Destacados / Nacionales · 15/12/2023

Hijo de Daniel Ortega con más roles prominentes de cara una posible sucesión

El dictador Daniel Ortega otorgó el miércoles “plenos poderes” a su hijo Laureano Ortega Murillo para actuar en representación de su régimen en la firma de acuerdos con entidades rusas.

Laureano Ortega, de 41 años, ha ocupado en los últimos dos años roles cada vez más protagónicos en el régimen de su padre. Fue nombrado recientemente “representante especial del secretario general” del oficialista Partido Frente Sandinista para reunirse con una delegación del Partido Comunista chino, cargo que hasta ahora solo había ocupado su padre, líder del Frente Sandinista desde hace cuatro décadas.

En agosto pasado, Laureano Ortega firmó un tratado de Libre Comercio con China, y ha sustituido a su padre en actos que han sido televisados en cadena nacional.

Analistas consultados por la Voz de América advierten que Daniel Ortega, de 78 años, podría estar preparando a su hijo como “sucesor”, pese a que la Constitución prohíbe que alguien con una “línea de afinidad al presidente” ocupe cargos.

La Ley de Servidores Públicos de Nicaragua establece que en los poderes e instituciones del Estado no se pueden nombrar personas que tengan parentesco dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad con la autoridad que hace el nombramiento.

El politólogo y académico nicaragüense Félix Maradiaga dijo a la VOA que “la evidencia histórica demuestra que las dictaduras más violentas y con menor probabilidad de apertura a la transición política son aquellas que apuntan a la sucesión familiar”.

Maradiaga puso como ejemplos a los gobiernos de Corea del Norte, Cuba y Siria, e incluso Nicaragua con los Somoza.

Este tipo de dictaduras parecían ya superadas en América Latina, pero los Ortega Murillo han demostrado que estos modelos decadentes de ejercicio del poder siguen siendo un peligro real en la región”, dijo Maradiaga.

La exguerrillera Dora María Téllez, dijo que en Nicaragua se ha instaurado “una dictadura familiar con aspiraciones dinásticas” similares a la de los Somoza.

Téllez dijo que se trata de “una amenaza a la democracia en general en América Latina. El peor ejemplo de este tipo de regímenes es el de la familia Ortega-Murillo, es una dictadura familiar”.

*Con VOA