Exiliados nicaragüenses en Costa Rica analizan consecuencias internacionales tras la farsa electoral en Nicaragua

Las más de 35 organizaciones que conforman el Mecanismo de coordinación de nicaragüenses exiliados y diáspora en Costa Rica, analizaron ayer domingo, las “serias y graves” consecuencias a nivel internacional que enfrentará la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, luego de realizar unas votaciones consideradas una farsa electoral porque “no fueron libres, justas y transparentes” y por tal razón fueron consideradas ilegítimas

El domingo, se llevó a cabo un foro presidido por Héctor Mairena abogado y periodista, y Santiago Urbina profesional de relaciones institucionales. Mairena inició el foro recordando a los exiliados que desde el 2016 cuando fue denunciado uno de los fraudes electorales, comenzó la atención internacional sobre Nicaragua por parte de dos comunidades importantes: la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.

Nicaragua ha estado en el centro de la atención de la Unión Europea y sus instituciones y eso refleja la preocupación de lo que pasa en Nicaragua y la situación de gravedad va a tener una serie de consecuencias muy graves”, dijo Mairena.

Santiago Urbina analizó el apoyo que el gobierno español ha dado al pueblo nicaragüense ante las constantes violaciones de derechos humanos y explicó que “el gobierno español ha sido muy prudente desde el momento que inició la crisis, pero inmediatamente que las cosas se comenzaron a evidenciarse España ha sido muy puntual en defender la necesidad y la protección de los derechos humanos”.

Además, manifestó que “la comunidad internacional no va apoyar una solución por la vía de las armas, va a apoyar una solución que pase por unas nuevas elecciones y España ha tratado de acercarse a través de sus representantes y de terceros países para ayudar a contribuir una solución, pero encontraron una puerta cerrada por parte de la dictadura”.

¿La salida de la dictadura de la OEA qué repercusión puede tener? “El desconocimiento de 25 naciones que dieron su voto en la OEA para deslegitimar la reelección de Ortega y la cúpula sandinista que mantiene secuestrado el poder en Nicaragua, ha puesto sobre la mesa, una serie de medidas que organismos internacionales han implementado y otras, que podrían implementarse a futuro”.

Ante esto, según estos analistas la dictadura Ortega Murillo está “derrotado” porque “ellos trataron de vender unas elecciones electorales que les permitiera tener legitimidad a nivel internacional pero la resolución de la semana pasada en la OEA tan anclada fue clara y con un gran apoyo de los Estados Unidos y dejó a la dictadura sin poder maniobrar”.

Agregaron también que después del 10 de enero del 2021 en Nicaragua se establecerá un régimen sin ninguna ley y sin ningún piso de legalidad.

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