Donald Trump se acoge a su derecho de no declarar ante la fiscal general de Nueva York que lo investiga por fraude fiscal

Dos días después de que el FBI registrase su residencia de Florida en busca de documentos oficiales, el expresidente Donald Trump ha vivido este miércoles un momento que llevaba meses evitando: su declaración, bajo juramento, ante la fiscal general de Nueva York, Letitia James, el punto de inflexión en una investigación iniciada en 2019 por presuntas irregularidades en sus negocios.

La expectación generada por la comparecencia quedó en nada al negarse a declarar, acogiéndose al derecho que consagra la Quinta Enmienda para no incriminarse, algo que sus dos hijos mayores, Donald Jr. e Ivanka, también investigados, no hicieron al ser interrogados en los últimos días.

Me negué a responder las preguntas, amparado en los derechos y privilegios otorgados a todos los ciudadanos por la Constitución de los Estados Unidos”, dijo Trump en un comunicado. El interrogatorio que se suponía iba a durar horas quedó zanjado en menos de un minuto.

Una vez me pregunté: ‘Si eres inocente, ¿por qué te acoges a la Quinta Enmienda?’. Ahora conozco la respuesta a esa pregunta. Cuando tu familia, tu empresa y todo tu círculo se convierten en objetivo de una caza de brujas infundada, motivada políticamente y apoyada por abogados, fiscales y los medios que difunden noticias falsas, no tienes elección”, dice Trump en el largo comunicado.

Si tenía alguna duda al respecto, el allanamiento de mi casa, Mar-a-Lago, el lunes por el FBI, solo dos días antes de esta declaración, borró cualquier incertidumbre. No tengo absolutamente ninguna opción porque la actual Administración y muchos fiscales en este país han abandonado toda moral y los límites éticos de la decencia”, añadió.

El magnate había confirmado la comparecencia en su red social, Truth Social, a última hora del martes: “Esta noche en Nueva York. Viendo a la racista fiscal general del Estado de Nueva York mañana, en la continuación de la mayor caza de brujas en la historia de EE UU”, escribió sobre lo que considera una operación de acoso por parte de la demócrata James, que es afroamericana, para impulsar su carrera política.

Mi gran compañía, y yo mismo, estamos siendo atacados por todos los flancos. ¡República Bananera!”.

Mientras el republicano invocaba su derecho a no declarar, su oficina publicaba un extenso comunicado, en el que Trump arremete contra James y el Gobierno de EE UU, así como tres montajes de vídeo en los que la fiscal afirmaba, entre otras cosas: “Nunca tendré miedo de desafiar a este presidente ilegítimo”.

El magnate fue captado por los fotógrafos al abandonar su residencia en la Torre Trump, junto a Central Park, a bordo de un vehículo blindado con los cristales tintados. La caravana del expresidente, rodeada de medidas de seguridad extremas y ulular de sirenas, enfiló el sur de Manhattan hasta la sede de la Fiscalía, a donde llegó a las nueve de la mañana. Agentes del servicio secreto blindaban el acceso a la Fiscalía y a la sede del emporio familiar, ayudados por un despliegue policial inédito. Estaba previsto que la declaración se prolongase durante todo el día, puede que incluso más tiempo, pero la negativa del exmandatario a contestar aguó todas las expectativas y devolvió la pelota al alero de la Fiscalía.

No he hecho nada malo, por eso, después de cinco años buscando, los gobiernos federal, estatal y local, junto a los medios de fake news [noticias falsas], no han encontrado nada”, afirmó el exmandatario en su comunicado.

Trump había ido ganando tiempo estos meses, posponiendo una y otra vez la declaración, viéndose incluso favorecido por la muerte de su exposa Ivana la misma semana de su previa citación, a finales de julio, lo que obligó a suspenderla. Pero la oficina de James ya advirtió en mayo que la investigación civil sobre el presunto maquillaje de los activos de la Organización Trump se acercaba a su fin, y esperaba que la declaración de hoy precipitase las conclusiones.

Del proceso que dirige James no puede derivarse una imputación de cargos (tan solo sanciones al tratarse de una causa civil), pero sí podría reactivar la alicaída investigación penal que la Fiscalía de Manhattan emprendió también en 2019 por el mismo motivo: las fundadas sospechas de que la Organización Trump tergiversó el valor de propiedades tales como campos de golf y rascacielos, engañando a los prestamistas y a la Hacienda pública.

*EL PAÍS

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