El Centro para la Investigación y Defensa de los Derechos Humanos en América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, exhortó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos a revertir la reciente decisión de cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de Nicaragua y Honduras.
En un comunicado, WOLA advirtió que la terminación del TPS representa una amenaza directa para miles de migrantes que han encontrado en ese programa una vía legal y segura para permanecer en Estados Unidos durante décadas.
La organización alertó sobre las graves consecuencias humanas, sociales y económicas que la medida implicará, tanto para los migrantes como para el país anfitrión.
“Además de múltiples desastres naturales, Honduras y Nicaragua han enfrentado durante décadas impunidad estructural, violencia, pobreza y falta de acceso a servicios públicos básicos”, señaló WOLA.
“Los nicaragüenses, además, viven bajo un gobierno totalmente autoritario que niega las libertades cívicas, incluyendo la libertad de expresión, asociación y los derechos humanos”, añadió la organización, citando el contexto de represión impuesto por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Miles de personas afectadas
Más de 52,000 hondureños y casi 3,000 nicaragüenses son beneficiarios actuales del TPS y quedarán desprotegidos tras la terminación de esta designación.
Muchos de ellos llevan más de 25 años residiendo legalmente en EE. UU., han formado familias y contribuido activamente a la economía nacional. WOLA señala que la mayoría tiene hijos ciudadanos estadounidenses y vínculos profundos con sus comunidades.
La cancelación del TPS —advierte la ONG— no solo romperá proyectos de vida consolidados, sino que tendrá efectos adversos en la economía estadounidense. Según estimaciones citadas en el comunicado, más de 570,000 beneficiarios del TPS de diversas nacionalidades participan activamente en sectores clave como la construcción, salud, agricultura y servicios, aportando alrededor de 21 mil millones de dólares anuales al país.
“Honduras y Nicaragua no son países seguros”
WOLA cuestiona duramente los argumentos del DHS, que sostiene que Nicaragua y Honduras han mejorado sus condiciones desde que se les otorgó el TPS tras el huracán Mitch en 1999.
“Ambos países siguen siendo inseguros, con inestabilidad político-económica y sin la infraestructura ni los servicios necesarios para apoyar eficazmente el retorno de sus ciudadanos”, sostiene la organización.
Además, el comunicado recuerda que el secretario de Estado, Marco Rubio, ha descrito al régimen de Ortega como “un enemigo de la humanidad”, lo que evidencia la contradicción entre la política exterior de EE. UU. hacia Nicaragua y esta reciente decisión migratoria.
Ante este panorama, WOLA hace un llamado directo para que se revierta la cancelación del TPS y continúe ofreciendo vías legales para la protección de migrantes vulnerables.
