Gustavo Petro: “Hoy empieza el Gobierno de la vida, de la paz”

Ante el presidente del Congreso, Roy Barreras, Gustavo Petro, tomó juramento como el nuevo mandatario de Colombia este domingo 7 de agosto. Inmediatamente después solicitó traer a la emblemática Plaza de Bolívar donde se realizó la ceremonia, la espada del libertador Simón Bolívar, un importante símbolo para el nuevo jefe de Estado y exmiembro de la guerrilla del M-19, una organización que robó y devolvió esa arma tras su desmovilización en 1990.

Hoy empieza nuestra segunda oportunidad, nos la hemos ganado, se la han ganado”. Estas fueron algunas de las frases emblemáticas en el centro del discurso de Gustavo Petro, convertido en el primer mandatario de izquierda en la historia de Colombia.

El nuevo jefe de Estado se dirigió al país junto a la espada del libertador Simón Bolívar, por primera vez exhibida en un cambio de mando presidencial, y tras ordenar su traslado allí tan pronto se posesionó de manera oficial en el cargo. El Gobierno saliente no había concedido los permisos necesarios para sacar el arma de la Casa de Nariño.

Llegar aquí junto a esta espada para mí es toda una vida, una existencia, esta espada representa demasiado para nosotros, para nosotras, y quiero que nunca más esté enterrada ni retenida”, aseguró el gobernante.

Como exmiembro de la guerrilla del M-19, para Petro la espada de Simón Bolívar tiene un significado especial, ya que el desaparecido grupo insurgente, recordado entre otras acciones por la toma armada del Palacio de Justicia, en 1985, tuvo esa arma en su poder durante 17 años. El movimiento la robó en 1974 y la devolvió tras su desmovilización en 1990.

Tras recordar décadas de gobiernos conservadores, Petro destacó lo que asegura será el inicio de “la Colombia de lo posible”, donde promete que habrá mayor inclusión social, equidad de derechos entre hombres y mujeres, protección de los recursos naturales, un cambio en las políticas contra el narcotráfico y diálogo con todos los actores armados para encontrar el cese de hostilidades.

Este es el Gobierno de la vida, de la paz y así será recordado”, pronunció seguido de aplausos en una plaza en la que además de los jefes de Estado de diez países y el rey de España, Felipe VI, asistieron alrededor de 100.000 personas, luego de que Petro solicitara el ingreso a la emblemática Plaza de Bolívar, en Bogotá, de los ciudadanos del común y no únicamente de políticos y dignatarios como ocurrió en años anteriores.

“Trabajaré para conseguir la paz verdadera y definitiva”

El nuevo mandatario de los colombianos prometió seguir las recomendaciones de la Comisión de la Verdad para acabar con la violencia en el país.

También aseguró que cumplirá a cabalidad el acuerdo de paz alcanzado en 2016 entre la desmovilizada guerrilla de las FARC y el Gobierno del entonces presidente, Juan Manuel Santos.

Para que la paz sea posible, tenemos que terminar de una vez y para siempre con seis décadas de violencia y conflicto armado, yo diría que con dos siglos de guerra permanente (…) Cumpliremos el acuerdo de paz y seguiremos a raja tabla las recomendaciones del informe de la Comisión de la Verdad”, que cuenta al menos 800.000 muertos durante el conflicto, indicó el también exalcalde de Bogotá.

Con la mirada puesta en un cese de hostilidades desde todos los frentes de los grupos armados al margen de la ley, Petro ratificó que apuesta por el diálogo. En campaña el exsenador anunció conversaciones de paz con la guerrilla autodenominada Ejército de Liberación Nacional (ELN) y también se ha mostrado dispuesto a negociar con los grupos de narcotráfico.

No importa los conflictos que hay, se trata precisamente evidenciarlos a través de las palabras, de intentar sus soluciones a través de la razón, más democracia, más participación, para terminar con la violencia convocamos también a todos los grupos armados a dejar las armas, a aceptar beneficios jurídicos a cambio de la paz, a cambio de la no repetición de la violencia, trabajar como dueños de una economía próspera, pero legal”, resaltó.

“La paz es posible si se cambia la política contra las drogas”

Petro tiene claro que lejos de las ideologías de izquierda o de derecha que por años plagaron los conflictos en Colombia, en la actualidad el principal combustible de los distintos movimientos armados y el derramamiento de sangre que estos generan es el narcotráfico.

Ante ese panorama, el nuevo mandatario promete un cambio de estrategia para erradicar el flagelo. “La paz es posible si se cambia por ejemplo la política contra las drogas, por una política de prevención del fuerte consumo en las sociedades desarrolladas”, afirmó.

El nuevo presidente aseguró que las directrices implantadas durante décadas han “fracasado profundamente” y han dejado a miles de personas muertas en América Latina, donde se cultiva y producen los narcóticos, así como a miles de estadounidenses fallecidos por su consumo.

Desde su campaña a la Presidencia, Petro ha prometido “un cambio de paradigma” y bajo ese paraguas ofreció la prohibición de la aspersión aérea con glifosato y cumplir con lo estipulado en el punto 4 del Acuerdo de Paz: solución al problema de las drogas ilícitas, por lo que asegura que seguirá a cabalidad el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS) e impulsará la sustitución de tierras y de economías.

La guerra contra las drogas fortaleció las mafias y debilito los estados, la guerra contra las drogas ha llevado a los estados a cometer crímenes, nuestro Estado ha cometido crímenes”, sostuvo.

“El cambio climático es una realidad”

Asimismo, el hombre que se suma al notorio giro a la izquierda en América Latina se comprometió a sostener una Administración que pueda garantizar el crecimiento económico al tiempo que reduce los gases de efecto invernadero de las industrias de hidrocarburos.

El cambio climático es una realidad y es urgente, no lo dicen las izquierdas ni las derechas, lo dice la ciencia (…) Debemos tener un modelo sostenible, una economía amigable con el medio ambiente, solo habrá un futuro si equilibramos nuestras vidas y la economía de todo el mundo con la naturaleza”, dijo.

El líder político también reafirmó su compromiso por impulsar una distribución equitativa de la riqueza, mejorar la gestión de recursos naturales para garantizar la autonomía alimentaria, trabajar para acabar con la desigualdad social y las diferencias económicas entre hombres y mujeres en el mercado laboral.

Gobernaré con y para las mujeres de Colombia, empieza un Gobierno paritario, con un ministerio de la Igualdad, con nuestra vicepresidenta Francia Márquez vamos a trabajar para que el género no determine cuánto ganas y cómo vives, para que las colombianas puedan caminar tranquilas y no temer por sus vidas”, señaló.

También apuesta por reformas en materia tributaria, salud y pensiones, según asegura, en aras de acabar con la inequidad. Los retos que tiene por delante son enormes en un país marcado por la violencia y el narcotráfico y que representa una de las sociedades más desiguales del mundo.

Petro tomó juramento a Francia Márquez como su nueva vicepresidenta, y quien se convierte en la primer mujer afrodescendiente en ocupar ese cargo en el país. Márquez sustituye a Martha Lucia Ramírez, quien fue la primera mujer en servir en la segunda posición más importante en el Gobierno.

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