El escritor que ríe: La Tongolele no sabía bailar, reseña crítica a la novela de Sergio Ramírez (I)

*Eduardo Estrada Montenegro (Gorki)

Esta es una reseña crítica de La Tongolele no sabía bailar, la reciente obra de Sergio Ramírez Mercado, pero a fin de contextualizar la obra, presento en primera instancia un resumen de la novela, con lo cual desde ya, el lector se formará una opinión preliminar de la calidad de la obra.

El relato

El inspector Dolores Morales se presta junto a su compañero, Rambo, regresar de Honduras, cuando Genaro Ortez –que los llevaría por las veredas a Nicaragua– es asesinado por una banda de paramilitares en una zona fronteriza.. A pesar del crimen, el inspector continúa su rumbo con el fin de reunirse con su esposa en Managua,  enferma de cáncer.

Morales y su compañero habían sufrido un exilio forzado, debido a un conflicto de intereses en una investigación como agentes privados. En su ruta de regreso,  llegan a Ocotal, donde se refugian en la parroquia de monseñor Bienvenido Ortez, que los acoge como huéspedes. El tiempo apremia y el inspector Morales persiste en reunirse con su esposa en Managua.

Tongolele, el personaje principal

El comisionado Anastasio Prado, alias Tongolele, junto a su subordinado Pedrón, habían dado la orden de matar a Genaro, sobrino de monseñor Ortez, como una advertencia contra sus discursos “subversivos”. Tongolele, aparece como el hijo de Josefa, quien luego de una crisis económica se convirtió en adivina bajo el nombre de Zoraida, de tal suerte que fue seleccionada como consejera de la mujer fuerte de Nicaragua.

Aunque Tongolele ya sabe que el inspector Morales se encamina a Managua, le deja el camino abierto hasta segunda orden. Mientras tanto, el inspector se logra comunicar vía celular con su esposa, Sofía, que se encuentra en compañía de Fanny, una vieja amiga de ambos, y le confirma su decisión irreversible de irse a reunir con ella.

Zoraida, la adivinadora y que ha hecho dinero gracias a sus relaciones con el centro de poder, recibe periódicamente una “caja china” en la que se intercambian mensajes esotéricos, en los  cuales da consejos a su discípula. Durante un tiempo sus funciones de adivina le permitieron acumular poder y riqueza, junto a su hijo Tongolele, que opera como agente de seguridad.

Los disturbios y la desgracia

Monseñor Ortez, luego de intercambiar información confidencial con el inspector Morales, le anunció que lo enviará a Managua, vestido de sacerdote, con el padre Pupiro, mientras tanto Tongolele, recibe información de su amante, Fabiola Miranda, de que en Ocotal hay  disturbios en la ciudad norteña. Efectivamente, el inspector Morales junto a Rambo presencia varios disturbios camino a Managua, además de conocer la noticia que monseñor Ortez fue golpeado con un tubo por sus sermones críticos.

Las cosas se complican cuando la madre de Tongolele, Zoraida, en el día de su cumpleaños, recibe malas noticias de su benefactora. Le informa que las relaciones con las fuerzas del poder no van muy bien, y a través de la “caja china”, la responsabilizan de crear una “conjunción de los elementos adversos”, como se revelaban en las manifestaciones políticas de protesta. Además, le incluye una carta con una lista de quejas contra su hijo, entre las que se destacan las burlas a los árboles machorros que se levantan en la ciudad.

Las cosas se ponen mas difíciles, cuando la Chaparra –amante de Pedrón–le anuncia a Tongolele  de las fuertes protestas en Camino de Oriente, al tiempo que recibe una carta a través de la “caja china” con malas noticias. Le ordena presentarse y ponerse a las órdenes del comandante Leónidas, antiguo revolucionario convertido en líder contra, y posteriormente reconvertido a sandinista. Esta es una orden que revela que ha caído en desgracia con los centros de poder.

Por fin el inspector Morales llega a Managua y se refugia  en la parroquia Jesús de la Divina Misericordia, donde junto con el padre Pancho y Fanny, deciden abrir una cuenta en Twitter, llamado Mascarita,  para divulgar información confidencial que les  estaba llegando de fuerzas de la seguridad, cuyo objetivos aún no determinan, pero que piensan aprovechar como parte de la lucha contra el régimen.

Leónidas, el contra convertido en recompa

Por fin Tongolele se reúne con Leónidas encargado de Operación Abate para controlar y destruir las acciones de protestas, y le anuncia que él se encargará de toda la región oriental de Managua con suficiente armamento militar y logística. Tongolele, en asume su rol de paramilitar con creces y contribuye a despejar las barricadas, matando en forma inmisericorde, pero a pesar de su esfuerzo por recuperar su “status” de protegido del régimen, es asesinado por sus propios compañeros.

Tongolele es asesinado a traición y ponen alrededor de su cuello, después de sentarlo, una llanta en llamas.

Pedrón y la Chaparra –por razones de lucha por el poder–, habían organizando un plan conspirativo para destruirlo, en conjunto con otro de los comisionados, Arquímedes Manzano. Ellos son los que se apodera de las posiciones de poder y de todas las empresas que Tongolele, junto a su amante, habían acumulado por medios ilícitos y que el régimen permite como recompensa a su lealtad.

Monseñor Ortez es enviado a Roma y con ello se  quitan de en medio a unos los críticos mas representativos de la  iglesia Católica.

Al final el inspector Morales se reúne con sus amigos y esposa –aún enferma de cáncer–, y sale ileso de todas las acciones conspirativas de sus enemigos.

(Espere pronto la segunda parte…)

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