Una ola de despidos sacude al Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Argüello (HEODRA) de León, donde al menos 13 médicos y dos profesionales de enfermería han sido separados de sus cargos en menos de un mes.
La medida ha generado alarma entre el personal médico y ha sido manejada con extremo hermetismo por parte de las autoridades del centro asistencial.
Fuentes internas del hospital confirmaron al Instituto La Segovia la identidad de los galenos destituidos supuestamente por decisión de la nueva directora del centro, Esmeralda Morales, quien asumió el cargo recientemente.
Entre los médicos cesados figuran especialistas de alto perfil y con años de trayectoria, como pediatras, ginecólogos, cirujanos y perinatólogos.
La lista de despidos incluye:
- Dr. Augusto Guevara, pediatra neumólogo
- Dr. Juan Zapata Alemán, pediatra neonatólogo
- Dr. Napoleón Gutiérrez, ortopedista (en comisión tripartita)
- Dr. Juan José Mendoza, ginecooncólogo
- Dr. Carlos López, subdirector docente internista
- Dr. Wilbert Paiz, cirujano general laparoscopista
- Dr. Guillermo Valdivia, cirujano gastroenterólogo endoscopista
- Dr. Julián Corrales, cirujano de cuello, jefe de cirugía
- Dra. Miurel Azucena Toruño, ginecóloga
- Dra. María Isabel Mendiola, ginecóloga perinatóloga
- Dra. Karla Argentina Salazar, ginecóloga perinatóloga
- Dra. Ana Patricia Vargas, pediatra
- Dr. Rigoberto Pérez, ginecólogo obstetra
- Licda. Nayby Tijerino, enfermera pediatra
- Licda. Rosa Muñoz, farmacéutica microbióloga
Algunos de los afectados han optado por presentar su renuncia anticipándose a posibles represalias, mientras que otros fueron notificados sin mayor explicación.
El ambiente dentro del hospital ha sido descrito como tenso y de incertidumbre, ya que se prevé que la “barrid”» continúe en los próximos días, según fuentes consultadas.
Este tipo de reestructuraciones arbitrarias se han vuelto frecuentes en el sistema de salud pública bajo la administración del régimen Ortega-Murillo, donde el control político ha penetrado profundamente las instituciones, incluso aquellas dedicadas a la atención médica.
Hasta ahora, el Ministerio de Salud no ha emitido ninguna declaración pública sobre los despidos ni ha justificado las razones detrás de la sorpresiva purga. Por su parte, el gremio médico guarda silencio, temeroso de represalias.
