Diario La Prensa pide apoyo a la comunidad internacional para sobrevivir

El diario La Prensa, el más antiguo de Nicaragua, informó este lunes que su versión impresa podría desaparecer debido a que el régimen de Daniel Ortega les mantiene retenido su papel desde hace 75 semanas, por lo que pidió apoyo a la comunidad internacional para sobrevivir.

«La Prensa pide a la comunidad democrática internacional apoyo para sobrevivir», escribió Luis Sánchez Sancho, editorialista de ese diario, fundado el 2 de marzo de 1926.

Ese periódico apeló a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), a organismos internacionales de derechos humanos, al Sistema de Integración Centroamericana (SICA), a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la Unión Europea, «a que exhorten o presionen al régimen de Daniel Ortega a fin de que respete los acuerdos internacionales» en materia de libertad de expresión y de información.

«Hagan uso de la obligación internacional. ¡No dejen morir a La Prensa!», clamó el diario.

El editorialista señaló que La Prensa y Hoy, que pertenecen al Grupo Editorial La Prensa, son los últimos periódicos impresos que quedan en Nicaragua, pero podrían desaparecer «porque la dictadura de Daniel Ortega los está estrangulando sin misericordia».

Advirtió, por tanto, que los días de La Prensa «podrían estar contados».

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Según Sánchez Sancho, «matar a La Prensa ha sido un viejo delirio totalitario» de Ortega y los sandinistas desde que gobernaron por primera vez Nicaragua, de 1979 a 1990.

«Ahora, al parecer Ortega cree que llegó el momento de matar al diario de los nicaragüenses y al hacerlo también mataría una parte esencial de la libertad de información», agregó.

El bloqueo aduanero que mantiene el Estado nicaragüense desde hace 17 meses del papel, tinta y otras materias al Grupo Editorial La Prensa, que publica el diario La Prensa y Hoy, así como a la empresa ND Medios, obligó al cierre de El Nuevo Diario, el segundo periódico de importancia en el país.

El Nuevo Diario, el segundo más antiguo de Nicaragua, así como el rotativo Metro y el medio digital Maje, todos propiedad de ND Medios, del grupo financiero nicaragüense Promerica, dejaron de circular desde finales de septiembre pasado a causa de las presiones económicas del régimen orteguista.

La retención de papel también hizo desaparecer de las calles al periódico popular Q’Hubo, que también pertenecía a ND Medios, desde diciembre de 2018.

El régimen de Ortega, a través de la Dirección General de Aduanas, empezó a bloquear las materias primas desde septiembre de 2018, cinco meses después que estallara la crisis sociopolítica en la que está inmersa Nicaragua, y de acuerdo con los periódicos, «sin ninguna justificación legal o administrativa».

El régimen, en cambio, sostiene que el cierre de los periódicos obedece a razones administrativas, económicas y de credibilidad, más que a la retención del papel de prensa.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha criticado la situación que ha llevado al cierre medios de prensa en Nicaragua, y lo ha catalogado como una «violación de la libertad de expresión y de prensa».

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE-CIDH) también han expresado su «gran preocupación» por el cierre de los diarios y han recordado al régimen orteguista que «la Convención Americana prohíbe a Estados usar medios indirectos para restringir a la prensa».

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