Edgard Parrales: Ortega tergiversa la historia “se quiere constituir en el ‘Superman’ y a su mujer en la ‘Super Chica’ de la revolución”

Para el analista político y exdiplomático Edgard Parrales, el dictador Daniel Ortega tiene la costumbre de “tergiversar” la historiografía del país en cada discurso que ofrece, para hacerle creer a sus pocos fanáticos su versión “antojadiza” de la historia, en la que él y su mujer Rosario Murillo son los “superhéroes” de Nicaragua.

“Él (Ortega) maneja la historia en una forma tendenciosa, la tergiversa, la manipula, miente en algunos casos, omite en algunos casos y nos da una versión de la historia antojadiza”, comentó a La Mesa Redonda, Parrales sobre el discurso de Ortega el día lunes para conmemorar el 41 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización.

“Según la historiografía de Daniel Ortega y de Rosario Murillo, los únicos que hicieron la revolución sandinista fueron él y su mujer; ahí descarta a todos los demás, descarta a los que le conviene descartar, descarta a los que ahora le hacen oposición, y no solo los descarta, los tiene en la cárcel. Hace su propia versión de la revolución, presenta a las generaciones contemporáneas una versión tergiversada de la revolución sandinista porque se quiere constituir en el ‘Superman’ y a su mujer en la ‘Super Chica’ de la revolución”, agregó Parrales.

En su discurso, Ortega acusó a Estados Unidos y a Europa de ser los culpables por los altos índices de analfabetismo que existían en Nicaragua en la década de los 80, acusó a los gobiernos “neoliberales” de “privatizar los derechos del pueblo”, y que solo con su retorno al poder se han dado “condiciones extraordinarias”.

El analista sostuvo que Ortega es una persona “tendenciosa que manipula todo a su antojo, que no le gusta la verdad objetiva, sino que se hace su propia verdad”.

Apuntó que Nicaragua “nunca ha sido socialista”, sino que “actualmente Nicaragua es neoliberal, y ¿quién es la principal figura del neoliberalismo en Nicaragua? Daniel Ortega”.

Ortega arremete contra los obispos y su supuesto tío monseñor

Parrales, que también es un exsacerdote, se refirió al nuevo ataque de Ortega contra los obispos de Nicaragua durante su discurso de anoche, en el que acusó a los religiosos de “bendecir” la intervención norteamericana en Nicaragua.

“Ellos (Ortega y Murillo) arremeten contra los obispos y sacerdotes porque les chiman, les chiman como la piedra en el zapato, les chiman y no lo pueden evitar. Ellos quieren crear su propia versión del cristianismo”, apuntó Parrales.

Ortega también se adjudicó ser pariente del primer arzobispo que tuvo Managua (1913-1952), monseñor José Antonio Lezcano y Ortega, sin embargo el dictador mencionó otro nombre “Marco Antonio Ortega”, que según un artículo del diario La Prensa “fue maestro y luego director del Instituto Nacional de Oriente, donde fue maestro de grandes personajes de la historia nicaragüense, entre los que sobresale el propio fundador de la dinastía somocista, Anastasio Somoza García”.

“Yo conocí cuando era muchacho a esos señores obispos. Incluso un tío abuelo, Marco Antonio Ortega, fue el primer obispo. ¿Y cuál fue su hazaña? Hacerse cómplice del régimen. No había valores ni principios que pudiesen venir de quienes tenían el poder, el poder de las armas, el poder religioso. Recordando al tío abuelo, cuando llegaron las tropas yanquis a Nicaragua y monseñor Lezcano Ortega, hermano de Marco Antonio, ahí están las fotos de la vergüenza. El señor obispo, bendiciendo a las tropas yanquis, con todos los fusiles tendidos”, dijo Ortega.

Al respecto, Parrales indicó que cuando se creó la Diócesis de Managua, se puso como primer arzobispo de Managua a monseñor José Antonio Lezcano y Ortega, “un sacerdote venerable, respetado por moros y cristianos en su tiempo y en las generaciones posteriores, y muy reconocido por sus virtudes morales, éticas y evangélicas”.

“Él dice que tiene un cierto parentesco con él en relación de ser un sobrino bisnieto de monseñor Lezcano y Ortega, (pero) lo denigra, lo insulta, lo ofende por sus supuestas acciones. Entonces, si tenemos que aplicar a las generaciones actuales los errores de nuestros antepasados, tendríamos que adjudicarle a Daniel Ortega la culpa y la responsabilidad de los supuestos errores de monseñor José Antonio Lezcano y Ortega, ahí se dio con la piedra en la boca el señor Daniel Ortega”, zanjó.

Parrales aclaró que habría que ver si Ortega es realmente un descendiente en línea de monseñor José Antonio Lezcano y Ortega, “porque ahora mucho se tergiversa la historia”.

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