Directorio del BID recomendó remover a Mauricio Claver-Carone por unanimidad

El Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recomendó destituir al presidente, Mauricio Claver-Carone, luego de que una investigación independiente halló evidencias de que violó las reglas éticas del organismo, una movida inédita desde la creación del banco regional, en 1959.

El futuro de Claver-Carone había quedado atado a una decisión política de la Casa Blanca, que dictaminó que el banco necesita “un cambio de liderazgo”, y de los principales países de la región, que jugaron un papel decisivo durante los últimos días para tejer un fuerte consenso entre Washington y América latina para sellar la decisión de desplazar a Claver-Carone, que había sido designado por Donald Trump en una movida polémica. Claver-Carone fue el primer norteamericano que llegó a presidir el banco, un puesto que siembre había sido ocupado por un latinoamericano.

Claver-Carone había quedado muy debilitado luego de que una investigación independiente, realizada por el bufete de abogados Davis Polk, halló evidencias de que mantuvo una relación romántica con su jefa de gabinete y ordenó aumentarle el sueldo un 40% en su primer año en el banco, durante la pandemia, según publicaron el periódico El País y la agencia de noticias AP, que accedieron al informe final de esa investigación. El trabajo de la firma de abogados dijo, además, que Claver-Carone no cooperó plenamente con la investigación y retuvo mensajes de texto y correos electrónicos.

El informe había sido presentado esta semana al board de directores del BID, que elevó este mismo jueves su recomendación a la Asamblea de Gobernadores del banco. La movida solo requería de una mayoría simple. Estados Unidos, Brasil y la Argentina concentran más de los 50% del poder de voto, seguidos por México, Japón, Canadá, Colombia y Chile. La decisión fue unánime, y se tomó en menos de una semana, una fuerte señal de la determinación hemisférica por dar vuelta la página a la gestión de Claver-Carone.

Los 14 directores votaron a favor de rescindir el contrato, pero además fuentes al tanto de la discusión indicaron que se consultó al resto de los 48 países que integran el banco. “Todo el proceso sirvió para unir al directorio. Hay un gran consenso”, afirmaron.

La investigación contra Claver-Carone nació a partir de una denuncia anónima, a principios de este año.

A principios de esta semana, Claver-Carone defenestró el informe, dijo que las acusaciones eran “falsas” y negó que no hubiera cooperado con la investigación. “Apoyé y participé en esta investigación sin precedentes que, como era de esperar, no corrobora las acusaciones falsas y anónimas que se hicieron contra mí o el personal del BID en la prensa”, dijo en un extenso comunicado. “A pesar de la ausencia del debido proceso, cooperé plenamente sin renunciar a mis derechos constitucionales”, agregó.

El presidente del BID señaló que la investigación violó “repetidamente” las reglas de ética del banco, y planteó prácticas “seriamente cuestionables, incluida la manipulación, la distorsión y el uso consciente de información que se ha comprobado que no es confiable para predeterminar un resultado en lugar de presentar una revisión justa e imparcial”. Su jefa de gabinete solo declaró por escrito y negó haber violado el código de ética del banco. Ningún país objetó públicamente la investigación.

La elección de Claver-Carone había tenido resistencia: el funcionario trumpista recibió el apoyo de 30 de los 48 gobernadores, un 66,8% de la votación, indicó en ese momento un vocero del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

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