Economista afirma que el panorama económico de Nicaragua para 2021 es “incierto”

El economista Marco Aurelio Peña señaló que para el 2021 el panorama económico de Nicaragua es “incierto” debido que será un año electoral cuyos resultados podrían desembocar en una “convulsión social” que afectaría aun más el rezago económico en el que se encuentra el país desde 2018.

“El panorama es muy incierto, yo recomiendo que hay que agudizar el sentido de ingenio para estos tiempos de crisis, que hay que ser guardianes de nuestro propio dinero, que hay que ser consumidores inteligentes, que hay que hacer los reclamos cuando las facturas de los servicios básicos salen alteradas, practicar el hábito positivo del ahorro, dejar un fondo de contingencia en la medida de lo posible y emprender”, instó Peña en entrevista con La Mesa Redonda.

Por otro lado, el economista auguró que si el dictador Daniel Ortega se reelige, “habría una crisis permanente y habría éxodo de nicaragüenses”.

“La crisis sociopolítica de 2018 está determinando una crisis económica de incertidumbre, de desconfianza y de inseguridad; porque la gente no sabe lo que va a pasar, no sabe cuándo va haber recuperación económica, no tiene seguridad jurídica y por supuesto hay una especie de desconfianza hacia sus autoridades o instituciones gubernamentales. Todo esto genera inseguridad política y social que es uno de los determinantes de la inversión extranjera directa, aumenta el riesgo país y por su puesto no es bien visto por la comunidad internacional”, explicó el experto.

Peña señaló que, aunque economistas señalaron un crecimiento sostenido hasta el año 2018, lo cierto es que Nicaragua “sigue estando en la cola de las economías latinoamericanas”.

“Seguimos en rezago en la autopista de las economías ganadoras, con esto queremos decir que el crecimiento económico se vuelve una carrera que tiene que ver con el estándar de vida de las personas. Cuando un país vive permanentemente en crisis, estás condenando a un estándar de vida pobre a millones de personas”, anotó.

“Es cierto de que hubo un crecimiento sostenido hasta antes de abril de 2018 con la salvedad que a partir del 2015 comienza a haber una desaceleración de ese crecimiento, como una especie de agotamiento del modelo (…) Fue un crecimiento sostenido, pero no extraordinario, no podemos hablar de un milagro económico como ha sucedido en países como Corea del Sur”, aclaró Peña.

Además, el economista subrayó que no se puede decir que las cosas iban del todo “bien”, ya que el desarrollo económico y el desarrollo humano tiene que ver también con que el modelo de organización política sea democrático y eso implica garantizar derechos y libertades fundamentales, y en Nicaragua ese modelo no se cumplía; “todo lo contrario, se denuncia un resquebrajamiento del estado de derecho, del esquema institucional, del orden jurídico”, indicó.

Peña valoró que en Nicaragua hay un aumento de la pobreza del 34% desde 2019, y que Ortega pudo lograr una reducción de esta durante sus primeros años porque en 2007 recibió un país con una reducción de la deuda externa y había un país pacificado.

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