El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo condenó a 50 años de prisión al capitán en retiro Aníbal Rivas Reed, de 61 años, acusado de “traición a la patria”, según denunció su familia, luego de confirmar su paradero tras 42 días de desaparición forzada.
La hija del exmilitar, Sadie Rivas, comunicó públicamente que su padre fue visto por primera vez el 27 de junio, cuando se le permitió una visita familiar. Durante más de un mes, sus allegados desconocieron su situación legal, médica y física tras su detención ocurrida el 17 de mayo en Matagalpa, en el norte del país.
“Luego de 42 días de desaparición forzada, finalmente hemos logrado confirmar el paradero de Aníbal Martín Rivas Reed, debido a que hasta hoy 27/06/25 se le otorgó su derecho a visita”, denunció Sadie Rivas en un comunicado familiar.
“Su aspecto pálido refleja claramente la privación prolongada de luz solar, lo que constituye una grave violación de sus derechos fundamentales”, agregó.
La familia también señaló que Rivas fue juzgado de forma arbitraria y sin acceso a garantías procesales mínimas. Hasta el momento, no se les ha informado formalmente de los cargos concretos, más allá del señalamiento genérico de “traición”.
“Hemos sido informados de que fue procesado en un juicio arbitrario y condenado a 50 años de prisión, sin que hasta la fecha tengamos información clara sobre los cargos imputados ni las garantías mínimas del debido proceso”, reza el documento.
El caso de Aníbal Rivas Reed se suma a la lista de militares retirados, opositores y críticos del régimen encarcelados o desterrados tras la rebelión cívica de 2018, reprimida con violencia por el Estado.
CIDH otorgó medidas cautelares
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó el viernes medidas cautelares a favor de Rivas Reed, al considerar que enfrenta “una situación de gravedad y urgencia”.
La familia considera que el aislamiento prolongado constituye una forma de tortura, y exige al Estado nicaragüense el cese inmediato de estas condiciones inhumanas de detención.
También demandan su liberación inmediata e incondicional, así como la de todos los presos políticos en Nicaragua.
“Exigimos al Estado de Nicaragua el cese inmediato de estas condiciones inhumanas de detención. Como familia, demandamos su liberación inmediata e incondicional, así como la de todas las personas presas políticas de Nicaragua”, concluye el comunicado de la familia.
