El Mundo del 31 de agosto de 2022

*Por Oscar René Vargas

Hay que rescatar la historia de y desde abajo con el propósito de invitar a “los de abajo” a hacer historia.

Maniobras militares Vostok 2022

En las maniobras Vostok 2022 las flotas de Rusia y China, países que han estrechado su cooperación en los últimos años y particularmente desde la ofensiva en Ucrania, practicarán codo con codo con fuego real en el mar de Japón. Las maniobras tendrán lugar finalmente entre el 1 y el 7 de septiembre. Una de las claves será la cooperación naval entre Rusia y China en las aguas que comparten con el principal aliado de EEUU en la zona, Japón.

Las cifras totales que maneja Rusia incluyen unos 50.000 efectivos y más de 5.000 vehículos y piezas militares, incluidos 60 navíos y embarcaciones de apoyo, y 140 aeronaves. El viceministro de Defensa ruso, Alexander Fomin, puntualizó que la participación de China, Kazajistán, Tayikistán y Kirguistán no superará los 6.000 combatientes por un acuerdo de 1996. Por su parte, Bielorrusia ha enviado un destacamento simbólico de 250 miembros de una brigada mecanizada. En total, en estas maniobras tomarán parte contingentes y observadores de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y de la Organización de Cooperación de Shanghái, así como de Estados tan dispares como Mongolia, Argelia, Nicaragua, Siria y Laos.

Estados Unidos / Uranio

Kathryn Huff, secretaria adjunta del Departamento de Energía (DOE) de EEUU, explicó que Rusia proporciona alrededor de 20% del uranio enriquecido necesario para alimentar los reactores nucleares industriales de EEUU. «Tenemos la flota nuclear más grande del mundo y actualmente no tenemos capacidad para proporcionar combustible a todos nuestros reactores», dijo.

“EEUU podría en este momento reemplazar los suministros de uranio ruso en caso de que se aprobara una prohibición de importación”, advirtió Kathryn Huff. «En todo el mundo, no hay suficiente capacidad para reemplazar esa brecha de fuentes confiables», aseguró Huff. La dependencia de EEUU del uranio ruso plantea riesgos para la seguridad energética y nacional, afirmó la subsecretaria del DOE. «[Rusia] ya no es una fuente confiable para nuestro combustible. Necesitamos encontrar alternativas aquí y construir una cadena de suministro», comentó.

La Secretaria del DOE de EEUU, Jennifer Granholm, había señalado que la dependencia de EEUU de las importaciones rusas era una «vulnerabilidad» para la seguridad nacional y económica. A finales de mayo, exhortó a «pasar a fuentes de energía que no se puedan convertir en armas» y priorizar la generación eólica y solar. Actualmente, EEUU solo dispone de una instalación comercial de enriquecimiento de uranio en activo, una planta propiedad del consorcio británico-alemán-holandés URENCO, en Nuevo México.

En 2020, Rusia proveyó el 16,5% de todo el uranio importado por EEUU y el 23% del uranio enriquecido necesario para alimentar los reactores nucleares industriales de EEUU. La estabilidad de estos suministros corre riesgos en dos direcciones, puesto que EEUU sopesa imponer sanciones a las importaciones de uranio ruso como parte de la guerra económica contra Rusia, mientras que teme, por otro lado, que la propia Rusia decida cesar las ventas a EEUU.

El Departamento de Energía de EEUU busca desarrollar las capacidades nacionales para enriquecer más uranio para las centrales nucleares del país y rebajar la dependencia de los suministros desde Rusia, informaron dos fuentes a Bloomberg. Una de las fuentes indicó a Bloomberg que el plan del Departamento de Energía contempla inversiones por valor de US$ 4.300 millones de dólares para estimular el enriquecimiento de uranio en territorio estadounidense y comprarlo directamente a los productores locales.

Estados Unidos / Trump

Trump se encuentra cada vez más en un jaque legal entre múltiples investigaciones por autoridades federales, estatales y locales, ante lo cual él y sus aliados elevan la amenaza de violencia política, de frente a un eventual proceso judicial contra el ex presidente. Trump y sus abogados batallan contra la investigación del Departamento de Justicia contra el ex mandatario por posibles delitos de violar tres leyes federales, incluida la de Espionaje, así como por posible obstrucción de la justicia en el manejo de documentos oficiales secretos que tenía en su posesión en su residencia privada en Florida, muchos de los cuales fueron confiscados ahí en el cateo realizado por la FBI el 8 de agosto.

Esta semana se espera que una juez en Florida –nombrada en el puesto por Trump– determine si designa a un árbitro legal para evaluar si algunos de los documentos son parte del llamado privilegio ejecutivo. Pero más que nada, esta maniobra es para demorar y entorpecer el proceso legal, táctica que ha empleado repetidamente como presidente y antes como empresario. Pero eso no resolverá la disputa legal, ya que se trata del manejo de documentos secretos, incluidos algunos clasificados al máximo nivel por tratarse de material relacionado con asuntos militares y de agentes e informantes clandestinos en otros países. El posible daño para la seguridad nacional de EEUU ya lo está evaluando la Oficina de la Directora de Inteligencia Nacional.

Trump también enfrenta investigaciones criminales sobre interferencia y promoción de fraude electoral en el condado de Fulton, en Georgia, junto con algunos de sus socios y aliados, un caso que algunos expertos consideran el más peligroso para el ex mandatario, ya que si es formalmente acusado enfrentaría consecuencias penales severas. Por otro lado, proceden investigaciones sobre maniobras posiblemente ilícitas de su empresa en el estado de Nueva York.

Trump y sus aliados han insistido en que él es víctima inocente de una persecución política impulsada por los demócratas de “izquierda radical”, y el “estado profundo” corrupto que ahora maneja el FBI. Aunque con cada día que se revelan más detalles, sobre todo el caso de los documentos secretos, el volumen de los gritos de protesta y denuncia de sus aliados disminuye, algunos insisten en mantener su lealtad a toda costa y casi siempre –junto con el ex presidente– aluden a la posible violencia política que esto puede desatar en el país.

Turquía / Unión Europea / Rusia

La importación de productos del país euroasiático y de empresas de la Unión Europea (UE) a través de Turquía crece considerablemente gracias a las facilidades dadas por Ankara. EEUU ha advertido a las empresas turcas de que se enfrentan a penalizaciones. Las sanciones aprobadas por EEUU/UE para aislar económicamente a Rusia, en cambio, se han convertido en una oportunidad para la economía turca.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, necesita dinero fresco para no perder las cruciales elecciones del año que viene, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, está dispuesto a ponerlo a cambio de convertir a Turquía en una grieta en la arquitectura sancionadora que permita a su país seguir obteniendo las mercancías y repuestos que ya no le vende la UE.

Cada día, aterrizan en Turquía más de 120 vuelos procedentes de ciudades rusas: Moscú, San Petersburgo, Omsk y Grozni. Cerca de un tercio con destino a Estambul; el resto, a las zonas costeras. Los operan aerolíneas turcas y rusas con aparatos en su mayoría de fabricación europea o estadounidense. En los siete primeros meses de este año, 2,2 millones de rusos entraron en Turquía, un 41% más que el año anterior.

Según un artículo del diario financiero “Dünya” los ciudadanos turcos/rusos ejercen un papel fundamental en la intermediación entre productores de la UE y el mercado ruso. Los datos de la Unión de Cámaras de Comercio indican que entre enero y julio se fundaron 601 empresas con capital ruso en Turquía, de las que más de la mitad están inscritas bajo el epígrafe Comercio (que incluye actividades de importación y exportación), aunque también hay más de un centenar dedicadas a la comunicación y las actividades tecnológicas.

En julio, una fuente diplomática ucraniana confesaba con preocupación que estas nuevas empresas se dedican a la exportación de productos tecnológicos, maquinaria y repuestos industriales tanto de uso civil como militar. “Las sanciones de Occidente a la Federación Rusa han hecho que actores occidentales se retiren del mercado, y este hueco lo están llenando empresas turcas, que están reforzando la cooperación comercial con sus socios rusos”, explica Kadir Kurtulus, director de la Casa Comercial Ruso-Turca.

De mayo a julio, las exportaciones de Turquía a Rusia sumaron casi 2.000 millones de euros, un 37% más que en el mismo periodo del año anterior. Pero Aydin Sezer, analista político y antiguo consejero comercial de la Embajada turca en Moscú, invita a no fiarse demasiado de las estadísticas porque, arguye, no todo el comercio queda registrado. Por ejemplo, existe el llamado “comercio de maleta”: personas que viajan a Estambul y cargan con todo lo que pueden para luego venderlo en territorio ruso, o qué hacen envíos de hasta 500 kilos a través de empresas de mensajería. El Banco Central turco, mediante estadísticas de pago y encuestas, estima que se han movido cerca de 2.000 millones de euros así en los últimos seis meses (un 22% más que en 2021).

La empresa estatal rusa Rosatom transfirió a Turquía cerca de US$ 3.000 millones de dólares como parte de una ampliación de capital del consorcio que está construyendo la primera central nuclear turca. Se espera que, en las próximas semanas, lleguen otros US$ 10.000 millones de dólares, parte de los cuales serán financiados a través de la compra de bonos del Tesoro turco. “Esta ampliación de capital estaba pactado que la hiciesen empresarios turcos, pero finalmente el dinero lo ha puesto Putin, porque está satisfecho con el papel que ha adoptado Erdogan en esta guerra y quiere apoyarlo políticamente frente a la oposición”, opina Sezer.

Estas inyecciones de dinero son como agua de mayo para Turquía que, sin acceso a fondos de la UE o EEUU, las está buscando en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Rusia. Erdogan se enfrenta a las urnas en junio de 2023 y los pronósticos que arrojan las encuesta no le son favorables, principalmente debido a la mala situación económica. Turquía busca financiación y Rusia busca la ayuda turca para saltarse las sanciones. Ahora mismo, hay una necesidad mutua entre ambos gobiernos.

La UE y EEUU están vigilando muy de cerca este tema. Pero una cosa es vigilar y otra pasar a actuar en momento tan crítico en el que se está intentando mantener a toda la OTAN unida y todavía se necesita la aprobación turca para el acceso de Finlandia y Suecia, y porque vienen elecciones en Turquía. Sezer opina que será muy difícil que la UE decrete sanciones secundarias a Turquía. En primer lugar, porque hay empresas europeas implicadas en el comercio con Rusia —que también deberían ser sancionadas—, y, en segundo lugar, porque sancionar a Turquía sería “un regalo para Erdogan”, pues siempre ha sido muy hábil a la hora de utilizar la amenaza extranjera en periodos electorales.

Alemania

Desde la caída del Muro de Berlín y la implosión de la URSS, Alemania ha tratado de construir economías recíprocamente interdependientes. Este grupo económico tiene un flanco occidental (Austria, Suiza, Bélgica y los Países Bajos) y otro oriental (República Checa, Eslovaquia, Hungría, Polonia y Eslovenia) que se distribuyen papeles y sectores diferentes. Los Países Bajos tienen la función de plataforma global y de centro de transportes; la República Checa y Eslovaquia la de sedes de la industria del automóvil; Austria y Suiza la de productores de tecnologías avanzadas, etc. En total el bloque cuenta con 196 millones de habitantes frente a los 83 millones de Alemania y un PIB de US$ 7,7 billones de dólares frente a los US$ 3,8 billones de Alemania. Esto convierte a Alemania en la tercera potencia económica del mundo, más pequeña que EEUU y China, pero mayor que Japón.

Esta red de relaciones es especialmente visible cuando analizamos el comercio. Las exportaciones alemanas a Austria y Suiza, que suman 17 millones de habitantes, ascienden a 132.000 millones de euros, frente a los 122.000 millones de euros a EEUU y los 102.000 millones de euros a Francia. En términos de comercio total con Alemania, Francia (con una población de 67 millones) está por detrás de los Países Bajos (con solo 17 millones): 164.000 millones de euros frente a 206.000 millones. Italia, por su parte, recibe menos que Polonia, a pesar de tener una población mayor (60 millones frente a 38 millones) y casi el doble de renta per cápita.

Por consiguiente, lo que ha ocurrido es que el aparato industrial alemán se ha reorientado, por un lado, hacia los otros socios europeos y, por otro, hacia su propio bloque económico y el comercio con China. Pekín se ha convertido en el mayor socio comercial de Alemania, con una relación comercial valorada en 246.000 millones de euros. Los demás miembros del bloque alemán también han experimentado un notable aumento del comercio con China.

“Si tomamos como punto de referencia 2005, el año inmediatamente posterior al ingreso de los países de Europa Oriental en la Unión Europea (UE), en 2021 el valor en dólares de las exportaciones globales de mercancías de Alemania aumentó un 67%, mientras que su comercio con China se multiplicó por más de cuatro. Durante el mismo periodo, aunque las exportaciones francesas e italianas a China casi se triplicaron, crecieron a un ritmo mucho más lento que el comercio alemán.

Según informa “The Financial Times”, en la última década los primeros convoyes de trenes de mercancías salieron de China con destino a Dortmund y los Países Bajos. Al menos en el ámbito industrial, los alemanes pretendían crear sinergias entre China, Rusia, Kazajistán, Ucrania y, por tanto, Europa. Se trataba de integrar a los Estados que reunían las zonas exportadoras de logística, producción y energía (Rusia, Ucrania, Kazajistán) y a los importadores de bienes industriales de China y Alemania. El objetivo final del bloque alemán era crear un frente continental euroasiático cuyos dos extremos sean Alemania y China, y Rusia el conector indispensable. Esto explica la persistencia de los alemanes en poner en marcha (en contra de los intereses de EEUU y la OTAN) el gasoducto Nord Stream 2.

La guerra en Ucrania ha acabado con el sueño de un espacio euroasiático común, porque obliga a Alemania a debilitar sus lazos con China y cierra el canal de comunicación ruso entre ambos. También impide que Alemania utilice los ricos recursos energéticos de Rusia. En vez de en un gran espacio con Rusia se ha convertido ahora en un obstáculo geopolítico insalvable, lo que obliga a los estrategas del bloque alemán a revisar todo el plan, a repensar la relación entre su propio poder, y a redefinir sus relaciones con los demás Estados europeos. Al mismo tiempo, el bloque alemán se ha visto afectado por los intereses contrapuestos de los distintos estados que la integran. Con el conflicto de Ucrania se produce una derrota de la estrategia económica alemana.

Gas

La Unión Europea (UE) ha pagado a Rusia 13.916 millones de euros de media al mes por el gas, el petróleo y el carbón rusos desde que comenzó la guerra hace medio año. En 2021 la UE pagó por este mismo concepto, la mitad, unos 7.330 millones de euros de media mensual. Y sin embargo, ha adquirido un 15% menos de esa energía. Menos gas a cambio de más euros para las arcas rusas. Dicho de otra forma, Rusia ingresa actualmente un 89% más de dinero que hace un año por la exportación de sus hidrocarburos a la UE.

El precio estimado de los futuros de gas para la entrega en septiembre ascendió a US$ 3.507 dólares por mil metros cúbicos para el 26 de agosto, marcando así un valor récord en toda la operación de centros de gas en Europa desde 1996. La cifra semanal aumentó en casi 40%. Pero el problema no queda ahí, pues el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, pronosticó que los precios del gas en Europa alcanzarán alrededor de US$ 4.982 dólares por mil metros cúbicos en lo que queda del año.

Central nuclear de Zaporiyia

Una misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), integrada por 15 personas y encabezada por el dirigente del organismo, Rafael Grossi, se dirige hacia la central nuclear ucrania de Zaporiyia, tras semanas de bombardeos en sus cercanías y miedo a que se produzca una catástrofe en el complejo nuclear, el más grande de Europa, que se encuentra bajo control de las fuerzas rusas, desde marzo pasado. Los inspectores evaluarán los daños físicos y las condiciones de trabajo, además comprobarán los sistemas de seguridad y protección, declaró la organización con sede en Viena.

Rusia pidió presionar a las fuerzas ucranianas para reducir la tensión en torno a la central y dejar de poner en peligro al continente europeo bombardeando las instalaciones y sus alrededores, señaló el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien calificó de necesaria la misión del OIEA. Por su lado, los países del Grupo de los Siete (G-7), que afirmaron estar profundamente preocupados, pidieron garantías de acceso con toda libertad del personal del OIEA a las instalaciones. Cualquier intento de Rusia de desconectar la central de la red eléctrica ucraniana sería inaceptable, advirtió el G-7. Zelensky se reunió en Kiev con el equipo del OIEA, encabezado por Rafael Grossi, que debe visitar hoy la planta nuclear de Zaporiyia, controlada por tropas rusas y que ha sido foco de combates.

Rusia

La economía rusa se contraerá “un poco más de 2%” en 2022, mucho menos que lo previsto inicialmente, y también la inflación se situará por debajo de las estimaciones anteriores, declaró el viceprimer ministro Andrei Belousov. La última serie de previsiones del Ministerio de Economía a mediados de agosto sugería que el producto interno bruto (PIB) se contraería 4.2% este año, tras haber advertido anteriormente de una caída de más de 12%, lo que habría supuesto el mayor retroceso de la producción económica desde la crisis de mediados de los años noventa tras el colapso de la Unión Soviética. Por su parte, el jefe de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, consideró que la producción de petróleo de Rusia ha superado las expectativas tras la guerra en Ucrania, pero que a Moscú le resultará cada vez más difícil mantener el bombeo debido a las sanciones.

Comunidad Andina

Los presidentes de los países miembros de la Comunidad Andina (CAN), Luis Arce, de Bolivia; Gustavo Petro, de Colombia; Pedro Castillo, de Perú, y Guillermo Lasso, de Ecuador, plantearon ayer sumar al organismo a Chile, Venezuela y Argentina como miembros plenos con el objetivo de ser un bloque más poderoso, impulsar agendas regionales y enfrentar mejor los retos globales, informaron ayer líderes del grupo. La CAN alberga a 111 millones de habitantes y es uno de los bloques más antiguos de la región. Según cifras de la CAN, las exportaciones del bloque hacia el mundo crecieron 42.2% en 2021, esto es, US$ 136,500 millones de dólares respecto del año anterior, siendo China el mayor mercado para los productos de materias primas en su mayoría.

Chile fue uno de los fundadores en 1969 y se retiró de ella en 1976, durante la dictadura del general Augusto Pinochet. En septiembre de 2006 el organismo le otorgó la condición de país miembro asociado junto con Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay. Venezuela, en cambio, se fue en 2006, luego de que Colombia y Perú anunciaron que negociaban tratados de libre comercio con Estados Unidos. En ese momento, el entonces presidente Hugo Chávez decidió retirarse. Argentina, la tercera mayor economía de América Latina, después de Brasil y México, nunca perteneció al grupo.

Unión Europea / Ucrania

El curso político en la Unión Europea (UE) arranca con un refuerzo en el apoyo militar a Ucrania. Los ministros de Defensa han acordado preparar una misión de adiestramiento para el ejército ucraniano. El respaldo ya no se limitará a la entrega de armas, financiadas incluso con el presupuesto de la propia UE.

La UE no tiene intención de pedirle al presidente ucranio, Zelenski, que se siente a negociar el fin de las hostilidades si él no decide hacerlo. Más bien parece lo contrario. Ucrania ha anunciado que va a intensificar su ofensiva para recuperar parte del territorio perdido en los primeros compases de la guerra, y la UE le secunda en sus planes. Lo que indica que el pulso entre la UE y Rusia está aumentando.

La UE se plantea ya una vuelta de tuerca más a las sanciones a Rusia. Los ministros de Asuntos Exteriores estudiarán en la reunión que mantendrán en Praga cómo restringir la entrega de visados a los ciudadanos rusos, especialmente los permisos turísticos, según apuntan varias fuentes diplomáticas de la UE.

Irak

El presidente de Irak, Barham Saleh, abogó por adelantar las elecciones legislativas para atajar una crisis política que derivó en violencia que dejó 30 muertos y 570 heridos entre los partidarios del líder chiita Moqtada Sadr y las fuerzas de seguridad. La idea de adelantar los comicios, a menos de un año del inicio de la actual legislatura, ha sido una exigencia de Moqtada Sadr, cuyos partidarios chocaron con el ejército luego de que su líder anunció su retirada de la política. Los simpatizantes de Sadr dejaron la Zona Verde de Bagdad, tras 24 horas de combates con el ejército y facciones chiítas apoyadas por Irán. Sadr, que lideró una milicia opositora a la invasión de Irak por EEUU en 2003.

Chile

El conflicto mapuche se agrava y acapara la agenda en los días previos al plebiscito constitucional del próximo domingo en Chile: la tarde del lunes, el ataque a balazos e incendiario a un molino de trigo y las heridas de bala a tres personas que lo resguardaban, le dieron otro impulso a la crisis de seguridad en el sur del país, evidenciando la impotencia de las fuerzas policiales y militares desplegadas. El ataque fue reclamado por la agrupación Resistencia Mapuche Lafkenche (RML), una de las más recientes y violentas en operar.

Venezuela

El gobierno de Venezuela denunció un megafraude de US$ 4,850 millones de dólares en la estatal petrolera PDVSA, del cual responsabiliza al ex ministro Rafael Ramírez, cercano al fallecido presidente Hugo Chávez y quien rompió con Nicolás Maduro. El ministro de Petróleo, Tareck el Aissami, expresó que la trama fue orquestada por Rafael Ramírez, blanco de investigaciones por corrupción desde 2017, en una ofensiva judicial que ha dejado desde entonces un centenar de arrestos de ex directivos de la compañía estatal. Ramírez, quien manejó durante más de una década la industria petrolera venezolana, publicó en Twitter, antes de la declaración de El Aissami, que el gobierno de Maduro preparaba un montaje contra él.

Falleció Gorbachov

Mijail Gorbachov, el último presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, murió a los 91 años en un hospital de Moscú. al ser elegido secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en 1985, cuando tenía 54 años y asumió las riendas del país, sumido en un periodo de estancamiento tras 20 años de liderazgo de Leonid Brezhnev, Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, quiso reformar el sistema soviético con su política de “perestroika” (transformación), “glasnost” (transparencia) y “novoye mishleniyia” (nuevo pensamiento), acabó sus días retirado de la escena política.

Gorbachov será recordado por su decisión de rehabilitar a las víctimas de la represión estaliniana, por combatir la corrupción de los funcionarios del PCUS, por sus esfuerzos para poner fin a la guerra fría e impulsar el desarme nuclear con EEUU, por el decisivo papel que jugó en la reunificación de Alemania

Para unos Gorbachov traicionó la causa del socialismo, es el culpable de la desintegración de la Unión Soviética y el ingenuo que se creyó que la OTAN nunca se iba a expandir “ni un centímetro más” hacia el este. Pero otros creen que el modelo socialista soviético murió al no poder llevarse a cabo su necesaria transformación, que el colapso soviético fue consecuencia directa de la lucha por el poder entre Gorbachov y Boris Yeltsin.

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