El Mundo, por Oscar René Vargas

*Por Oscar René Vargas | Tomado de Revista Abril

Nicaragua

Representantes de la Iglesia católica de América Latina reaccionaron al asedio de la dictadura Ortega-Murillo sobre el obispo de la Diócesis de Matagalpa, Nicaragua, Rolando Álvarez, confinado en “casa por cárcel”. El jerarca religioso está retenido desde hace cuatro días en la curia de la localidad acusado de “incitar al odio para desestabilizar al país”. Los prelados latinoamericanos externaron su apoyo a Álvarez, crítico del régimen. El papa Francisco se abstuvo de mencionar el tema de la persecución del Obispo y de los sacerdotes encarcelados en su homilía de ayer domingo.

China / Taiwán

Taiwán, a 140 kilómetros de la China, ha sido parte del país desde el siglo XVII, salvo cuando fue ocupada por las potencias colonialistas, entre ellas Japón, que en 1945 tuvo que entregar la «Formosa» a EE.UU. Con la revolución dirigida por Mao Zedong en 1949, Washington la pasó a las fuerzas reaccionarias chinas, el «Kuomintang»: fundaron la República de China, y fue reconocida por EE.UU., hasta que en 1971 Richard Nixon eliminó el asiento de esta «República» de las Naciones Unidas, ofreciendo un puesto permanente a la República Popular de China en el Consejo de Seguridad, a cambio de luchar juntos contra la URSS. Una vez desmantelada la URSS, se confeccionó en la era de Obama la doctrina de “Regreso a Asia” para ir ahora por China.

Pocas cosas han cambiado desde aquel 1979, salvo una no menor: que China es hoy una superpotencia mundial que rivaliza con EE.UU. En los últimos años, de hecho, la relación entre ambas potencias no ha sido fácil, sobre todo con la guerra comercial que Trump planteó a Pekín.

Hoy, la importancia de Taiwán reside en su proximidad a la RPC y su valor geotecnológico: es la sede de la empresa TSMC que produce gran parte de los semiconductores del mundo. EEUU eleva el peso de los factores político-militares en su relación con China ante la pérdida de la carrera comercial. El Concepto Estratégico 2022 de la OTAN le considera la principal amenaza al poder estadounidense. ¿EE.UU. no entra en guerra por Ucrania, pero sí por Taiwán?

A pesar de no tener embajada en Taiwán, EE.UU. cuenta con el Instituto Americano, un edificio de US$ 250 millones dólares, que acoge a un personal de 400 funcionarios entre civiles y militares. China está rodeada por unos 80.000 militares estadounidenses estacionados en las 23 bases que posee en Japón, otras tantas en Corea del Sur, Filipinas, Tailandia, etc. Por si todo esto fuera poco, ha montado las alianzas antichinas de AUKUS, QUAD y Five Eyes.

Desde 2019, EE.UU. ha vendido a Taiwán unos US$ 14.000 millones de dólares en artefactos militares al pequeño territorio chino. Pretende convertirlo en un puercoespín, un territorio erizado con púas, o sea, misiles a punto de ser disparados. Dice Henry Kissinger que la Casa Blanca a menudo se guía por motivos políticos internos en la formulación de la política exterior, especialmente hacia China.

La táctica inmediata norteamericana es aumentar la presión sobre el presidente Xi Jinping, quien debe cumplir su promesa de reunificar China. En otoño se celebrará el congreso del Partido Comunista y él se presenta para un tercer mandato. Durante lo que China llama el «Siglo de la Humillación», entre 1839 y 1949, la nación perdió Macao, Hong Kong y Taiwán. China ha conseguido recuperar, de forma pacífica y tranquila, los dos primeros territorios. En cuanto a Taiwán, no tiene prisa. De momento, sigue el consejo de Sun Tzu: ganar la guerra sin combatir. La prioridad estratégica de China no es competir con EE.UU. por una expansión territorial. Ahora, considera no óptima la actual situación, hasta que el ejército chino considere que es capaz de vencer a la maquinaria bélica de EE.UU. China no es suicida y es consciente de que Biden necesita un “momento Pearl Harbor” para dirigir la opinión pública hacia la aceptación de una guerra mundial contra el gigante asiático: China no piensa facilitárselo.

Semiconductores o chips

Las victorias y derrotas en la industria de los semiconductores o chips se miden en nanómetros, una medida de longitud que equivale a la millonésima parte de un milímetro. Es la permanente carrera por conseguir más en menos espacio. Las ventajas cuando se reduce el tamaño: permite que en la misma superficie pueda haber más transistores, y por tanto más procesos de computación, se reduce el consumo de energía, y es más barato.

Las fábricas de semiconductores suponen una inversión inicial de US$ 20.000 millones de dólares y US$ 5.000 millones anuales para operar. Los chips son imprescindibles para el funcionamiento de coches, electrodomésticos, cámaras, móviles, ordenadores, satélites, drones, misiles y un sinfín de artículos de uso tanto civil como militar.

El comisario europeo Thierry Breton lanzaba una hipótesis inquietante: “Si Taiwán no pudiera exportar más, casi todas las fábricas del mundo se detendrían en tres semanas”. Las carencias actuales hacen que cualquier interrupción en el comercio pueda afectar a las muchas compañías que importan semiconductores. Según TrendForce, Taiwán produce el 64% de los chips globales, la gran mayoría de los cuales salen de una sola empresa: TSMC.

Se trata de una industria rígida que se mueve con pies de plomo a la hora de adaptarse a la demanda —son necesarios tres meses para cambiar la producción, y entre dos y cuatro años para montar una fábrica—. Abrir nuevas instalaciones para crear chips requiere de ingentes inversiones, lo que se convierte en una gran barrera a la entrada de nuevos competidores, y también a la expansión de la oferta.

Un informe de Boston Consulting calcula que el 40% de la nueva capacidad global de la próxima década se construirá en China, que se ha marcado el objetivo de fabricar desde 2025 al menos el 70% de los chips que necesita. La movilización de recursos de Pekín es importante: US$ 150.000 millones de dólares para el llamado Made in China 2025.

EE.UU. ha aprobado un plan de US$ 52.700 millones de dólares para contraatacar, y se ha puesto manos a la obra a ofrecer incentivos de inversión para que firmas como el gigante Taiwán Semiconductor Manufacturing construya una planta nueva en su territorio, concretamente en Arizona, con una inversión de US$ 12.000 millones de dólares. Y hay planes para que Intel haga lo propio en ese mismo Estado, y Samsung abra otra en Texas poniendo US$ 17.000 millones sobre la mesa.

La empresa china SMIC ha llegado a fabricar chips de siete nanómetros, indicando que China empieza a encontrar el camino de su independencia. Aunque China importa todavía muchos de los chips que necesita, la industria allí está creciendo más rápido que en ningún otro lugar: según Bloomberg,19 de las 20 empresas del sector que más han crecido en promedio en el último año son chinas.

La otra posible vía de contagio económico de la crisis es el mar, por donde circulan la mayoría de las mercancías globales. El estrecho de Taiwán es muy transitado por los grandes buques portacontenedores y las embarcaciones de más tonelaje. El Ministerio de Transporte taiwanés alertó de que los barcos que lleguen o salgan de Taiwán tendrán que sortear las zonas en las que el ejército chino está realizando sus prácticas, una situación que, de prolongarse en el tiempo, podría tener un impacto por retrasos y cambios de rutas.

Si las incidencias en Taiwán se multiplican, ese escenario de repunte del precio de contenedores y del transporte marítimo en general se repetiría. Por ahora, hay algunos percances. Según la información recabada por Lloyd’s List Intelligence, apenas un par de navíos circulaban el viernes alrededor de las áreas en las que están teniendo lugar los ejercicios militares, en comparación con la media de 240 barcos diarios que navegaban por esas aguas la semana pasada. La cifra es todavía pequeña en relación con las decenas de miles de buques que surten de mercancías asiáticas a Occidente, y a otros que hacen el trayecto inverso para llevar sobre todo combustible o materias primas.

Los analistas de Goldman Sachs señalan: “Cualquier posible sanción directa o indirecta a China debido a conflictos geopolíticos tendría repercusiones considerablemente mayores para la economía global que en el caso de Rusia”, dice un informe del banco de inversión estadounidense.

África

Grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda que operan en Malí y Burkina Faso han dado un salto cualitativo en su estrategia de hostigamiento a las autoridades y se han lanzado a una ofensiva que pretende aislar las principales ciudades y golpear a las capitales de los dos países, Bamako y Uagadugú.

En Malí, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) ha reclamado la autoría del reciente ataque al campo militar de Sevaré, a 15 kilómetros de Bamako, y anuncia atentados de envergadura tanto en el interior como en los alrededores de la capital. En Burkina Faso, al menos una veintena de localidades sufre el asedio, mediante corte de carreteras y destrucción de infraestructuras, del grupo Ansarul Islam, que ya tiene en el punto de mira alcanzar la periferia de Uagadugú de aquí a finales de año.

El año 2022, con 4.817 muertos a causa del conflicto en Malí y Burkina Faso entre enero y junio, está siendo el más sangriento desde que comenzara la insurgencia yihadista hace una década. En ese periodo se produjeron 2.662 muertos en Malí, casi tantos como los 2.856 de todo 2020, que era el peor registro anual hasta ahora. En Burkina Faso, la primera mitad del año dejó 2.155 fallecidos, cifra que se acerca a los 2.374 de todo 2021. Los ataques se concentran hasta ahora en las regiones de Mopti, Gao y Menaka, en el caso de Malí, y en Sahel, Este y Centro-Norte, en Burkina Faso.

Arroz

El clima adverso en los principales países proveedores de arroz de Asia, entre ellos el mayor exportador, India, amenaza con reducir la producción de la comida más importante del mundo y avivar una inflación de los alimentos que ya está cerca de máximos históricos. El arroz ha resistido la tendencia al alza de los precios de los alimentos gracias a cosechas abundantes y grandes inventarios de los exportadores durante los dos últimos años.

Pero las inclemencias del tiempo en los países exportadores de Asia, que representan alrededor de 90% de la producción mundial de arroz, probablemente cambien la trayectoria de los precios, según operadores y analistas. “Existe un potencial alcista para los precios del arroz con la posibilidad de que la producción se reduzca en los principales países exportadores”, dijo Phin Ziebell, economista de agronegocios del National Australia Bank. “Un aumento de los precios del arroz se sumaría a los ya importantes problemas de asequibilidad de los alimentos en algunas partes del mundo en desarrollo”, dijo Ziebell.

Israel / Palestina

Israel emprendió una nueva andanada de destrucción contra el pueblo palestino. Desde el viernes, ha bombardeado la franja de Gaza con el pretexto de un ataque “preventivo” por las posibles reacciones árabes tras la detención de 19 miembros y dos altos cargos de la Yihad Islámica, grupo armado de lucha por la liberación de Palestina, considerado terrorista por EE.UU., la UE y otras naciones de Occidente. De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, hasta ayer los misiles israelíes habían asesinado a 24 personas, entre ellos un líder de la Yihad y al menos seis niños. El centenar de proyectiles lanzados desde el enclave palestino contra territorio israelí en respuesta a la masacre no ha dejado ningún daño material o humano, pues fueron interceptados por el escudo antimisiles de Tel Aviv o cayeron en zonas despobladas.

Además del sufrimiento causado a la población de palestina encerrada en Gaza por el bloqueo terrestre, aéreo y marítimo impuesto por Israel, con la complicidad de Egipto, el ataque renueva los temores de conflagraciones a gran escala en momentos en que ya se vive la guerra en Ucrania y en que EE.UU. atizó las tensiones en el este asiático con la visita a Taiwán de Nancy Pelosi. La impunidad con que actúa Israel, gracias al paraguas diplomático que le brindan sus alianzas, deja pocas esperanzas de que sus recientes acciones sean investigadas y sancionadas de manera imparcial en el ámbito del derecho internacional.

Ucrania

La mayor parte de las armas occidentales suministradas a Ucrania, alrededor del 70%, no llegan al frente de batalla de las Fuerzas Armadas Ucranianas, según se desprende del documental de CBS “Armando a Ucrania”. EE.UU., la Unión Europea y otros países ya han entregado a Ucrania armamento valorado en cientos de millones de dólares. En particular, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, declaró recientemente que Berlín suministra a Kiev armas tan novedosas que ni siquiera las usa el Ejército alemán.

«Todo este material atraviesa la frontera y luego sucede algo así como que el 30% llega a su destino final», indicó Jonas Ohman, fundador y director general de Blue-Yellow, una organización que ha suministrado ayuda militar a Ucrania. De»30% a 40%, esa es mi estimación», precisó. Ohman también destacó la corrupción de los empresarios ucranianos y añadió que en el país hay «una lucha por el poder durante todo el día». Por su parte, varios expertos expresan su preocupación de que las armas terminen en el mercado negro de Ucrania.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) llamó ayer a Ucrania a respetar la vida de los civiles, tras el informe de la organización Amnistía Internacional (AI) que denunció que sus tácticas de combate y el despliegue de tropas en zonas civiles ponen en peligro a la población y violan el derecho internacional humanitario. El informe, publicado el pasado jueves, acusó a las tropas ucranias de desplegar equipos militares en escuelas y hospitales y lanzar ataques desde lugares poblados. Los investigadores de AI inspeccionaron entre abril y julio varios lugares de ataques en las provincias de Járkov y Nikoláev, así como en el Donbás, entrevistaron a sobrevivientes, testigos y familiares de las víctimas.

En tanto, las autoridades de la autoproclamada República Popular de Donietsk informaron que un total de 297 civiles fallecieron en ataques ucranios durante los 172 días de la escalada de tensiones. Mientras la administración rusa acusó al ejército ucranio de haber vuelto a bombardear ayer la central nuclear de Zaporiyia, en el sur de Ucrania. La planta de Zaporiyia es el complejo nuclear más grande de Europa, que está bajo control ruso desde marzo 2022.

Por otra parte, otros cuatro buques de carga con unas 170 mil toneladas de granos zarparon ayer de los puertos de Odesa y Chornomorsk, en el mar Negro, en virtud de un acuerdo para desbloquear las exportaciones del país tras la invasión de Rusia. “De los puertos partió el buque Mustafa Necati con 6 mil toneladas de aceite de girasol, que se dirige a Italia; el carguero Star Helena, con 45 mil toneladas de aceite de girasol, que se dirige a China; el buque Glory, que transportaba 66 mil toneladas de maíz a Estambul, así como el buque de carga Rivo Wind, que transporta 44 mil toneladas de maíz”, tuiteó el Ministerio de Defensa de Turquía.

Afganistán

Afganistán, el país centroasiático es el único país donde las bases militares de EE.UU. tienen acceso terrestre a China. Además, comparte frontear con Irán, el espacio de influencia rusa y de India. Esto le convierte en el país más estratégico del mundo para la OTAN. En agosto de 2021, cuando EE.UU. entregó el gobierno de Kabul (no el poder) a los talibanes, tras el Acuerdo de Doha, solo empezaba una nueva etapa bélica, de su intervención en Afganistán, mirando a China.

Declarar el regreso de Al Qaeda (creado y dirigido por la CIA) a Afganistán, dejando la puerta abierta a un «regreso» de la OTAN. De hecho, EE.UU. alegó este mismo motivo para la ocupación del país en 2021, cuando fue él quien en 1992 instaló a esta banda terrorista en Kabul. De hecho, la liquidación de Ayman al Zawahiri el 01 de agosto de 2022, abre el camino para la designación de un líder joven y enérgico para el grupo que sea capaz de cumplir su misión de poner patas arriba toda Asia Central, involucrando a China y Rusia en su patio trasero.

Sabotear las relaciones entre China y los talibanes. Entre abril y junio, los representantes de la Embajada de China en Kabul mantuvieron numerosas reuniones con ministros talibanes para retomar los proyectos chinos para reconstruir el país. El jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), el general McKenzie expresó su «preocupación» de que China extiende su influencia en la Ruta de la Seda desde Gwadar (Pakistán) a África a través del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC). Y ¿cuál es el problema? EE.UU., que no puede competir económicamente con China, planea destruirle militarmente. El viaje de Biden a Oriente Próximo tenía el objetivo de crear una “Ruta de la Seda” occidental con el dinero Saudí, y de paso disuadir a Israel para que deje su cooperación tecnológica con China.

Colombia

Gustavo Petro ya es oficialmente presidente de Colombia. En un ambiente excepcional y entre gritos de «¡Sí se pudo!» coreados al unísono por miles de personas delante de la sede del Congreso, en la Plaza Bolívar de Bogotá, Petro juró este domingo su cargo. Un momento histórico para Colombia: es el primer mandatario de izquierdas en la historia del país.

“Este es el Gobierno de la vida, de la Paz, y así será recordado”, dijo Petro en su discurso inaugural. “La vida debe ser la base de la paz. Una vida justa y segura. Una vida para vivir sabroso, para vivir feliz, para que la dicha y el progreso sean nuestra identidad”. La principal idea del discurso es que su gobierno es la segunda oportunidad para el país: “Hoy empieza la Colombia de lo posible”, dijo. Es el comienzo de una nueva era política en Colombia, que genera preguntas e incertidumbres.

Lograr la “paz total” es uno de los grandes desafíos que tendrá su Administración, que se inicia con grandes expectativas por las promesas de cambio que hizo a lo largo de la campaña y que representa en sí misma su llegada al poder.

Petro ha insistido en la necesidad de llevar a cabo múltiples cambios: la reforma del sistema de salud y las pensiones para fortalecer el papel del Estado; de implementar a fondo el punto de acuerdo con las FARC que implica una reforma rural integral, que incluye una transformación del sistema agrario que dé tierra a los campesinos que no la tienen y apoyo del Estado para el desarrollo del campo; de modificar la política y la justicia para modernizar el Estado; de lograr una transición energética para sustituir los combustibles fósiles por fuentes limpias y eliminar la dependencia de la economía de las exportaciones de carbón y petróleo.

Para tener recursos para todo eso, hacer una reforma tributaria será su desafío más inmediato en un Congreso en el que no tiene mayorías propias. En su discurso dejó claro que esa reforma es central, aunque centrado en reducir la desigualdad en uno de los países más inequitativos del mundo: “proponemos una reforma tributaria que genere justicia (…) Los impuestos no serán confiscatorios, simplemente serán justos, en un país que debe reconocer como aberración la enorme desigualdad social en la que vivimos”.

Europa

La guerra de sanciones de EE.UU. y la OTAN contra Rusia llevó al mercado energético europeo a una fase de alarma y potenció una recesión e inflación en la zona del euro de grandes proporciones que podría recrudecer el próximo invierno. El gran ganador de la debacle energética europea es EE.UU., que por primera vez en la historia se convirtió en el principal exportador de gas natural licuado (GNL) del mundo, superando al transportado por los gasoductos rusos. En abril de 2022, Francia, España, Reino Unido, Países Bajos y Polonia representaron 54.1% del total de las exportaciones de GLN de EE.UU. En adición al alto precio del gas (seis o siete veces superior a la cifra normal y que necesitan para calentar sus hogares y suministrar energía a las empresas), esos cinco países europeos deben pagar 40% más por el GNL por procesamiento y transporte.

A largo plazo, el objetivo de EE.UU. es destruir el papel central de Rusia en la economía energética mundial. En 2021 Rusia fue el segundo productor mundial de petróleo (536 millones de toneladas), detrás de EE.UU. (711 millones) y por delante de Arabia Saudita (515 millones), lo que en masa significa, respectivamente, 13%, 17% y 12% de la producción mundial.

A corto plazo, el principal perdedor de las sanciones coercitivas de EE.UU. y de la OTAN es Alemania. Desde la caída del muro de Berlín y el colapso de la URSS, Alemania había venido construyendo un bloque de economías interdependientes que agrupa, en su flanco occidental, a Austria, Suiza, Bélgica y Holanda, y en el oriental, a República Checa, Eslovaquia, Hungría, Polonia y Eslovenia, con diferentes roles, con Alemania como centro hegemónico. Eso convirtió a Alemania en la tercera potencia económica del mundo, detrás de EE.UU. y China. La subordinación a EE.UU. obliga a Alemania a debilitar sus lazos con China y cerrar sus canales de comunicación con Rusia, lo que reducirá su rol hegemónico en Europa.

Extractos de las declaraciones Noam Chomsky

La rivalidad entre EE.UU. y China probablemente dominará los temas mundiales en el siglo XXI. En este juego geoestratégico, se espera que ciertos estados externos a la comunidad de seguridad occidental, como India, jueguen un papel clave en el nuevo escenario del imperialismo. EE.UU. es una potencia en declive que ya no puede hacer dictados unilaterales. Sin embargo, como señala Noam Chomsky en esta entrevista exclusiva con Truthout, el deterioro de EE.UU. “se debe sobre todo a golpes internos”.

En la frontera occidental de EuroAsia, EE.UU. se defiende al expandir a la OTAN hacia la frontera con Rusia. En el flanco oriental, EE.UU. se defiende con la instalación de un círculo de “estados centinelas” cuya labor será “rodear a China”. El resultado de esto es que China tenga mayores incentivos para atacar a Taiwán con el fin de romper ese cerco y tener acceso abierto a los océanos.

Europa ha sucumbido a la doctrina del Atlántico e incluso adoptado el objetivo formal de EE.UU. de “debilitar a Rusia severamente… a costa de Ucrania y de cualquiera”. Sin integración, la Europa que depende de Alemania decaerá y Rusia, con sus cuantiosos recursos naturales, muy probablemente gravitará hacia el proyecto de desarrollo euroasiático centrado en China y la Iniciativa de la Franja y la Ruta podría expandirse hasta África e incluso a América Latina.

India está en un difícil acto de equilibrismo. Por mucho, su principal proveedor de armas es Rusia. Está enfrascada en una larga y cada vez peor disputa fronteriza con China, por lo que debe preocuparle la profundización de la alianza entre Moscú y Pekín. El QUAD (Diálogo de Seguridad que incluye a Japón, Australia e India), comandado por EE.UU., tiene la intención de rodear a China, pero India es un socio reticente con poca disposición a adoptar un papel subimperial.

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