El adiós al periodista Gustavo Bermúdez

Esta mañana fue sepultado el cuerpo del periodista Gustavo Bermúdez, quien falleció la noche del martes a causa del COVID-19. El entierro del comunicador fue presenciado por su familia y colegas a distancia.

El cuerpo del periodista de Radio Corporación, salió del Hospital Bautista hacia el cementerio Jardines del Recuerdo, fue un entierro “exprés” como se acostumbran en estos casos, pese a que el acta de defunción del comunicador dice que murió por “neumonía atípica”. 

Bermúdez, de 65 años, dirigía el programa “Impacto 540” en Radio Corporación, desde ahí educaba sobre la pandemia y llamaba a prevenir el COVID-19.

El portal Onda Local, reportó que sobre el ataúd de Bermúdez fue colocada la bandera de Nicaragua.

En el cementerio la familia de Bermúdez denunció que a los médicos del Bautista el régimen de Daniel Ortega les prohibió determinar que la causa del deceso fue COVID-19.

Una familiar de Bermúdez acusó a los dictadores Ortega y Rosario Murillo de “matar al pueblo de Nicaragua” en esta pandemia.

“Gustavo era un hombre muy sano, él no padecía de nada, y resulta que ahora lo declaran con una ‘neumonía atípica’. Este gobierno es asesino y sigue matando a la gente”, dijo una familiar.

“Ellos (Ortega y Murillo) en lugar de haber prevenido esta pandemia, hicieron más bien todo lo contrario. No sé cuál es el objetivo de este gobierno, va a seguir matando, aquí la gente se muere por docena. Que no le sigan mintiendo a la comunidad internacional, esto lo sabe todo el mundo”, agregó.

“El Hospital Bautista dio un dictamen falso, no nos daban información, los denuncio. Nos mantenían todo el tiempo buscando gente para poder saber del estado de Gustavo”, dijo otra familiar.

Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) lamentó el fallecimiento de Bermúdez y expresó sus condolencias a la familia, amistades y colegas.

En Nicaragua, al menos seis periodistas independientes están contagiados de COVID-19, quienes no pueden acudir a hospitales públicos debido al temor de sufrir represalias. La mayoría de estos colegas carecen de recursos para asumir los elevados costos del tratamiento en los hospitales privados.

*Fotos cortesía

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *