apenas se había despedido cuando escuchó una ráfaga de disparos.
“Él andaba acá donde mí, me vino a saludar en la mañana, se acababa de ir él cuando escuché los tiros. Yo iba para la iglesia, a bañarme iba, cuando escuché la gran balacera”, contó su madre.
Vecinos del sector aseguraron que hallaron el cuerpo de Borjas tirado en la calle, con al menos seis impactos de bala en el pecho.
“De pronto me lo trajeron, ya venía muerto”, lamentó la madre, mientras sostenía que el responsable del crimen fue la Policía nicaragüense: “Fue la Policía Nacional de Nicaragua. No sabemos por qué vinieron aquí”.
El cuerpo de Borjas fue llevado a la casa de su madre, donde fue colocado en una cama mientras la familia y vecinos se reunían consternados. La comunidad exige justicia y una investigación transparente, aunque algunos expresaron su escepticismo ante una respuesta estatal inmediata.
“Ellos —los policías de Nicaragua— ya habían venido por acá, por el campo. Pero hoy de repente aparecieron aquí y se escuchó la gran balacera”, narraron habitantes del sector, quienes aseguraron que la presencia de fuerzas de seguridad nicaragüenses ha sido constante en zonas rurales cercanas a la frontera.
Hasta el momento, las autoridades hondureñas no han emitido ningún comunicado oficial sobre el caso.
“La justicia que la haga el Señor, yo le sirvo a Dios y él sabe”, dijo la madre de Borjas, entre lágrimas, confiando en que al menos la justicia divina se impondrá ante la tragedia.
El caso se suma a una creciente alarma regional por la actuación extraterritorial de fuerzas policiales vinculadas al régimen de Daniel Ortega, cuya presencia en zonas fronterizas ya ha sido cuestionada anteriormente por organizaciones de derechos humanos.
*Con información de El Heraldo de Honduras
