Destacados / Nacionales · 18/01/2024

Enrique Sáenz por primera vez da a conocer las “enseñanzas” que dejó la alianza política entre el MRS y el PLI

El economista y exdiputado nicaragüense Enrique Sáenz habló por primera vez sobre las “enseñanzas” que dejó la alianza política entre el Movimiento Renovador Sandinista (MRS – Ahora UNAMOS) y el Partido Liberal Independiente (PLI) la cual duró 10 años (2006-2016).

En entrevista con La Mesa Redonda, Sáenz aclaró que actualmente no es miembro de ningún grupo social ni político, pero que años atrás fue presidente del MRS “a mucha honra”, y que mientras perteneció a esa agrupación política, aprendió cuatro lecciones que ahora quisiera compartir a los actuales grupos opositores que tratan de unirse contra la dictadura Ortega-Murillo.

El economista señaló que aunque sus declaraciones le acarrean “pedradas”, debe haber sinceridad “para una propuesta de cambio, una organización, una estrategia y un mensaje”.

Esto no recuerdo haberlo dicho al público, yo no pertenezco a ninguna organización política ni social desde hace años, pero yo fui presidente del Movimiento Renovador Sandinista, pero no soy ni renegado ni arrepentido, a mucha honra fui diputado y fui presidente del MRS aunque les arda a algunos, sí y qué”, inició diciendo Sáenz.

Enrique Sáenz fue presidente del antiguo MRS

Comentó que el MRS tuvo una alianza de 10 años con un partido liberal, el PLI. “10 años, una alianza electoral, fuimos juntos en el 2011 con Fabio Gadea y Mundo (Edmundo) Jarquín como candidatos, respaldamos sin llevar candidatos en las elecciones municipales del 2008, tuvimos una alianza parlamentaria en la Asamblea y tuvimos una alianza política porque aunque cada quien tenía su identidad y sus interlocutores, cuando nos tocaba ir juntos, a la OEA por ejemplo, íbamos juntos con un discurso”, destacó.

Las cuatro enseñanzas

El exdiputado mencionó las “enseñanzas” de esos 10 años de alianza política para “el que las quiera tomar”.

“Primero, ser leal a la alianza, y la lealtad supone no ventilar públicamente y meterle el cuchillo a tus aliados”, dijo Sáenz, al referirse que durante la alianza con el PLI, “los trapos sucios los lavábamos en casa”.

“Segundo, reconocimiento de las identidades, esas amalgamas ya han fracasado en distintos países. Aquí había liberales y el liberal muy orgulloso de ser liberal ¿Nosotros queríamos que los liberales se metieran al MRS o los liberales querían que nosotros nos metiéramos a los liberales? No, de la identidad y del respeto a la identidad, nacían las bases objetivas para la alianza”, apuntó.

“Lo tercero, debatir las diferencias y ser sinceros en separar lo que nos gustaba y lo que nos separaba. Nos reuníamos una vez a la semana como bancada y los miembros de las comisiones por su lado, nos mirábamos la cara dos veces por semana. Y después a irse a defender frente al orteguismo”, destacó.

¿Nosotros o ellos en una discusión o votación en la Asamblea nos llegábamos a lanzar pedradas entre nosotros? No, ya sabíamos que, no nos pusimos de acuerdo en esta votación y estos se van a abstener y estos van a votar en contra; y a veces varios no eran alineaciones completamente rígidas”, añadió.

“Y la cuarta, reconocer los pesos específicos. En las elecciones de 2006 el MRS sacó 14% y el PLI había demostrado electoralmente que tenía mucha mayor representación que el MRS ¿y nosotros le serruchábamos el piso a Eduardo Montealegre –que era el líder de la alianza–?”, cuestionó.

Para Sáenz, esta alianza entre el MRS y el PLI fue “un proceso de aprendizaje democrático, y creo que es la primera vez que lo digo, y las pedradas vendrán, pero es de buena voluntad”.

Jugar entre minorías y mayorías buscando consenso

Agregó un extra con el tema de las mayorías y las minorías. “Como eran mayoría el PLI o ALN ¿imponían la dirigencia su mayoría e íbamos a votación? si hubieran hecho eso, nosotros que éramos la minoría hubiéramos aguantado un mes. Se buscó cómo ponernos de acuerdo”, sostuvo.

Entonces ni imponer la mayoría, ni imponer poder de veto cuando sos minoría. Si tenés voluntad de alianza jugás entre minorías y mayorías buscando consenso”, instó.

¿Esas enseñanzas hay que lanzarlas a la basura? a lo mejor yo debí haber dicho esto antes, debería habérselos dicho a esos espacios. Sin lealtad, sin claridad de la unidad de propósito, sin dinámica democrática interna, sin identidad política y respetando la identidad política, yo creo que es difícil avanzar en una lectura, en una propuesta, en una estrategia y en unos mensajes”, concluyó.