La defensora de derechos humanos Haydée Castillo denunció este jueves 17 de julio que pacientes en tratamiento de radioterapia y personal médico del Hospital de Oncología Nora Astorga en Managua fueron obligados a asistir a un acto político organizado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en conmemoración del 46 aniversario de la revolución sandinista.
“He tenido la oportunidad de ver un video en el hospital de oncología en Managua, en donde tanto los servidores públicos del sector salud como los pacientes que llegaban a radioterapia tuvieron que verse obligados a presenciar un acto del 19 de julio”, denunció Castillo en un video enviado a La Mesa Redonda.
En redes sociales se han publicado fotografías y videos donde se observa cómo la dictadura ha convertido los hospitales en plataformas de propaganda.

Además del Hospital de Oncología Nora Astorga, también ocurrió lo mismo en el Hospital ‘La Mascota’ en Managua, donde niños y sus familias –según la dictadura– “fueron agasajados” con un “día recreativo para levantarles el ánimo, al celebrarse este 17 de julio el Día de la Alegría”.

Según Castillo, el régimen busca apropiarse de la historia revolucionaria, presentándose como los artífices exclusivos del derrocamiento de la dictadura de Somoza, cuando en realidad ese triunfo fue impulsado por un amplio descontento nacional y la participación mayoritaria del pueblo nicaragüense.
“La dictadura se ha apropiado del Estado, haciendo creer a la población que ellos son la ley, que ellos son los reyes, y que los ciudadanos son súbditos que deben obedecerles”, advirtió.
También expresó su solidaridad con los trabajadores públicos que son obligados a asistir a estos actos políticos. “Ningún funcionario o funcionaria está obligado a obedecer a un partido, y mucho menos a una dictadura”, señaló.
En su mensaje, Haydée Castillo animó a no perder la esperanza de una Nicaragua libre y democrática.
“Vamos a tener también un día de la alegría, en el que vamos a celebrar el día en que veamos salir corriendo a la dictadura de Ortega y Murillo y a sus cómplices… Abriguemos la esperanza por lo vamos a lograr. Nicaragua volverá a ser República y el Estado será un garante de derechos”, concluyó Castillo.
